Ciudad con menos Jardín

Una vecina de Ciudad Jardín vive “una pesadilla” desde que compraron la casa adosada junto a la de sus padres para construir una vivienda de tres plantas –con sótano y torreón incluidos- y su familia recibió la primera notificación en la que le comunicaban que sus árboles estorbaban.

Vivienda construida en Ciudad Jardín

Vivienda construida junto a la de Mari Carmen.

Hace unos años que los ladrillos irrumpieron en Ciudad Jardín, un problema que quita el sueño a los fundadores de esta barriada del Zaidín, que observan “impotentes” como las zonas verdes desaparecen para dejar paso al cemento. Es el caso de Mari Carmen Rodríguez, que vive “una pesadilla” desde que compraron la casa adosada junto a la de sus padres para construir una vivienda de tres plantas –con sótano y torreón incluidos- y su familia recibió la primera notificación en la que le comunicaban que sus árboles estorbaban.

A través de un burofax el nuevo propietario instó a su madre, con más de 90 años entonces, a retirarlos dos metros de la tapia que dividía el patio de ambas viviendas, “un muro medianero” que hasta ese momento “todos los residentes en la zona habían respetado”, según Mari Carmen, maestra de Matemáticas ya jubilada.

En mayo de 2005, tras un segundo escrito en los mismos términos, decidieron talar el naranjo y el limonero que reposaban junto al muro, temerosos de que aquello terminase en los tribunales, relata esta vecina, ajena entonces a los litigios que tendría que afrontar, según sospecha, para empujarla “a vender la propiedad”.

Su “calvario” arrancó a principios de marzo de 2008, cuando se dirigía a regar las flores a la casa de sus ya difuntos padres -hoy día su residencia habitual- y descubrió “estupefacta” que una grúa estaba echando abajo la tapia que dividía ambas propiedades, lamenta entristecida.

Ciudad Jardín

Una excavadora echó abajo el muro que dividía ambas propiedades.

Tras intentar paralizar sin éxito el derribo, la docente denunció lo sucedido en el juzgado de guardia y Urbanismo, al que tuvo que acudir en más de una ocasión para que vallaran el perímetro de la obras de forma que personas ajenas a los trabajos no pudieran acceder a su propiedad. Finalmente optó por cercar ella misma la tapia “para evitar que entrasen mientras viajaba a Múnich» a conocer a su nuevo nieto, cuenta la profesora, con más de 70 años ahora.

Las obras siguieron su curso entre tanto, y Mari Carmen tuvo que recurrir a un perito que, después de un exhaustivo examen de la construcción solicitó la revocación de la licencia de obras por ser contraria al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). En verano de 2009 Urbanismo paralizó la construcción e impuso dos multas al promotor por valor de 14.301 euros tras detectar, entre otras irregularidades, que se había producido un aumento de la edificabilidad global del semisótano por el que pasaba a considerarse planta baja o que se había excedido la altura del torreón en 33 centímetros.

Urbanismo impuso al promotor una multa superior a los 14.000 euros que en febrero de 2011 aún no se había cobrado porque había precrito

Aunque el propietario señaló que este exceso se debía a la colocación de un ascensor porque la vivienda sería destinada a personas mayores de escasa movilidad, el arquitecto municipal hizo constar en un informe posterior que el elevador no solo no es obligatorio en viviendas unifamiliares, como es el caso, sino que además para acceder al edificio los usuarios deben salvar seis escalones. Reparó asimismo en que la casa dispone de seis dormitorios, pero los salones están por debajo de los 16 metros cuadrados, lo que también contraviene el PGOU.

Poco después Mari Carmen tuvo acceso al contrato de obras (ver apartado noveno) en el que el constructor se compromete a instalar “fontanerías, saneamientos y electricidad para las futuras cocinas (…) quedando todo ello oculto hasta la obtención de la licencia de primera ocupación, a partir de cuyo momento se llevarán a cabo las obras de forma definitiva”. La maestra denunció entonces en Urbanismo la posibilidad de que la vivienda unifamiliar ocultase en realidad tres residencias para que lo investigaran los técnicos.

Ciudad Jardín

Mari Carmen tuvo que colocar una valla para evitar que accedieran a su propiedad.

