Aprender del sabor de la interculturalidad

taller de cocina intercultural

Los recetarios confeccionados en el taller se han repartido en a fiesta fin de curso del centro.

Aprender de las distintas culturas a través de sus sabores. Los padres y madres del colegio Gallego Burín se han sumergido en las costumbres de países como Senegal, EEUU, Rusia y Bolivia gracias a algunos de sus platos tradicionales. Lo han hecho a través de un taller de cocina intercultural impartido por otros progenitores de la escuela, que se han encargado de contarles sus tradiciones mientras les enseñaban como preparar una auténtica ensaladilla rusa, una receta típica de Nochevieja, rice krispie treats, un dulce estadounidense a base de cereales, la ensalada común senegalesa o las clásicas empanadas de queso bolivarianas.

María José Martínez: Las diferencias las hacemos los mayores, no los niños. Los prejuicios y estereotipos nacen de los adultos

«Más allá de aprender las recetas, que puedes encontrar en cualquier libro o en internet, la experiencia nos ha permitido conocernos y convivir. Porque aunque en este colegio tenemos la suerte de confluir muchas nacionalidades, los padres no habíamos tenido la oportunidad de relacionarnos más a fondo y compartir  costumbres», explica María José Martínez, una de las madres y alumnas del taller. Coincide Svetlana Ezhiva, una enamorada de la cocina para la que mostrar las recetas rusas y participar también como alumna en la actividad le ha permitido «aprender de otros países», aprovechando así la interculturalidad del colegio.

El Gallego Burín, conocido en el barrio por la implicación de su profesorado, es uno de los centros educativos más multiculturales del Zaidín. En sus aulas de infantil estudia un 40% de alumnos de otros países y en Primaria, un 35%, indica su director, Juan de Dios Aivar.

Los pequeños aprenden y se enriquecen de las ventajas de contar con una pequeña ONU en el aula. «Un día mi hijo llegó a casa con un mapa y me dijo: mamá voy a contar cuantos países hay en mi clase. Localizó donde estaban mientras me citaba nombres de sus compañeros», sonríe Martínez.

colegio gallego burin

Svetlana Ezhiva, una de las madres que ha enseñado las recetas de su país de origen, Rusia, muestra el recetario.

Para esta madre los pequeños naturalizan de esta forma la multiculturalidad. «Las diferencias las hacemos los mayores, no los niños. Los prejuicios y estereotipos nacen de los adultos, que los trasladan a los hijos a medida que crecen», advierte. De ahí la importancia de promover iniciativas entre los padres como el taller de interculturalidad.

Este singular curso de cocina surgió del AMPA Puente de Monachil con la colaboración de Granada Acoge, que ya impartió un taller de apoyo emocional para los progenitores, una actividad similar a una escuela de padres básica para enseñarles a afrontar situaciones como una rabieta de los niños.

Se trata de algunas de las actividades promovidas por la asociación de padres y madres del colegio, que a lo largo del curso ha organizado excursiones, un mercadillo por el día del Libro, un desayuno andaluz o fiestas en fechas señaladas como Halloween o los Reyes. La última, este 22 de junio para despedir el año escolar. Una jornada de convivencia coorganizada con el centro educativo que ha permitido a los pequeños mostrar su talento con distintas actuaciones musicales y a los mayores descubrir los sabores de la interculturalidad a través de los recetarios confeccionados tras la celebración del taller.

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