Poco podían imaginar los residentes de Fernández de Moratín que echarían tanto de menos el bolardo que impedía la entrada a la placeta, robado hace unos meses. Pero así es. Desde que sustrajeron la ‘pilona’ viven pendientes de los coches que intentan aparcar en la plaza, donde, cada vez que hay un partido del Granada, “apenas queda espacio para transitar y mucho menos para que los niños jueguen”.
Las tres comunidades de vecinos de la plaza ya han enviado varios escritos al Ayuntamiento para solicitarle la restitución de la pieza, que incluso estarían dispuestos a pagar de su bolsillo, si se pueden quedar con su llave, según trasladaron en la última junta municipal de distrito del barrio a través de la asociación de vecinos Zaidín Vergeles.
Los residentes desean tener acceso a la apertura y cierre del bolardo porque cada vez que alguno enferma, “lo que suele ser habitual teniendo en cuenta que la mayoría son personas mayores”, se ven obligados a esperar la llegada de los operarios del Ayuntamiento para que abran paso a la ambulancia, explican.
Consideran, además, “de justicia” quedarse con la llave, o una copia, si tienen que hacer “el esfuerzo económico” de sufragar este hito, al que echan en falta “desde principios de año”.
Nadie sospecha quien ha podido ser el autor del robo, que achacan a un intento de “ganar dinero con la venta de la pieza”, pero todos sufren las consecuencias. “Pasamos el día pendientes de que no aparquen por las molestias que sufrimos. Cada vez que intenta entrar un coche, le advertimos de que aquí no se puede estacionar, aunque algunos lo hacen digas lo que digas y encima responden con groserías”, cuenta una vecina.
No hay papeleras en la plaza, a pesar de que solicitaron al Ayuntamiento que colocara “una al menos”
“En mi caso casi me cuesta una pelea porque mis niños, que acostumbran a jugar al fútbol en la plaza, le dieron con la pelota a un coche y el conductor se puso a increparlos con muy malos modos. Le advertí entonces que era su vehículo el que estorbaba allí”, relata, por su parte, otro residente, que lleva más de 10 años viviendo en Fernández de Moratín. “A pesar de no haber pilona –agrega- ninguno de los vecinos hemos aprovechado para dejar nuestro coche aquí porque esto siempre ha sido una plaza y queremos que así siga siendo”, comenta, haciendo hincapié en que los mayores perjudicados son los pequeños de la zona, a los que “roban un espacio público para usarlo de parking”.
“Lo peor es cuando juega el Granada. Hasta 20 vehículos han llegado a estacionar aquí, impidiéndonos el paso y dejando sin hueco a los vecinos para sentarse en su plaza a charlar y pasar un rato agradable”, coinciden los afectados, que demandan, por este motivo, “la colocación de la pilona antes de que arranque la nueva temporada de fútbol”.
Hasta el barrendero de la zona limpia por lástima porque hace tiempo que eliminaron este punto de su ruta
La ausencia de bolardo no es lo único que preocupa a los residentes de Fernández Moratín, cuya plaza está “totalmente abandonada y deteriorada”, al igual que la contigua placeta de Larra, denuncian sus residentes, que dicen sentirse “excluidos y marginados”.
“Pagamos nuestros impuestos como todos los granadinos, pero no tenemos contraprestaciones ni servicios. Hasta el barrendero de la zona, al que conocemos de toda la vida, limpia por lástima porque hace tiempo que eliminaron este punto de su ruta”, aseguran los vecinos, que por norma se ven obligados “a sacar escoba y fregona” si quieren dejar de ver basura en la plaza, comentan.
Tampoco hay “papeleras en la plaza”, a pesar de que solicitaron al Ayuntamiento que colocara “una al menos”, critican, y solo queda un banco de los tres que había, sin que muchos sepan a qué obedece su ausencia –en este caso, al botellón.
A estos problemas añaden el deterioro del asfalto, lleno de grietas, además del abandono de los árboles, afectados por “plagas de bichos” que les impiden abrir las ventanas. “Paso un calor horrible porque tengo un bebé y me da miedo que entre la piojera del árbol que da a mi piso”, lamenta una vecina, mostrando los insectos blancos que pueblan las copas y un árbol seco “por la asiduidad con la que lo han regado”, ironiza.
El contraste de esta zona con una de las fases rehabilitadas de Santa Adela, justo enfrente, tampoco pasa inadvertido. “Se han dejado este fleco fuera, a pesar de que nuestras viviendas y los espacios públicos también están en muy mal estado”, denuncian.
Una vecina refleja con un gráfico ejemplo las condiciones en las que viven: “se me cayó parte del techo de la cocina mientras guisaba. Menos mal que me tomo las cosas de forma positiva. ¡Niño, hoy en vez de garbanzos tenemos ‘escaliche’, le dije a mi marido”.
Pese al buen humor generalizado, están “muy cansados” de su situación, en la que la ausencia de bolardo no es más que “la punta del iceberg”, lamentan.
(11/07/2012)









La verdad que la gente que vive en esta placeta es para hacerle un monumento, entre unas cosas y otras. La de cosas que tienen que aguantar…. Mucho ánimo a todos ellos.
Vecino
Yo tampoco entiendo por que esos tres bloques se han quedado fuera de la zona de rehabilitación de Santa Adela cuando están justo en la acera de enfrente y en la misma situación.
Vecino
[...] residentes afectados. De ahí que reclamen la restitución de los bolardos sustraidos, como ya hicieran los vecinos de Fernández de Moratán, otras de las placetas degradas del barrio junto a la contigua placeta de [...]
Placetas olvidadas en el Zaidín | GranadaiMedia | ITV Rivas Vaciamadrid