Pese a todo, en septiembre de 2010 Urbanismo legaliza las irregularidades detectadas en las obras ateniéndose al principio de proporcionalidad, por el cuál no es tan grave el daño ocasionado como el coste de demolición del edificio. Estima que respecto a la totalidad de la obra las “dimensiones excedidas no son de suficiente entidad como para ordenar su restauración (…) Es fácil que incluso de buena fe se cometan errores”, señala la Gerencia, que condicionó esta legalización a que el semisótano sea considerado como tal y no se habite.

A fecha de 22 de febrero de 2011 el Ayuntamiento «no había cobrado, además, las dos multas que impuso al promotor», según le trasladaron a Mari Carmen, a la que comunicaron que “habían prescrito”, cuenta esta vecina, que recibió por esas fechas una demanda del promotor en la que solicitaba que corte un árbol, retire la valla y lo deje entrar en su propiedad para enfoscar el edificio.

“Ahora el juez me obliga a dejarle pasar, a pesar de que hemos presentado presupuestos de empresas que realizan trabajos verticales teniendo en cuenta todo lo que ha sucedido previamente”, refiere la profesora que “al menos” ha ganado (marzo de 2011) un juicio por daños y perjuicios por el derrumbe de la tapia.

La maestra denunció en Urbanismo la posibilidad de que la vivienda unifamiliar ocultase en realidad tres residencias

Lo sucedido –advierte- le ha hecho dudar de la justicia. “Siempre le decía a mis alumnos que con la verdad se llega todas partes. Ahora veo que con mis palabras, sin saberlo, los estaba transformando en víctimas”, refiere esta vecina, que también ha perdido sendas demandas por supuestas injurias y calumnias a los obreros que trabajaban en el edificio. El magistrado “se negó a aceptar como testigo a la muchacha que limpia en la casa, por poder ser parte interesada, pero sí dejaron testificar a sus albañiles”, cuenta, enumerando otras demandas presentadas anónimamente en su contra por cuestiones de lo más peregrinas.

Ahora solo espera –continúa- que cuando entren en su patio para acometer las obras respeten su intimidad y tengan en cuenta medidas de seguridad como la colocación de mallas para que no caigan en su patio restos, “cosa que antes no hicieron”.

Sigue entristeciéndose, entre tanto, por el verde perdido en Ciudad Jardín, a pesar de que vecinos como ella advirtieron “a tiempo de paralizar atropellos urbanísticos que hubieran continuado de no haber arrancado la crisis”.

(10/08/2012)

Comentarios en este artículo

  1. Son muchas las irregularidades que podemos encontrarnos en esta ciudad nuestra y sobre todo en este barrio nuestro. A Muchos de los vecinos de mi edificio, (mi familia y yo incluidos) fuimos privados de la luz, (ya no hablo ni de las vistas) por un particular que contruyó y levantó su vivienda con engaños,por encima de la altura nomral haciendo la ultima planta hueca como si fuera un patio, para despues cerrarlo y tener una planta mas.Ahora nos vemos obligados a irnos. Se que cada caso es distinto. El caso que se expone aqui es mucho mas grave La propiedad y la intimidad debe de respetarse, creo que está en la Constitución. Otro caso de injusticia en un sistema torpe y parcial

    Jose
  2. Hace algún tiempo, envié una fotografia y escribí a cerca de esta edificación que se estaba haciendo en el barrio. Lo hice con la esperanza de que alguien con un poquito de sentido común, y como no, algo de poder en el Ayuntamiento, tomara cartas en este asunto y paralizara esta atrocidad arquitectónica. El tiempo ha transcurrido, y para mi desgracia, veo impotente como todo sigue su curso y como Mª Carmen no ha conseguido que la ley le dé la razón, aún sabiendo todos los vecinos que la tiene. Ahora nos estamos dando cuenta quienes son los que tienen el poder y que con influencias y dinero, todo se consigue. ¿A esto se le llama justicia? ¿Tenemos realmente una democracia en España? ¿Son honrados los políticos a los que elegimos en las urnas para que nos representen? Ya lo dudo mucho.

    Esther
  3. He leido Ciudad con menos jardín | GranadaiMedia con mucho interes y me ha parecido interesante ademas de claro en su contenido. No dejeis de cuidar este blog es muy bueno.

    trabajos verticales

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