
Los vecinos han intercambiado artículos de todo tipo en el mercadillo. Foto: Inma Villar Colmenero
Mientras la publicidad bombardea los hogares creando falsas necesidades para incentivar el consumo, se compran estereotipos e incluso juventud en vistosos escaparates, el tener abduce al ser, los Estados anteponen el dinero a las personas y unos pocos entonan un insaciable “money, money” haciendo caja a costa de lo que sea y los que sean, hay quien se atreve a eliminar las monedas del camino -y estos valores asociados- para quedarse con todo lo demás.
Con o sin guiño a Woody Allen, así ha sucedido en el mercadillo de intercambio que la Red de Mujeres del Zaidín ha instalado esta mañana en los exteriores del centro cívico del barrio: el dinero ha desaparecido como valor de cambio, con lo que se ha dado paso al reciclaje y reutilización de objetos que no se usan para su trueque por otros que se necesiten.

Los pequeños han disfrutado de los artículos infantiles del mercadillo.
“¡Llévate lo que precises y págalo con una sonrisa! ¡En este mercadillo no hace falta dinerillo!”, promovían desde el altavoz algunas integrantes de la Red para animar a los viandantes a acercarse.
Enseres, libros, ropa, juguetes, complementos y útiles de todo tipo han llenado distintos puestos y carpas, de donde se han ido sustituyendo por otros a medida que llegaban los vecinos para realizar su intercambio. La acogida en el barrio “ha sido muy buena”, aunque hay muchas personas que han traído más cosas de las que se han llevado, resalta Gloria García de Quevedo, integrante de la Red de Mujeres.

Mercadillo de intercambio del Zaidín. Foto: Inma Villar Colmenero
No en vano este mercadillo surge “como alternativa a la sociedad del consumo”, con lo que “frente al comprar por comprar” que se promueve hoy día, se defiende la adquisición de lo necesario, señala Gloria, –en definitiva, nadie puede llenar vacíos espirituales a base de materia, ya lo decía Erich Fromm, ni adquirir la felicidad a golpe de visa, aunque también se venda (o se intente vender) esta idea.
Además de “reducir la dependencia del sistema económico convencional”, con esta iniciativa se busca “mejorar las relaciones sociales recuperando un valor más humano de la sociedad actual, creando redes de vecindad, ayuda y solidaridad” entre los participantes, a los que se invita a reflexionar sobre las ventajas de intercambiar productos y servicios frente a los efectos de la crisis, detalla Gloria, quien hace hincapié en que “no todo se compra con dinero. Hay valores que tenemos que rescatar”.

Los artículos se han distribuido por temáticas en cada puesto. Foto: Inma Villar Colmenero
La idea ha triunfado entre los asistentes. “Este proyecto sirve para aprender a usar de forma responsable, para promover el reciclaje y compartir un rato agradable con la gente. Porque las formas de consumo actuales no resultan sostenibles ni ayudan a construir un mundo distinto”, subraya Esther, que ha traído un bolso y un zapatero para su trueque en el mercadillo. También Nadia y Ricardo resaltan esta “interesante alternativa al consumismo actual”. De esta forma –coinciden- el valor de las cosas no lo mide el dinero, sino su utilidad.
En vista de la aceptación, “posiblemente se repita la experiencia en otras ocasiones”, anuncia la Red de Mujeres, que ha donado a la asociación Reto a la Esperanza los artículos que han quedado en el mercadillo tras su cierre.
La jornada se ha aprovechado, además, para dar a conocer el Banco del Tiempo, una ‘entidad’ en la que, en lugar de dinero, “solo se puede depositar tiempo” para iniciar una cadena de favores que, igualmente, pretende “mejorar los lazos de vecindad”.
(16/06/2012)






Una brillante iniciativa de la Red de Mujeres del Zaidín, había cosas muy interesantes y tuvo una gran aceptación de los vecinos que se pasaron durante toda la mañana, se tendría que hacer una vez al mes para que la gente pudiera cambiar objetos que ya tiene olvidados y sin usar en casa, aparte de la gran idea de lo del banco del tiempo, es una gran alternativa al consumismo bestial en el cual nos han educado durante este último cuarto de siglo.
Me reitero, brillante idea por parte de estas grandes mujeres que tenemos en el barrio.
ricardo
OLE, OLE Y OLE!! MI MAS SINCERA ENHORABUENA POR ESTA INICIATIVA DE VERDAD, SOIS MUY GRANDES!
juanmiguel
Brillante no, brillantísima idea !!
Ojalá cundiera el ejemplo y se pudiera hacer en mi barrio también. Olvidarnos del dinero, dinero, dinero…
Una socia
Enhorabuena zaidineras, creando alternativas, cuando no funciona por un lado hay que buscar por otro, y como los mercados no nos quieren pues montamos mercadillos de intercambio, a ver si se hace de manera regular y estable.
Salud
luis