El retorno a la Casa Cuna

La rehabilitación de la Casa Cuna finalizó en agosto. Sus antiguos inquilinos podrían regresar en Navidad, una vez que el Ayuntamiento conceda la licencia de ocupación. GranadaiMedia ha hablado con las familias que estuvieron a punto de ser expulsadas de sus casas.

Casa-Cuna-fachada

Avelino Aguilera Manzano, Pura Valverde Pedregosa y Julia Jiménez Arenas confían en regresar muy pronto a la Casa Cuna, el inmueble de la calle Elvira (números 85, 87 y 89) donde han pasado media vida y del que a punto estuvieron de ser expulsados después de que el Ayuntamiento de Granada lo declarara en ruina.

“Nos han dicho que comeremos los mantecados allí”, asegura Avelino, seis años después de aquel anuncio que ponía a ocho familias en la calle –en algunos casos- tras más de cuarenta años con contratos de alquiler de renta antigua.

En total fueron siete las familias realojadas por la Junta de Andalucía hace ahora algo más de tres años. Avelino, Pura y Julia, todos ellos con problemas de movilidad, fueron a parar a un carmen de viviendas protegidas que rehabilitó la administración autonómica en la misma calle Elvira, en el número 78, a escasos cien metros distancia y en las mismas condiciones de alquiler.

La Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA), que asumió la gestión de la obra de la Casa Cuna después de alcanzar un compromiso con el propietario del edificio, ha informado a GranadaiMedia que la rehabilitación finalizó en agosto y que ya se ha solicitado la licencia de primera ocupación al Ayuntamiento de Granada.

El siguiente paso será la recepción de la obra y la posterior adjudicación de las viviendas que debe realizarse con criterios sociales aunque no está claro si será el propietario de la Casa Cuna quien realice ese trámite o lo deje en manos de la Oficina de Rehabilitación del Bajo Albaicín. “Si lo hace EPSA procuraremos que se haga con la mayor celeridad posible, respondiendo a los criterios sociales y a la idiosincrasia del barrio”, apunta Juan Hidalgo, gerente de la empresa pública.

Avelino Aguilera: “Habrá que celebrar que algo ha salido medio bien en esta vida”

Avelino ha tenido oportunidad de visitar en julio la que puede ser la vivienda de su familia. “Habrá que celebrar que algo ha salido medio bien en esta vida”, anuncia Avelino, un hombre de mediana edad con mujer y tres hijos, dos de ellos de corta edad, y con una pensión de 400 euros por una minusvalía reducida.

“Hemos pasado muchas cosas, nos vimos en la calle de la noche a la mañana. Nos llegaron a decir que no les importaba que nos fuéramos debajo de un puente”, recuerda.

Las ocho familias que entonces vivían en la Casa Cuna salvaron los muebles gracias a la presión ciudadana de un grupo de vecinos que se solidarizaron con los afectados cuando todavía no existía un movimiento organizado como Stop Desahucios.

“Las imágenes se emitieron en varios programas de las cadenas de televisión. Pasamos a ser un grano en el culo. Al día siguiente estaban aquí los técnicos de Urbanismo para tranquilizarnos. Conseguimos retrasar el desalojo hasta negociar las condiciones de nuestra salida”.

Casa Cuna, Albaicín

Avelino, en la casa de la calle Elvira donde fue realojado, muy cerca de la Casa Cuna.

Esto último ocurrió cuando la Junta de Andalucía asumió el compromiso de costear parte de la rehabilitación del inmueble mediante la firma de un convenio con el propietario, los Hermanos Escribano, constituidos en sociedad limitada (Elvira Granada SL); y de realojarlos en otras viviendas asumiendo el sobrecoste de los alquileres.

Los antiguos inquilinos seguirán pagando el alquiler de renta antigua en los próximos diez años

La propiedad se compromete a respetar los contratos de alquiler una vez rehabilitada la Casa Cuna, a que las viviendas subvencionadas no puedan venderse en un plazo de cinco años por encima del precio máximo establecido para las casas protegidas, y a que todas las viviendas resultantes (22) se destinen al arrendamiento en un plazo de diez años, atendiendo a criterios sociales.

La arquitecta redactora del proyecto, María de la Barca Fernández, asegura que de los seis módulos con los que cuenta el edificio se han recuperado cuatro y se han reconstruido dos, entre ellos el de la fachada principal del siglo XX, cuya demolición causó malestar en algún grupo político, pero que permitió “ahorrar costes y adelantar el plazo de ejecución de la obra”. De la Barca, junto a su marido Alfonso Bermejo, ha supervisado en estos tres años una actuación en la que “se ha conseguido dotar de corazón al edificio”. «Se han recuperado y consolidado los muros, los forjados, y se han rehecho las cubiertas y las galerías del patio que estaban en muy mal estado», resume.

Contando los días

Pura Valverde y Julia Jiménez, con 82 y 73 años respectivamente, cuentan los días para que llegue el momento del regreso. Les costará reconocer lo que durante cuatro décadas eran las paredes de sus casas. A sus años, lo que más valoran de la nueva Casa Cuna es el ascensor, y que tendrán más luz que en el sombrío carmen en el que hoy se encuentran, donde aseguran haber padecido inviernos muy crudos por el frío.

Han pasado seis años desde que Julia se viera ante las cámaras, con un megáfono en la mano, apelando al derecho a disponer de una vivienda digna. «Nadie sabe lo que hemos luchado y las vueltas que hemos tenido que dar», confiesa.

Julia Jiménez: «Nadie sabe lo que hemos luchado y las vueltas que hemos tenido que dar»

Su amiga Pura permanece casi todo el día en una silla de ruedas debido a una enfermedad en las piernas, totalmente hinchadas y ulceradas. Necesita de la ayuda de una asistenta social para levantarse y acostarse pero confía en acabar con el aislamiento al que se ha visto relegada en los últimos años. Una mujer que ha dedicado su vida al trabajo como costurera en un taller de modas y como limpiadora en San Juan de Dios, se ha hecho merecedora de una atención que ahora mismo parece insuficiente.

La comunidad de vecinos de la Casa Cuna fue reconocida en 2010 con la bandera de Andalucía por lo que se consideró una movilización “cívica y ejemplar”, pero el mejor premio lo obtuvo de los propios vecinos del Albaicín que, con su solidaridad, lograron evitar un desalojo.

(20-9-2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] la noticia más destacada es la finalización de la reforma de la Casa Cuna. Hemos hablado con las familias que estuvieron a punto de ser expulsadas de sus casas. La solidaridad de los vecinos lo […]

    Granada despierta con sombras y música contra los recortes | Granada despierta
  2. Esperemos que si restauran el carmen de san cayetano no lo hagan asi, parece un centro de reclusion de vecinos expulsados del albaicin, a lo mejor no hay goteras pero avelino parece que vives en la junta de lucia, visitar el castillo de santa elena y la mismisima puerta de tiques de la alhambra pasando por el cementerio, no hay alma

    pedro luque

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