
Vista de la calle López Sancho de la Chana
La calle Matilde Díaz de la Chana pertenece a la categoría fiscal segunda, pero sus vecinos pagan impuestos como si fuera de primera. Algo parecido ocurre en la calle Pepita Serrador, en el Camino de las Vacas y en la calle Lopez Sancho.
Los residentes han manifestado su malestar por estos desajustes. Por ello, la Asociación de Vecinos de la Chana, Encina y Angustias ha remitido un escrito a la presidenta de la Junta Municipal de Distrito, Telesfora Ruiz, para pedirle que se lleve a cabo una revisión de las categorías fiscales de estas calles y de todas las del barrio con el fin de adaptarlas a la actividad económica actual.
Y es que en los últimos años, con la crisis, son muchos los negocios que han cerrado en la Chana (y en toda Granada) y, precisamente, la actividad económica es uno de los criterios que se tienen en cuenta a la hora de establecer las categorías fiscales.

Los concejales socialistas junto a algunos vecinos, durante su visita a la Chana
En el caso de López Sancho, los vecinos llevan más de cinco años luchando por conseguir que los impuestos se adecuen a la realidad de hoy. Aparte de un bar y una peña taurina, en la citada vía no hay actividad comercial y, aunque hace seis años, aproximadamente, pertenecía a sexta categoría, con el cambio a tres tramos fiscales la calle pasó a segunda, “igual que el entorno del centro comercial Neptuno”, según denunció el PSOE durante una visita al barrio.
La calle Sagrada Familia, una de las principales arterias comerciales de la Chana, pertenece a primera categoría. Lo cierto es que, aunque antes era prácticamente imposible conseguir un bajo comercial en esta zona, según señalaba el presidente de los comerciantes, con la crisis, son muchos los negocios que han cerrado y la calle ya no es lo que era. Los impuestos, sin embargo, son los mismos. Sagrada Familia paga igual que la calle Mesones, pese a las notables diferencias que existen entre ambas.
El portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Granada, Paco Cuenca, denunció ayer esta situación y exigió al gobierno local la ampliación de tres a seis tramos fiscales para que el pago de impuestos se ajuste a las características reales de las calles, una medida que podría suavizar “la asfixia que provoca el cierre de negocios y hace que a la gente le cueste tanto llegar a fin de mes”.
(25-10-2011)




