15M, dos años después

Concentración en la Plaza del Carmen. Foto: GranadaiMedia

Llueve en la Plaza del Carmen y un grupo numeroso de personas rodean unas pancartas puestas en el suelo, al grito de “Sí se puede, que se joda la Troika”. Parece un ritual místico de invocación, y de alguna manera lo era más que un cumpleaños. Ayer se estaba invocando al espíritu del 15M, una cifra y una letra que aunaron la indignación de un creciente sector de la ciudadanía el 15 de mayo de 2011. Aquel domingo fueron miles y miles las personas (hay debates sobre la cifra, pero lo cierto es que eran tantas que se hizo imposible hacer un cálculo acertado) que iniciaron un movimiento que aún sigue vivo en las asambleas de barrio, con dos pilares en su identidad: una espectacular espontaneidad y una transversalidad inédita.

Desde aquella manifestación epopéyica se empezaron a mover las bases. Dos días después, los ‘indignados’ (otra nomenclatura que se acuñó en aquellos días para los manifestantes, ya en desuso) quedaron en el Paseo del Salón para comentar cara a cara y con megáfono las impresiones que la sentada de la Plaza del Sol estaba dejando en todo el país y en todo el mundo. Eran unas 400 personas. Alguien votó por imitar esa ‘acampada’ en el mismo Paseo del Salón. Pero un muchacho con barba cogió el megáfono para pedir que si se iba a hacer algo, se hiciera donde de verdad estaba el poder local: Había que tomar la Plaza del Carmen. Así nació la #acampadaGranada y a ese momento pertenece esta imagen:

Algunos volvieron a reencontrarse y abrazarse ayer, 15 de mayo de 2013, en la misma plaza, bajo la lluvia. Muchas cosas han pasado en dos años. Detenciones, cargas policiales, una plaza del Carmen convertida en una ciudadela con talleres de actividades, centro de comunicación con wifi, cocina, carpas improvisadas y muchas reuniones amplificadas. Si algún símbolo tuvo la acampada, en Granada y en otras ciudades, fue la del micrófono libre, por turnos. Miles de ideas y propuestas atravesaron ese micro prestado, discusiones también, discursos.

Poco a poco se organizaron las asambleas de los barrios, que toman decisiones y emprenden acciones en sus entornos más cercanos. También surgió con fuerza el grupo Stop Desahucios, que en estos dos últimos años ha jugado un papel capital en la historia de esta ‘indignación’ popular y tiene mucho trabajo por delante, y movimientos paralelos como el de los Yayoflautas y las mareas verdes, naranjas y blancas contra los recortes, conformando una red de movimientos sociales que jamás había existido en Granada. El 15M ha vivido dos huelgas generales, 29M y 14N, pero toda la ciudad se quedó petrificada el 25S, al ver un estremecedor primer plano de Ángel, uno de los activistas, tumbado boca arriba en el asfalto y con la mirada perdida tras las cargas de aquel día en Madrid (ayer estaba en la Plaza del Carmen, con muletas). Fue un gran susto, pero la noticia más violenta vendría el 25 de octubre de 2012, cuando un vecino de la Chana protagonizaba el primer suicido en España directamente relacionado a un desahucio. El desalojo de la biblioteca de las Palomas o de la Casa del Aire también sacudieron las conciencias, se celebró la primera dación en pago, conseguida en diciembre de 2011, y otros tantos relatos de los cuales hacemos una selección para esta línea de tiempo:

Hoy, el 15M Granada sigue muy vivo en internet, en las concentraciones que evitan desahucios y en las acciones que las asambleas de barrio llevan a cabo para reivindicar derechos o denunciar injusticias. Tiene un importante frente abierto en la acumulación de multas contra manifestantes y miembros, en lo que consideran una campaña de pura represión. Hay quien ha abandonado la causa por agotamiento y quien ha acabado por desconfiar de su eficacia, mientras otros terminan por reconocerse afines y se han sumado ahora al movimiento. El lema de la concentración de ayer era ‘Emergencia habitacional, económica y social’, dado que la situación de crisis ha ido a peor. Las 200 personas que se reunieron en la Plaza del Carmen son el núcleo duro, en representación del resto, levantando la voz para manifestar que el 15M sigue vivo, latente y dispuesto a actuar. Llueva o truene.

(16/5/2013)