Podemos encontrar varios debates abiertos en otros medios y foros sobre la idoneidad de la Fiesta de las Cruces, si su versión higiénica sin barras es menos atractiva o es más digna. Lo cierto es que el barrio del Realejo recibió la celebración del día 3 de mayo con las calles atestadas de gente dispuesta a admirar las cruces que había en plazas, patios, escaparates, etc. Como en años anteriores y de forma merecida, varios de los trabajos del Realejo recibieron galardón o mención especial:
- Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén (plaza de Padre Suárez): 2º premio en modalidad de plazas.
- Camino Nuevo de Cementerio, Asociación de Vecinos del Barranco del Abogado: 2ª mención en Premio Especial a la Participación Ciudadana.
- Cofradía de la Oración del Huerto, Comendadoras de Santiago: 1º premio en modalidad de patios.
- Coro María Auxiliadora, Corrala de Santiago: 2º premio en modalidad de patios.
- Droguería Collejo, C/ Molinos: 2º premio en modalidad de escaparates.
Música de celebración, niños vestidos para la ocasión, y aromas que recordaban a la Semana Santa recién terminada acompañaron a miles de personas que pasearon por el núcleo de nuestro barrio. “Ponte en la cola, ya nos tocará”, susurraba la señora a su marido a media voz. Dicha cola empezaba en las Comendadoras de Santiago y llegaba hasta la puerta de la Corrala de la misma calle, por la cual se complicó el tráfico sobremanera. Desde la Corrala salía otro río de personas que llegaba hasta la plaza del Realejo. Todos intentando aprovechar un tiempo que, ahora sí, era favorable.
José Luis García, de la droguería Collejo, obtuvo el segundo premio en la categoría de escaparates. “Es el tercer año que presentamos una cruz al concurso. El primer año ganamos un accésit, en 2010 el tercer premio y este año el segundo. Es una gran alegría porque ponemos mucho esmero en hacer nuestra cruz, y no nos lo esperábamos porque nunca se sabe, al cambiar el jurado todos los años”, explica mientras atiende a sus vecinos en su mostrador. Entre su mujer y él prepararon una Cruz con todo lo que tiene que tener: aperos, imágenes antiguas, claveles, el mantón de manila, y todo cuidado al detalle. “Nosotros hemos querido cuidar la base de la cruz. Este año salía de una orza granadina“, destaca José Luis.









