Conflicto salarial en Lenguas Modernas

El comité de empresa del Centro de Lenguas Modernas no acepta la crisis económica de la escuela como explicación para mantener la rebaja del 5% en sus sueldos. El viernes han convocado una concentración en el rectorado.

Centro de Lenguas Modernas, Universidad de Granada

Pancarta de protesta en el Centro de Lenguas Modernas.

La Universidad de Granada tiene actualmente en el Realejo dos importantes frentes abiertos que están generando polémicas, protestas, huelgas y concentraciones. Si el retraso en la apertura de la Escuela de Arquitectura tiene a los alumnos levantados en armas -con una convocatoria de huelga estudiantil para el día 16-, los trabajadores del Centro de Lenguas Modernas (CLM), que tiene sus dos sedes en el barrio (detrás de la calle Pavaneras y en la calle Molinos) acaban de convocar una movilización para este viernes a las 12.00 horas en la puerta del rectorado. Según el comité de empresa del mismo centro a lo que se niegan es a sufrir las consecuencias de un “doble rasero” que aprovecha la reforma laboral.

El origen del conflicto se sitúa, sin ningún género de dudas, en la fórmula administrativa del CLM. Se trata de una Sociedad Mercantil Pública gestionada por la Universidad, por lo que es un centro que depende de una institución pública, pero es de gestión privada, y sus trabajadores dependen de un sistema basado en la estructura funcionarial, pero no son funcionarios. Concretamente dependen del consejo de administración de Formación y Gestión S.L., que tiene ahora mismo como consejero delegado al gerente de la Universidad de Granada, Andrés Navarro, y que está integrado por vicerrectores y otros altos funcionarios de la UGR, con el profesor de Economía Financiera David Ortiz como director gerente del Centro de Lenguas Modernas. De esta empresa privada depende también, por ejemplo, La Bóveda, que es la tienda universitaria de la entrada del Realejo.

Fuentes del Rectorado de la UGR afirman que desde la institución las puertas están abiertas a negociaciones y el diálogo

Según informó Lola Fuentes, presidenta del comité de empresa, “en base a un decreto de la Junta de Andalucía, se redujo en un 5% el sueldo de toda la plantilla, como a todos los funcionarios, y cuando por ley se ha determinado que debía restituirse, alegan que la mala economía del centro no les permite recuperarlo. Los sueldos y las condiciones de trabajo que tenemos en el CLM no se parecen a las de otras facultades ni departamentos, muchos somos mileuristas y no estamos dispuestos a asumir errores de gestión que nos han llevado a esta situación”. De hecho, ya se les aplicó en 2013 y 2014 la congelación de la paga extra que estatalmente se decidió para los trabajadores públicos sin serlo del todo. Legalmente, según Fuentes, se les podían aplicar estas medidas porque el ámbito de aplicación de las normativas lo permitían, pero a la hora de recuperar lo perdido se está aplicando la reforma laboral general, que además sólo contempla 15 días de periodo de consulta, por lo que han decidido emprender estas movilizaciones. Además de la cita del viernes tratan de hacer a la ciudadanía conocedora de lo que entienden que es una injusticia y están intentando implicar a los sindicatos, y colocan a diario una pancarta en la escuela que el director gerente ordena quitar una y otra vez.

Centro de Lenguas Modernas, en el Realejo

Centro de Lenguas Modernas, en el Realejo. Foto: Rachael Prensner

“También queremos implicar al barrio, porque lo que afecta a este centro también afecta a su día a día”. Son muchos estudiantes los que viven aquí en pisos, los que consumen en los negocios del barrio, por lo que el CLM es un activo económico a tener en cuenta por el Realejo, cuya asociación de vecinos reconoció en su día con unos de sus premios anuales.

Fuentes del Rectorado de la UGR afirmaron a GranadaiMedia que desde la institución las puertas están abiertas a negociaciones y el diálogo en todo momento. Concretamente, el comité de empresa estaba citado para una reunión ayer por la tarde, aunque éste no quiere dar por válido el calendario de reuniones que el consejo de administración ha propuesto. En todo este proceso ambas partes están contando con servicios jurídicos y abogados de por medio.

Este conflicto salarial en el seno de la Universidad es en realidad el más reciente de un historial conflictivo en el CLM, con distintos equipos directivos, y una gestión ineficaz, según los representantes de los trabajadores. “Muchas veces hemos avisado de que había cursos que no funcionaban o de cosas que se podían hacer mejor”, afirma la presidenta del comité de empresa. Este historial incluye incluso paros como los que se produjeron en 2007, antes del estallido de la crisis.

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