La Corrala y sus alternativas

Corrala El Triunfo

El delegado y el jefe de servicio de Vivienda, junto a los vecinos. Foto: Granadaimedia.

¿Unidos o separados? Es la decisión que tienen que tomar las 12 familias de La Corrala El Triunfo. Este pasado martes recibían en su sala de reuniones al delegado de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Manuel Morales, y al jefe de servicio de Vivienda, Nahum Álvarez. Era un encuentro previsto desde antes de que los operarios de Emasagra cortasen el agua de obra que hasta entonces abastecía al proyecto ocupa, pero en el que este asunto, y la amenaza de que detrás vaya la electricidad, fueron parte fundamental.

Las alternativas son sencillas, pero, ¿son posibles?. Hace meses, la Corrala de Cardenal Mendoza 7 decidió permanecer unida ante las promesas de alquileres sociales en otros inmuebles propiedad de Cajamar. La entidad, por su parte, ofreció un alquiler del bloque completo de 6000 euros al mes, es decir, 500 por vivienda, «algo que si nos pudiésemos permitir no estaríamos aquí». Lo que plantea la Junta de Andalucía es lo siguiente: o las familias se convierten en peticionarias de viviendas en alquiler social, lo que las recolocaría por separado en cualquier punto de la provincia -a la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA) no le quedan libres en Granada capital- o esperan como bloque y futura cooperativa de vivienda donde están ahora, «manteniendo el proyecto colectivo».

Es decir, de momento, y por parte de la administración autonómica, nada. La Corrala tiene que discutir en asamblea quién entra en negociaciones para irse y quién se queda a mantener el proyecto ocupa, que implica las actividades con el barrio y la llamada de atención sobre una obra paralizada desde 2009 en pleno Centro, con todos los componentes que han marcado la crisis: inmobiliaria arruinada y entidad financiera por el camino que no sabe qué hacer con el activo. La grúa que sigue en el patio y es símbolo de la ocupación es la prueba más tangible.

«Dos realidades distintas e incompatibles», según Morales durante la reunión. Y además, para la familias que prefieran no arriesgarse a un desalojo y escojan la primera opción, implica ponerse a la cola junto a las muchas otras que ya lo están haciendo. Para la Corrala, la esperanza, hipotética, de que si se levanta la suspensión del Decreto Antidesahucios de la Junta, esta podría expropiar a Cajamar, o no. En cualquier caso está en manos de la asamblea de la Corrala.

Cine Corrala El Triunfo

Foto: Granadaimedia.

«El problema es que no se demonice a quienes toman la misma decisión que nosotros«, pedía una vecina. «Hay mucha gente que su planteamiento cada día es ver dónde duerme, y que sólo quiere tener un sitio dónde descansar para luego salir a la calle a buscar trabajo». «Aquí estamos como estamos pero todo el mundo hace algo para intentar ganar dinero«, aclara otro, «falta una persona que está fregando escaleras, yo tengo mis ventas de artesanía que me dan como mucho 180 euros al mes…». «Lo peor ahora mismo«, aclara la vecina anterior, «es la sensación de casa asediada. Casi que se nos exige virtud heroica y al principio sólo buscábamos dónde descansar«.

El juicio contra Cristóbal, el primer ocupa, está previsto para marzo en el Juzgado de Instrucción número 1 de Granada, e implicaría virtualmente el desalojo de toda la Corrala por petición de Cajamar. Es para lo que se ha comprometido a mediar la Junta de Andalucía. De momento, poco más. Durante la reunión, en cualquier caso, alguna vecina tuvo que subir a su piso a la llamada de uno de sus hijos, ahora mismo enfermo, y otra salió del bloque y regresó con el suyo de la mano con la mochila y los deberes. Les recuerdan por ello, precisamente, que algunos de ellos han solicitados alquileres sociales o renta social y se les ha denegado por no tener solvencia.

El jefe de servicios era muy claro: «A corto plazo, no hay apoyo económico, no hay partidas concretas de vivienda en las que podáis entrar«. Eso, a la espera del Plan de Vivienda de la Junta de Andalucía, que ha de aprobarse «en algún momento de 2014». Por otro lado, las viviendas de EPSA no son las únicas públicas de Granada capital. «Hay otros promotores públicos que no voy a señalar. Y con la paralización del decreto no podemos obligar a nadie». Y aún así, de nuevo remitiendo al hipotético futuro plan de vivienda: «el alquiler social no es obligatorio, es voluntario por parte del propietario».

Aunque no esté claro que casos como el Cardenal Mendoza 7 estén amparados por dicho decreto. Los representantes de la Junta de Andalucía insistían en «el punto fuerte» del proyecto político de cooperación -la futura cooperativa de vivienda necesitaría, aún así, ayuda para rehabilitar un bloque que es una obra sin acabar, y los vecinos en cómo la Corrala es ahora «un punto de encuentro para gente que no lo tenía», donde también celebran talleres escénicos o cine a precios populares.

Corrala El Triunfo

Foto: Granadaimedia.

La cuestión ahora se define en el interior del colectivo, donde cada familia deberá definir si prefiere intentar acceder a una vivienda normalizada -al fin y al cabo las de ahora no tienen, entre otras cosas, el suelo puesto, ni ahora tampoco agua corriente- o mantener el proyecto de la Corrala El Triunfo. Como una de ellos afirmaba antes «tampoco se nos puede exigir ser héroes». La cuestión si realmente las administraciones, tomen ellos la decisión que tomen de manera libre, pueden ayudarlos en un sentido u otro.

(22-01-2014)

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