La Casa Ágreda, sede con fin social en 5 años

La Federación de Agencias Internacionales para el Desarrollo (FAID) tendrá un plazo de cinco años para rehabilitar la Casa Ágreda, futura sede humanitaria. Solo si invierte casi 5 millones en su reforma podrá comprar el inmueble.

Patio central de la zona noble de la Casa Ágreda.

Patio central de la zona noble de la Casa Ágreda.

La Federación de Agencias Internacionales para el Desarrollo (Aide Fédération) con fines sociales, integrada por varias organizaciones no gubernamentales con sede en París, tendrá dos años para iniciar la obra de rehabilitación de la Casa de Ágreda y cinco para acabar la intervención en el histórico palacete del siglo XVI y su edificio anexo situados en el Albaicín.

El gobierno municipal ha dado cuenta hoy de la adjudicación definitiva del derecho de superficie, por un periodo de 40 años y un desembolso de 248.891 euros, a Aide Fédération (L’Agence Internationale pour le Développement), el paso previo para la firma de las escrituras y la posterior entrega de llaves. Será a partir de este momento cuando la Federación de Agencias Internacionales para el Desarrollo, cuyo trabajo es el apoyo a las ONG para conseguir acciones y proyectos conjuntos, inicie la rehabilitación de la Casa Ágreda cuantificada en 4,9 millones de euros. La citada federación tendrá una opción de compra pasados los diez primeros años y siempre que haya invertido los casi cinco millones de euros en las mejoras previstas en el edificio, más 1,6 millones en el que se ha fijado el valor del suelo.

La concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada, Isabel Nieto, ha informado hoy de los detalles de la operación y de la planificación para emprender la reforma del edificio en tres fases. En la primera de ellas se abordará -en un plazo máximo de 15 meses- la rehabilitación de la parte noble del edificio, la zona catalogada con uso para equipamiento social y concebida como lugar de oficinas -2.172 metros cuadrados-, mientras que la segunda y tercera fase afectarán al edificio anexo – 1.225 metros cuadrados de uso residencial- donde está previsto instalar la zona de formación y de acogida.

“El proyecto recupera el edificio histórico que actualmente está muy alterado o distinto de su estado original”, ha señalado Nieto, cuyo gobierno ya alquiló a pocos metros otro edificio municipal, el Palacio de Santa Inés, hoy convertido en el museo sefardí el Palacio de los Olvidados, con intención de hacer caja.

Según el un anteproyecto básico de rehabilitación de la Casa Ágreda que ha presentado la adjudicataria, el edificio contará con una sala de conferencias, una biblioteca con fondos bibliográficos, una zona de atención y ayuda a personas con necesidad, banco de alimentos y de ropa y lavandería, un taller para formación profesional, espacio de acogida a mujeres víctimas de violencia de género con seis dormitorios y baños, cuarto de estar común, guardería, oficinas, cuatro aulas para formación lingüística de inmigrantes y una sala de exposiciones.

Nieto considera que la actividad de la federación francesa “encaja” con el uso que tiene el inmueble de equipamiento social. En los estatutos de la federación adjudicataria, constituida en 1998 en París, figuran actividades relacionadas con el apoyo a ONG, participación en proyectos de distintos países en materia de salud, educación, agricultura, asistencia y emergencia; ayuda a la realización de proyectos artesanales, campañas de lucha contra cualquier forma de discriminación racial o religiosa, y distintas acciones contra la pobreza.

En 2008 el gobierno municipal sacó a la venta el edificio por algo más de 6 millones de euros pero la movilización ciudadana y, sobre todo, la decisión de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía de impedir el cambio de uso -de equipamiento social a hotelero- ahuyentó a posibles empresarios del sector. La administración autonómica, en esta ocasión, ha renunciado a su derecho preferente de tanteo y no ha puesto objeción a la cesión temporal con derecho a compra que tendrá la federación de ONG.

Comentarios en este artículo

  1. Se supone que una ONG que ayuda a pueblos en desarrollo debe de ser austera y espartana, para poder destinar todos sus recursos a ayudar a otros pueblos. Comprar o arrendar un edificio señorial por cinco millones de euros es directamente oscurantismo. Para tener oficinas les vale cualquier local. Y si la ONG en cuestión esta ubicada en otro país, Francia, y no tiene actividad en España, no sé a qué está esperando los periodistas a investigar porque el tufo huele a distancia.

    Juan

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