El Valle del río Darro, el “gran desconocido”

Dos años después de presentarse la iniciativa para convertir el Valle del río Darro en Zona Patrimonial de Bien de Interés Cultural (BIC), el Patronato de la Alhambra presenta el libro donde figuran todos los elementos de valor.

La hacienda de Jesús del valle en medio del Valle del Darro.

La hacienda de Jesús del valle en medio del Valle del Darro.

La directora del Patronato de la Alhambra y el Generalife, Mar Villafranca, presentó la tarde del miércoles el libro ‘La Alhambra y el Valle del Darro’, una recopilación de estudios elaborados por distintos especialistas que ha servido de soporte al informe que se trasladó a la Junta de Andalucía para proteger este espacio natural de posibles amenazas urbanísticas y de otras grandes infraestructuras.

En diciembre se cumplen dos años de la solicitud presentada por la Plataforma para la Protección Integral del Valle del Río Darro, integrada por distintos colectivos sociales, culturales y ecologistas de Granada, para que lo que también se conoce como Valparaíso se declare Bien de Interés Cultural (BIC) con la singularidad de Zona Patrimonial.

El libro ‘Hacia un paisaje cultural: la Alhambra y el Valle del Darro’ (Editorial Comares), que firman la directora Mar Villafranca y la secretaria general María Eugenia Chamorro Martínez, es un inventario del patrimonio cultural y paisajístico de un valle que se articula en torno a los 22 kilómetros del río Darro y tres municipios: Granada, Beas y Huétor Santillán.

Se trata de una zona de aproximadamente 2.000 hectáreas (1.500 de valle de Darro y Beas; y 500 de Cerro de Sol y cerro Zapatero) con una topografía dominada por cerros y barrancos, que desde época romana fueron ocupados principalmente para actividades productivas como la minería, agricultura y el negocio de la molinería.

Sólo el 4% de los recursos del Valle del río Darro esté catalogado como Bien de Interés Cultural, según el estudio encargado por el Patronato de la Alhambra

En el estudio ha participado un equipo compuesto por expertos en biología, geología, ingeniería agrónoma y arqueología que han inventariado un total de 357 elementos de significación cultural, de carácter material e inmaterial, de los que sólo 21 -casi todos ellos en la zona urbana del trazado del río- están declarados Bienes de Interés Cultural. El hecho de que sólo el 4% de los recursos del valle esté catalogado como BIC hace necesaria la existencia de una nueva figura jurídica que permita proteger el paisaje.

Eso al menos piensan los expertos que han participado en el trabajo de campo, con algunas conclusiones que no dejan de ser sorprendentes. Por ejemplo,  el Valle del Darro “no está apreciado socialmente en su justa medida” y, pese a encontrarse relativamente próximo al centro de la ciudad, el río “sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de la población granadina”.

Entre las debilidades que enumeran figura la pérdida de vegetación, el abandono de las tierras de cultivo, la necesidad de emprender reforestaciones y una mejor regulación de los usos del agua para evitar las tensiones que se han producido en el pasado con los regantes en la zona. Pero más allá de las amenazas que se ciernen sobre el territorio, los autores del estudio ven muchas oportunidades. Destacan la “todavía satisfactoria” conservación de los elementos inventariados, a excepción del deficiente estado en el que se encuentra el patrimonio arquitectónico e hidráulico como es el caso de la hacienda de Jesús del Valle. Otra de las potencialidades de la zona guarda relación con los recursos que dispone este espacio para satisfacer necesidades culturales y de ocio.

En su intento de difundir el valor cultural y paisajístico del valle del río Darro, el Patronato de la Alhambra organizó en 2010 unas jornadas en las que participaron especialistas en diversas materias, cuyas conclusiones se incluyen también en el libro y ayudan a conocer mejor la importancia de su preservación.

Un grupo de senderistas descansa en el exterior de la hacienda cortijo Jesús del Valle.

Un grupo de senderistas descansa en el exterior de la hacienda cortijo Jesús del Valle.

Durante la presentación del libro, Mar Villafranca insistió a la necesidad de ampliar al Valle del Darro la figura de protección que dispone la Alhambra y el Albaicín para frenar la “tensión urbanística” que en el pasado sufrió el propio monumento con el intento de construir en Alixares. Comentó que el servicio de conservación de la Alhambra trabaja en la “zona de amortiguamiento” del Valle del río Darro, el espacio que quedaría libre de amenazas. Desveló que ha habido interés por parte de la administración en comprar la hacienda de Jesús del Valle. Sin embargo, la operación no ha llegado a fructificar. Según ha podido saber GranadaiMedia, la ruinosa hacienda forma parte de los bienes embargados a su propietario, el constructor José Ávila Rojas, aunque una parte de los terrenos está en manos de una empresa vasca que, junto al empresario granadino, quería construir un gran complejo hotelero y de golf.

Las principales debilidades son la pérdida de vegetación, el abandono de las tierras de cultivo, la necesidad de emprender reforestaciones y una mejor regulación del agua

Villafranca también se congratuló de que el gobierno andaluz aparcase en su momento el proyecto socialista para cerrar el anillo de la circunvalación a través del Darro, lo que en su día se conoció como la Ronda Este. La “rectificación”, en palabras de Villafranca, “salvaguarda que generaciones futuras puedan disfrutar de este patrimonio”.

Entre los asistentes a la presentación se encontraba el portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Granada, Francisco Cuenca, quien dijo compartir la “preocupación” de los colectivos ciudadanos ante la posibilidad de que los “proyectos especulativos” reaparezcan en el momento en que remonte la crisis del sector de la construcción. Cuenca se mostró partidario de proteger el único ‘pulmón’ verde, junto a la vega, que le queda a Granada y “explorar” espacios de entendimiento entre las distintas administraciones y colectivos implicados. “No puede haber divergencias ni falta de sensibilidad”, puntualizó.

Al acto también acudieron representantes de la Plataforma para la Protección Integral del Valle del Río Darro, quienes esperan desde hace meses que el expediente de incoación se resuelva con prontitud, a ser posible con antelación a las elecciones municipales. Ante la ausencia de noticias sobre el proceso de tramitación, se plantean retomar los encuentros para agilizar la declaración de zona patrimonial que debe aprobar el Gobierno andaluz.

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