Cultura extramuros

Las manecillas del reloj anuncian la llegada de la tarde. El termómetro roza los 40 grados. Poco a poco la plaza de las Palomas se va llenado de niños. Acompañados de sus padres o abuelos esperan, con la ilusión del que aún tiene todo por descubrir, que los cuentos abran las puertas de la fantasía y los talleres les descubran el mundo de la creación, solo limitada por el tamaño de lo imaginable. También los mayores, con el tiempo y la experiencia dibujados en la piel, van dejando atrás los años hasta recuperar esa mirada infantil con la que vivieron experiencias similares de la mano de sus predecesores.

Taller de manualidades con platos.

Pese a la capacidad de sorpresa compartida, faltan sillas, el calor no da tregua y los recursos son muy limitados. Estas condiciones adversas no han impedido, sin embargo, que desde el lunes los vecinos organicen en la plaza las actividades programadas para las fiestas en la biblioteca de las Palomas, cerrada por el Ayuntamiento hace algo más de un mes.

“Aunque estas actividades habían sido anunciadas por el propio Consistorio en su web, nos obligan a una cultura extramuros por cerrarla antes de lo anunciado (octubre), aprovechando el verano, cuando mucha gente estaba fuera para no despertar críticas”, lamentan los zaidineros, para los que “no estaría de más” que “hubieran abierto este espacio, al menos, para dar acogida a la programación o que, en su defecto, se encargaran de adecuar la plaza con este mismo propósito”.

“Hay que tener en cuenta –agregan- que la mayoría de los que participan en estas actividades son niños muy pequeñitos y gente mayor, una población vulnerable a las altas temperaturas”. Subrayan, en este sentido, la “falta de sensibilidad” del gobierno local, que “no se preocupa por el bienestar de las personas» que llenan la plaza a diario.

No solo el entorno de las Palomas completa su aforo. También la biblioteca Francisco Ayala se ha llenado de personas estos días, lo que “demuestra que ambas tienen cabida en un barrio tan grande como el Zaidín”, defienden los vecinos, que llevan más de un mes de movilizaciones para demandar la reapertura de la de las Palomas.

Esta tarde protagonizarán un pasacalles disfrazados de libros y personajes literarios para reclamar, una vez más, este espacio cultural. Asimismo, el sábado, 10 de septiembre, desfilarán desde la plaza de la Hípica (19.00 horas) bajo el lema ‘La cultura es nuestra y la calle también’ para dejar clara su negativa al cierre.

(08/09/2011)

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