Cuando la especulación llama a la puerta

La casa de la Cuesta de Marañas 10, la Casa del Aire y la Casa Cuna son los tres inmuebles elegidos en el ‘Paseo por el Albaicín destruido’ que organiza el grupo Stop Desahucios del 15M, una forma diferente de conocer la cruda realidad del barrio.

Participantes de la ruta por el ‘Albaicín destruido’, a su paso por San Juan de los Reyes. FOTO: LUCÍA RIVAS

Los paseos por el Albaicín de la «especulación inmobiliaria y el desahucio» no los encontrarán en ninguna de las rutas turísticas que editan las administraciones ni tampoco están recomendadas por la Fundación del Milenio de Granada. Ni siquiera aparece en el programa de los actos de celebración con motivo del Día Internacional del Patrimonio Mundial.

Es la otra cara del Albaicín, una manera diferente de acercarse al barrio de la mano de algunas de las personas que aseguran haber sido víctimas de acoso inmobiliario. La ruta, promovida por el grupo Stop Desahucios del 15M, tiene como punto de origen la céntrica Plaza Nueva donde se dan cita, pese a la intensa lluvia, una veintena de personas interesadas en el «paseo por el Albaicín destruido».

El antropólogo Juan Medela hace un recorrido histórico sobre algunos acontecimientos. Se refiere a la declaración de Patrimonio de la Humanidad del Albaicín, un reconocimiento que -a su juicio- atrajo la inversión de promotores privados que, con la complicidad de las administraciones, cambiaron la morfología del barrio con intervenciones desafortunadas. “Lo que hace unos años era un barrio de clase obrera se ha convertido en un barrio orientado a la población flotante, turistas y estudiantes; lo que antes eran casas de vecinos ahora son viviendas rehabilitadas que han acabado siendo apartamentos de lujo y hoteles”.

El joven antropólogo se refiere también a cómo han afectado al vecindario los procesos migratorios que se vienen sucediendo desde 1970. El último, ocurrido en los noventa, se cebó con la población más envejecida, “muchos de ellos con rentas antiguas que se vieron indefensos ante los promotores inmobiliarios, eran [las personas mayores] un obstáculo para sus planes y acabaron siendo expulsados con prácticas legales y otras no tanto”.

Cuesta de Marañas

Uno de los ejemplos que los amigos Solidarios con la Casa del Aire, consideran “sangrante” es el de una vivienda catalogada en el número 10 de la Cuesta de Marañas, un edificio que permanece abandonado desde que su propietario echó en 2008 a sus dos últimos inquilinos, una madre de 72 años y su hijo que llevaban 36 años residiendo en la casa.

“Las protestas cayeron en saco roto, el barrio no se volcó y, ante una sentencia judicial en contra, decidieron abandonar la casa”, cuenta Javi, uno de los jóvenes que trató de ayudar a la familia y que fue testigo de cómo se les hizo la vida imposible hasta que lograron su propósito de desalojarlos. “Querían construir un hotel de lujo pero ahora se conoce que las cuentas no se salen”, subraya, al tiempo que informa del desenlace fatal que corrieron madre e hijo, hoy fallecidos.

La casa, que precisa rehabilitación y que lleva cerrada desde el mismo día del desahucio, se vende por 310.000 euros como “edificio idóneo para apartahotel de  ocho apartamentos enclavado en la zona centro-turística del bajo Albacin”, según reza en un anuncio de un portal inmobiliario en internet.

Casa del Aire

El siguiente enclave del recorrido es la Casa del Aire, en la calle Zenete, símbolo de “ocho años de resistencia”. En el interior del inmueble, donde aún vive Manuel Prieto, el último inquilino de una de las pocas casas de paso del Albaicín, Clara Martínez, vecina desalojada por la Policía Nacional después de varios intentos infructuosos, relata el “acoso psicológico” al que fueron sometidos los que allí vivían desde 2004. “Trataron de buscar la declaración de ruina del edificio, pero logramos impedir que derribaran el edificio y también demostrar que debía ser rehabilitada con informes de catalogación de patrimonio”, recuerda Clara, convencida de que la Ley de Arrendamientos Urbanos “abrió la puerta a la especulación y a la expulsión de los vecinos de barrios”.

Tanto los inquilinos como los propietarios, en este caso la inmobiliaria Edivara, se han cruzado denuncias que están pendientes de resolverse en los juzgados. La lucha, como dicen ellos, continúa. Incluso en la agenda de actos que tienen programados para las próximas semanas -el 1 de diciembre- se invita al público interesado para que participe en una obra de adecentamiento de las zonas comunes del edificio.

