Casería de Aguirre 36 recupera los colores

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Cuentan que una vecina del bloque contiguo se dio la media vuelta la mañana de este miércoles cuando accedió al número 36 de la calle Casería de Aguirre, en Almanjáyar, porque no reconocía la entrada.

Los inquilinos del bloque habían estado pintando hasta altas horas porque querían dejar blanca una pared que hasta esa noche había sido verde y dejaron irreconocible la entrada.

La Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (antigua EPSA) ha hecho un trato con ellos: a cambio de trabajos de rehabilitación y mantenimiento en el bloque, que tiene cuatro años pero comenzaba a mostrar signos de deterioro, ‘conmutan’ el alquiler que en estos momentos no pueden pagar porque la mayoría tiene ingresos mínimos o no tiene directamente ingresos.

Son «familias deudoras de buena fe», explica Juan Hidalgo, gerente de AVRA en Granada. Esto es, que hay un informe que acredita que realmente no tienen ingresos para hacer frente al alquiler, que en este bloque llega a los 300 euros con comunidad. Pero cuando han podido pagar, lo han hecho.

Fueron los propios vecinos quienes acudieron a la oficina de rehabilitación de Almanjáyar para proponer un trato. Y ese ha sido un paso importante, comenta Hidalgo, que explica que uno de los objetivos de la agencia es la creación de comunidades autogestionadas en el parque público de viviendas de Norte.

«Esto no es café y puro para todos», argumenta Francisco Javier Fernández, director de la oficina técnica de AVRA en el distrito. «En esta experiencia sólo participan familias sin capacidad económica», recalca.

En Casería de Aguirre 36 algunos vecinos siguen preocupados porque «no hemos firmado nada aún», pero Hidalgo asegura que no sólo se les irá rebajando la deuda con el trabajo sino que, caso por caso, se estudiará la «minoración del alquiler» según sus ingresos.

Fue precisamente la llegada al bloque de nuevos inquilinos con condiciones económicas más ventajosas lo que unió a la comunidad de vecinos para reclamar una solución a la agencia pública. «Ha venido gente muy gorda y se han comprometido con nosotros», decían las vecinas.

Ente la ‘gente gorda’ que les hizo la visita este miércoles por la mañana estaban la concejal de IU en el Ayuntamiento de Granada, Maite Molina, y el delegado de Fomento, Manuel Morales. “Este proyecto piloto no es una medida aislada, sino que se inserta en un trabajo muy ambicioso de integración social, sensibilización y corresponsabilidad que viene desarrollando la Junta desde hace años con los vecinos de Almanjáyar”, aseguró Morales a los medios.

A veces es cuestión de paciencia, pero ayer se respiraba dignidad en el pequeño patio interior de Casería de Aguirre 36. La dignidad de la que otras veces ha hablado gente que lleva toda su vida trabajando en el barrio.

(21-11-2013)

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