Cacas

No es algo que afecte sólo al Realejo. El mal de los excrementos de mascotas desperdigados por las aceras de nuestros barrios es endémico, y sólo tiene como últimos responsables a los propietarios de las mismas. En uno de los Covirán lo comenta una vecina: «Es que no hay forma, sigue todo sucio».

Es particularmente grave en plazas y parques abiertos tan frecuentados por niños como por mascotas, como el Campo del Príncipe. Conviene recordar que no recoger los excrementos de las mascotas -que por otro lado, dan vida animal a nuestras calles y las alegran-, supone una falta leve para la actual y controvertida ‘Ordenanza de la Convivencia’ del Ayuntamiento de Granada.

«Los propietarios o conductores de animales domésticos habrán de evitar que éstos realicen sus micciones y/o deposiciones de excrementos fuera de los lugares establecidos al efecto, en vías pública, aceras, zonas ajardinadas, zonas peatonales o de paso y espacios públicos destinados al paso, estancia o recreo de los ciudadanos, debiendo conducirlos, en caso de inevitable deposición a imbornales, alcorques y bordillos. En cualquier caso estarán obligados a recoger los excrementos mediante bolsas u otros sistemas que estimen convenientes, que posteriormente habrán de depositar, debidamente cerrados, en papeleras o contenedores específicos instalados al efecto. Asimismo habrán de limpiar la zona afectada».

Una falta leve, según esta Ordenanza aún vigente, tienen estipuladas unas sanciones de hasta 750 euros. De momento, para conseguir unas calles libres de ‘sorpresas’ sólo se puede apelar a la conciencia de los propietarios.

Comentarios en este artículo

  1. Yo vivo en un barrio de Málaga donde sufrimos el mismo problema. Es un barrio humilde y es triste ver como muchos vecinos se quejan y reclaman mejoras cuando ni siquiera son capaces de mantener las calles limpias. No cuesta nada que cada dueño limpie las cacas de sus mascotas. En el chino a menos de 100 metros venden correas con bolsitas dentro para recoger excrementos…

    Rubén
  2. Desde luego es una cuestión que implica en su solución a la conciencia de cada uno de los dueños de mascotas, pero si existe una obligación del Ayuntamiento para que mantenga limpias las zonas públicas por lo que todos pagamos nuestros impuestos y tasas, ¿no está pasando un poco como en las gasolineras en las que pagas lo mismo que antes y te sirves tú mismo? ante el incivismo de algunos el ayuntamiento puede y debe limpiar y conseguir a través de las multas el respeto obligado de quien no respeta voluntariamente a los demás.

    paloma
  3. Totalmente de acuerdo. Otras zonas también tienen afluencia de canes y están impecables. Pero antes de la imposición de multas están los recursos para mantenerlas limpias: zonas acotadas para perros, papeleras especiales con bolsas y la importantísima labor de los barrenderos.

    Luis Arronte
  4. No Luis no estoy de acuerdo en querer echar la culpa a las instituciones por que no acotar espacios, ni por que no aya dispensadores de bolsas y mucho menos la labor de los barrenderos que es impecable,llamemos por su nombre a las cosas primero tenemos el barrio infectado de mugrosos cada uno con dos o tres perros que por supuesto ninguno ninguno de ellos recoge las cacas es mas sabes muy bien que se reúnen en sus tascas a hartarse de «porros»y los perros campan a sus anchas por el barrio y tampoco los vecinos cuidamos nada el barrio.

    Manuela

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