Casa Cuna

El último lugar del recorrido es la Casa Cuna, en la calle Elvira, un inmueble del siglo XVII que está siendo rehabilitado por la Junta de Andalucía después de llegar a un acuerdo con la familia propietaria para que, una vez finalizada la obra, sus inquilinos puedan regresar en las mismas condiciones de renta antigua. La mayor parte de las ocho familias que vivían en la Casa Cuna han sido realojadas en casas de protección oficial de la Junta mientras duran las obras, unos tres años.

El problema es que dueño se guarda -según los vecinos- un as en la manga pues los contratos pierden su validez al décimo año. “De ahí van a salir 22 viviendas y cuatro negocios. Al propietario le ha salido bien la operación porque le han hecho rico”, opina Avelino Aguilera Manzano, un pensionista de 49 años con una paga de 400 euros mensuales que vio como un día su vida se sobresaltaba cuando llegó la Policía a echarlos. «La casa no estaba en ruina y dieron la ruina, vino la Policía a sacarnos a la calle pero gracias a la ayuda de los vecinos y a que salió en las televisiones, se dio marcha atrás».

Avelino confía en que, transcurrida esa década en el remodelado inmueble, los propietarios se apiaden de su situación. “Pueden hacer lo que quieran pero entonces tendré más de 60 años y espero no verme en la calle”.

Stop Desahucios

La última de las intervenciones corre a cargo de María Carrascosa, integrante del grupo Stop Desahucios del 15M, encargada de informar sobre el protocolo que se sigue cuando una familia con problemas económicos acude en su ayuda para evitar el desalojo.

Algunos datos invitan a la reflexión. Cada día se notifican seis desahucios en Granada. Desde la constitución de esta plataforma, que cuenta con un gabinete jurídico y psicológico, han sido atendidas unas cien familias. En ocasiones han conseguido la dacción de pago, que ellos mismos reconocen que no es una solución, y en otros muchos casos se han logrado aplazar los pagos o la condonación de los intereses de la deuda. “En el último año hemos notado que el número de desahucios se ha incrementado pero también contamos con más apoyo y somos más fuertes”, asegura María, en alusión a la sensibilidad que despierta este problema entre los ciudadanos, más si cabe después de los últimos suicidios.

Cada desahucio parado es un éxito, pero también tiene un coste más allá del tiempo empleado. María asegura que tienen que hacer frente al pago de 40.000 euros por las casi cien multas que las autoridades les han impuesto por promover la desobediencia civil y organizar actos de apoyo a los desahuciados.

Más información:

(18-11-2012)

Comentarios en este artículo

  1. Se obvia la primera parada que se hizo para mostrar el desastre de la «peatonalización» de Carrera y Paseo y cambio de sentido de SJ Reyes, creo qeu un gran error en el artículo, pero supongo que la línea editorial motivos

    Fermín López
  2. Tienes razón en que se obvia el tema de la peatonalización y que me he centrado sólo y exclusivamente en los inmuebles. Mi idea era dar protagonismo a los que han sido víctimas de acoso inmobiliario. Es cierto que el problema de la mal llamada peatonalización (por el lugar siguen pasando vehículos) ha sido motivo de múltiples protestas y son muchos los vecinos que creen que se les está expulsando del barrio. En GranadaiMedia se han recogido muchas de las protestas. Los que habitualmente consultan nuestra web lo saben bien. En cualquier caso, pego aquí lo que el Grupo Stop Desahucios del 15M piensa de la reestructuración del tráfico en esta calle y el cambio de sentido de San Juan de los Reyes:

    «El primer punto informativo ha sido en la zona del Paseo de los Tristes y San Juan de los Reyes, donde se han tratado los problemas de movilidad y accesibilidad en el barrio. Se ha criticado que en la peatonalización del paseo se tuviera más en cuenta «la orientación al turismo» que la búsqueda de «un equilibrio entre el disfrute del entorno y las necesidades de entrada y salida de residentes y comerciantes». Así, se ha hecho hincapié en los problemas de los mayores para desplazarse cuando realizan compras y el aumento del tráfico en San Juan de los Reyes. «Son muchas las personas que no pueden llegar a sus viviendas con el vehículo y no cuentan con transporte público ni taxis porque no éstos no pueden acceder a la zona». Para Stop Desahucios, todos estos cambios «convierten al Albaicín en un gueto urbano, destinado únicamente al turismo».

    GranadaiMedia
  3. Gracias por la aclaración, y felicidades por vuestro trabajo en Granada. Algunos vecinos piensan que se les está expulsando del barrio, y otros no lo piensan: ya se han tenido que ir por las condiciones de movilidad, que de por sí yo no eran muy buenas antes de marzo 12.

    Fermín López
  4. Gracias a tí, Fermín, por las puntualizaciones. Siempre vienen bien las críticas constructivas. Saludos.

    GranadaiMedia

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