“Dejadnos tocar en paz”

Una representación de la escena musical de Granada reclama a los políticos que flexibilicen la normativa para permitir que haya más conciertos. El PSOE organizó un debate en la sala Boogaclub en clave electoral.

Debate sobre la música en la Boogaclub.

Debate sobre la música en la Boogaclub.

Lo único que piden los músicos granadinos es que les dejen tocar “en paz” pero para eso es necesario cambiar la normativa. En principio las críticas de los participantes en el debate de la tarde del martes en la sala Boogaclub sobre el estado de la música en esta ciudad iban dirigidas al Ayuntamiento de Granada como responsable del freno a los conciertos, pero desde el público se ha puesto en duda que el equipo de gobierno del PP sea el único culpable de todos los males que padecen los músicos. No afecta tanto la ordenanza municipal contra el ruido como el decreto 78/2002 de la Junta, que regula el Catálogo de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Establecimientos Públicos de toda Andalucía.

El candidato a la Alcaldía de Granada por el PSOE, Francisco Cuenca, se ha comprometido, si sale elegido en las próximas elecciones, a negociar que se haga una excepción a dicha norma por la que hasta ahora “no han luchado el resto de alcaldes andaluces” porque les ‘previene’ de las quejas de los vecinos. Pero él -asegura- está dispuesto a hacerlo acogiéndose al margen de maniobra que permite la interpretación de las leyes.

No es lo único que ha prometido Cuenca. Entre sus puntos clave para que Granada vuelva a reconciliarse con sus músicos están el ser capaces de proporcionar salas de ensayo para los grupos noveles en espacios de titularidad municipal que están “abandonados y desperdiciados”; seguir “peleando pase lo que pase” por que Granada sea la ciudad de la cultura y la música; y reivindicar [al Gobierno central] la reducción del IVA cultural, que ha supuesto “un atropello” para quienes hacen cultura.

Las propuestas del socialista respondían a una queja que en una barra bien distinta a la habitual -con botellas de agua como única opción- defendían una parte representativa de la escena musical de la ciudad, además de Julio Castejón, líder del grupo Asfalto, invitado de excepción al debate. Estaban Don Gonzalo, DJ y dueño de la tienda de discos Bora-Bora; Kiko Salinas, promotor al frente de The Borderline Music; y el antes mencionado Julio Castejón, quien ha querido dejar claro que si no se hace nada por evitarlo “la música morirá y quedará sólo como algo elitista que muevan los que tengan poder de convocatoria”.

Para Don Gonzalo, la fama de Granada como ciudad de la música le viene del pasado porque en la actualidad solo quien se atreve a hacer “algo ilegal” organiza conciertos.

El moderador, Javi, del grupo P.P.M. e integrante en la lista municipal del PSOE, opina que vivimos “un momento crítico para la música” pese a la acumulación de bandas con talento, sin salida alguna. En lugar de ser apoyados son perseguidos, censura. Lo que quieren los “miles” de músicos de Granada -subraya- es lograr que en esta ciudad no sean necesarias licencias tan “especiales” para poder tocar.

No todos coincidían a la hora de reclamar subvenciones para el sector. Para Julio lo único que un músico puede pedirle a la música es que “le dé de vivir”, porque comer de ello es bastante difícil: “Las instituciones deberían facilitar que se haga música, pero no quiero subvenciones porque el que paga manda”.

Sin embargo, para Kiko Salinas recibir ayudas económicas no es incompatible. Opina que se deberían repartir mejor. Los músicos y los promotores podrían recibirlas igual que lo hace el Festival de Música y Danza, ha puesto como ejemplo. Lo que el promotor solicita es que se vuelva a recuperar la escena granadina porque hoy en día en esta ciudad “es como si existieran la Primera, la Segunda y la Tercera División”. El público va a los grandes eventos pero el hecho de que se abandone a los “minoritarios” por otros artistas como Bob Dylan hace que se acabe con la escena de aquí. Se pregunta si es mucho invertir 10 euros para ir a un concierto cuando se pagan 8 por una copa. Hoy, dice, la música se “ha convertido en un lujo”.

“No podemos vivir con cortapisas permanentes”, ha concluido Julio Castejón. “Hay muchas cosas que cambiar pero sobre todo deberíamos hacer que la música vuelva a ser apreciada”.

Comentarios en este artículo

  1. …marcado tinte electoral.» Y tanto.
    Ademas que Cuenca se comprometa a hacer «una excepción a dicha norma» es del todo insuficiente. Una excepción a la norma es la forma que tienen los políticos de decir » no hables mal de mi, no me saques en la prensa, porque estoy haciendo una excepción contigo, pero si quiero te aplico la norma vigente» Es decir tener a los afectados «agarrados por los huevos».
    Ahora mismo el PP también esta haciendo excepciones a al norma con quien quiere con este objetivo.
    El debate y las soluciones son necesarias pero este no es el camino y este no es el unico problema.
    Y conste que no fuí porque no me enteré. He participado y organizado muchos otros

    Jorge Jebi

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