#ArteporDescubrir en la Abadía

La música y los invitados de Alhambra Reserva 1925 ‘toman’ por una noche la Abadía del Sacromonte para celebrar una de sus populares fiestas clandestinas, la última de 2015.

arte por descubrir granada alhambra reserva

Ya lo hicieron en un Carmen del Realejo pero esta vez las misteriosas fiestas clandestinas que Alhambra Reserva 1925 celebra en ciudades de todo el país se han superado eligiendo la Abadía del Sacromonte como el último lugar para una de sus citas inesperadas con el lema Arte por Descubrir.

La música en el patio de este complejo religioso situado en el antiguo monte Valparaíso rompía el silencio desde las ocho y media de la tarde de uno de los edificios más ‘pacíficos’ y tranquilos de toda Granada. Y ya desde la fila a la entrada de la Abadía olía a incienso, que era recibido con caras de extrañeza antes de llenar una sala que no suele abrir al público. Un amplio salón del monasterio mandado a construir a comienzos del siglo XVII por el arzobispo don Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñónez sobre las catacumbas donde aparecieron los famosos ‘libros plúmbeos’ se convertía así en escenario de una fiesta clandestina, donde se bebió ‘milno’ y se charló entre amigos.

Sólo un momento antes los invitados conocieron el insólito escenario al que accederían con santo y seña, como en una de esas secretas reuniones que acogieron los bares americanos en los años 20. Porque si algo tienen estas fiestas, secretas y tan populares a la vez, es que uno se siente como en aquellas speakeasy donde parece que vaya a entrar de un momento a otro algún conocido actor del Hollywood en blanco y negro.

Hubo representación cinéfila, con la presencia de Antonio Pagudo, el bastetano hoy famoso por dar vida a Javi en ‘La que se avecina’. Pero es que además hubo concierto, magia, canapés de lo más variado (riquísima la pastela y el pionono con foie) y una enorme botella verde que fue cobrando vida poco a poco en un mural. La decoración contrastaba con la sobriedad de una sala que se nota normalmente vacía. Y es que aunque todo parezca improvisado, nada lo está.

Estando en la ciudad cuna de esta Alhambra Reserva es fácil acertar porque es cierto que aquí hay sitios con mucho arte y aún desconocidos para el gran público.

Comentarios en este artículo

  1. Una fiesta divertida en un edificio desacralizado. La mezcla de olor religioso y la fiesta clandestina supone un nuevo concepto. Me alegra que la iglesia se vaya abriendo a eventos más interesantes; el siguiente paso sería que entregara la abadía.

    Jaime

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *