Cash Mob en la librería Cuesta de la Chana

El movimiento Cash Mob de dinamización del comercio local se traslada a la Chana. La librería Cuesta recibe la visita de una veintena de personas que, billetes en mano, se preparan para dar una alegría a su propietaria.

Cash Mob en la librería Cuesta de la Chana

Los cash mobers muestran los billetes en la puerta de la librería Cuesta de la Chana

Once de la mañana. La gente comienza a congregarse en la plaza de la iglesia Santa María Micaela de la Chana bajo un sol que sube el ánimo. Primeros contactos, caras conocidas y también caras nuevas se juntan para protagonizar el segundo Cash Mob en la ciudad. El primero fue en la zona Norte y esta vez le ha tocado a la Chana, después de la votación realizada a través de facebook para elegir barrio. Y tras la primera toma de contacto y la desvirtualización  de aquellas personas que sólo se conocían a través de las redes sociales, toca decidir cuál será el negocio agraciado que recibirá a una veintena de personas dispuestas a realizar sus compras solidarias.

La propuesta ganadora, la de Teresa Cara Fernández, de Jamones Abuxarra: una visita a la librería Cuesta, en la calle Washington Irving, que ha tenido un comienzo de curso peor de lo esperado porque los cheques-libro han dejado de canjearse, en muchos casos, en las librerías del barrio. Y allá se dirige el grupo de cash mobers, con la ilusión que produce saber que vas a dar una alegría a alguien.

Cash Mob en la Chana

Los participantes, en el interior de la librería Cuesta

Ya en la puerta del establecimiento, los participantes en este proyecto de dinamización del comercio local, iniciativa de Manuel Amate, entre otros, sacan sus billetes para anticipar lo que se avecina. Y así, en pandilla, entran en la librería para sorpresa de Ana, su propietaria, que no sabe muy bien qué cara poner mientras Manuel Amate le explica a qué se debe la visita. “No tenemos prisa, usted atienda a quien entre antes que a nosotros, que vamos a ver qué cosas podemos comprar”.

Y así ocurre, los cash mobers se dispersan por la tienda centrando su atención en el objeto de compra: cuentos, libros, material escolar, tarjetas de cumpleaños.. Cada cual se decide por un producto (o varios) y parece que la aglomeración surte efecto y la gente llama a más gente, que entra con curiosidad a la librería preguntándose qué regalarán hoy allí.

Cash Mob en la Chana, Granada

La propietaria de la librería Cuesta, atendiendo a los clientes

Y no, no se regala nada, acaso solidaridad, un pequeño gesto, una muestra de apoyo, que buena falta hace en los tiempos que corren. Con alegría los asistentes se preguntan unos a otros por sus compras, se hacen fotos, se regalan sonrisas. “Hoy en vez de ir a la bibioteca compramos un libro para el fin de semana”, afirma Teresa Cara mientras sostiene en sus manos la próxima lectura para su hijo.

“¿Qué le parece la iniciativa?”, pregunta Manuel Amate a la propietaria, que responde, visiblemente nerviosa, “genial, podéis venir todos los sábados”. Hoy, seguro, ha sido un gran día para Ana, pero sin duda lo ha sido también para todos los participantes porque no hay mejor plan para un sábado que comenzar el día dando una alegría a alguien y dando vida al barrio.

(26-01-2012)

 

Comentarios en este artículo

  1. Gracias por ser ese medio de comunicación cercano y solidario que siempre se presta para difundir estas acciones solidarias. Altamente emocionado :`)

    Manuel Amate
  2. Preciosa iniciativa… alguien tendria que hacerlo por aqui en Barcelona… hay muchos comercios pasandolo muy mal y es desesperante cada vez que te dicen… sabes quien va a cerrar??

    Cuiba interiors
  3. La Chana se siente…La Chana esta presente

    A.Pereira

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