Maeztu estudiará las quejas de Santa Adela

Vecinos de Santa Adela, momentos antes del inicio de la junta de distrito.

Protesta de los vecinos de Santa Adela en una junta de distrito.

Santa Adela ha recibido una «noticia esperanzadora». El Defensor del Pueblo Andaluz ha admitido a trámite las quejas de los vecinos afectados por la paralización del plan de reforma integral de esta barriada del Zaidín, que contemplaba la reconstrucción de las viviendas por fases.

La oficina de Jesús Maeztu, a la que los residentes recurrieron para denunciar el grave problema de infravivienda que sufren, ha iniciado las «actuaciones ante los organismos administrativos correspondientes para investigar los hechos que han motivado estas reclamaciones», según ha trasladado a los afectados.

La plataforma de Santa Adela espera que con la intervención del Defensor lleguen las «necesarias respuestas», reivindicadas por los vecinos desde hace más de un año sin éxito. Pese a las movilizaciones y protestas, aún no han conseguido la reunión que solicitan con al alcalde, Pepe Torres Hurtado, para conocer el futuro del plan, del que solo se han acometido dos de sus siete fases. Por su parte, la concejal de Urbanismo, Isabel Nieto, «solo accedió a mantener un encuentro con los residentes de la tercera fase», cuya reconstrucción ya debería haber comenzado, explican los residentes.

Entre tanto, su situación «es cada vez más desesperada», lamentan. A la degradación de los edificios, que sufren humedades, grietas, además de hundimiento paulatino de techos y suelos, se ha sumado una dramática situación social, fruto del paro generalizado y las bajas pensiones.

defensor del pueblo andaluz

Extracto de la misiva remitida por el Defensor del Pueblo Andaluz a los vecinos de Santa Adela.

Con las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE), a las que están obligadas las viviendas por su antigüedad, «llueve sobre mojado» para los residentes. Según advierten, pese a su «asfixiante situación económica» tendrán que costear las obras de rehabilitación que se deriven de estas ‘ITV de edificios’, a pesar de que sus casas están incluidas en un plan que contempla su demolición y posterior edificación.

Hay que tener en cuenta -recuerdan los afectados- que la reforma de Santa Adela buscaba transformar la realidad social de la barriada a través de esta intervención urbanística. Con el estallido de la burbuja inmobiliaria -«y la dificultad de vender los pisos que se levantarían de más para financiar el proyecto»- «esta finalidad parece haberse olvidado». Los vecinos se resisten, sin embargo, a dejar de soñar con una vivienda y una barriada dignas. Por eso siguen luchando.

(21/11/2013)

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