El alminar de San José, por dentro

El alminar de San José, en el Albaicín, lleva años cerrado al público. GranadaiMedia ha podido acceder a su interior y comprobar el deterioro de algunas zonas de la torre milenaria. Los vecinos, en su día, reclamaron sin éxito su restauración.

Alminar-de-San-Jose-(JO)

[Edición, video y fotografías: Jesús Ochando]

Granadaimedia ha accedido al interior de uno de los monumentos más antiguos de la Granada musulmana: el alminar de San José. La torre permanece cerrada al público desde hace años y su interior presenta un visible estado de deterioro. Con al menos un milenio de historia, el singular alminar, situado en la calle San José y declarado Bien de Interés Cultural, sirve hoy de refugio a las palomas que anidan en los escalones.

El arqueólogo e historiador Manuel Gómez Moreno señalaba en su guía de Granada que la torre, separada de la Iglesia, construida este última sobre la desaparecida mezquita al-Murabitín (de los morabitos o ermitaños), pudo haber sido levantada antes del siglo X, en concreto alude a la existencia de elementos arquitectónicos que pueden pertenecer al siglo VIII, si bien el arquitecto Leopoldo Torres Balbás data la obra en su conjunto en el siglo XI, a excepción del campanario, la seña de identidad cristiana.

Este último defiende que el alminar se construyó durante el reinado de los primeros monarcas de la dinastía zirí de Granada  (1016-1017/1938) por “su semejanza con el de la mezquita mayor de la misma ciudad, desaparecido, cuyo aspecto se conoce por un antiguo grabado [Francisco Heylan]”. Su teoría también se fundamenta en el uso del almohadillado de los sillares -mediante la técnica de soga y tizón– que se utiliza en la construcción del alminar y que, en opinión de Torres Balbás, data de la época final del califato, en concreto del periodo de Almanzor; consideraciones que rescata el catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada y doctor en Historia, Antonio Malpica Cuello, en su estudio sobre ‘La expansión de la ciudad de Granada en época almohade.

Pero es Manuel Gómez Moreno quien describe con detalle el monumento: “[El alminar] está formado por grupos de lajas de La Malahá, dispuestos alternativamente de frente y canto, salvo su parte baja que es de sillares de pudinga. Sólo mide, incluyendo las paredes, 5,80 metros de lado, y en su centro hay un machón, en torno del cual se desarrolla la angostina escalera, alumbrada por ventanillos a modo de saeteras; tiene además la particularidad de que hacia la mitad de su altura, en el muro sur, se abre un arco de herradura, acaso el más antiguo en Granada, y enfrente, tallado en el machón, otro pequeñito sobre un nicho». Y apostillaba: «nada absolutamente tiene por fuera que excite la curiosidad, porque un enlucido oculta su interesante fábrica”.

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Vista de la Alcazaba de la Alhambra desde el alminar de San José. Foto: JESÚS OCHANDO

El campanario es la parte que se añade en época cristiana y que, a priori, se encuentra en peor estado si bien los muros exteriores sufren alguna que otra rozadura y tampoco se han salvado de las pintadas. Para llegar a la parte más elevada hay que subir un total de 50 escalones por la estrecha escalera a la que se refiere Gómez Moreno, que rodea una gran columna central encajada en el interior del edificio. Llama la atención los grafitos, más o menos contemporáneos, que dan cuenta del paso de visitantes por el lugar. Pero sobre todo las vistas privilegiadas de la Alhambra, de su Alcazaba, y de las Torres Bermejas; panorámicas menos conocidas del monumento nazarí e igualmente atractivas.

No hace tantos años los vecinos del Albaicín solicitaron la restauración del alminar aprovechando el anuncio de Manuel Chaves referido a las actuaciones que su gobierno pretendía llevar a cabo para conmemorar el milenio de la fundación del reino de Granada, una efeméride que se celebra precisamente este año. Coincidió casi en el tiempo con la denuncia que los vecinos presentaron contra una empresa constructora por dañar el alminar con el paso de vehículos y que acabó archivándose por entender que los hechos no constituían delito alguno.

El lugar desde donde se llamaba a la oración sigue a día de hoy manteniendo el tañido de dos de las tres campanas mediante un sistema electrónico que controla el repicar. En una esquina del campanario permanece arrinconado el badajo de la campana de mayor tamaño a la espera de que un día alguien le preste oídos y se restaure.

(1-7-2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] Calleja y Miguel Ochando han accedido al interior del alminar de San José, uno de los monumentos más antiguos de la Granada musulmana. Milenaria como el […]

    Granada despierta con el alcalde imputado | Granada despierta
  2. Pues peor está la iglesia de San Andrés, de la calle Elvira. Un templo cuya construcción fue de las primeras iglesias tras la toma de Granada, que lleva cerrado más de una década a espera de unas obras que nunca se ejecutaron.

    La Verdad
  3. Un artículo muy bien documentado, como todos los de Älvaro Calleja

    Paco

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