«Es muy difícil vivir del arte hoy día»

Hace 50 años que el pintor Juan Roex se trasladó junto a su esposa al Zaidín, cuando la Vega conformaba la mayor parte del barrio y una fuente de inspiración para un paisajista como él. Desde su casa en la calle Venezuela, cercana al río Monachil, se vislumbraban campos y árboles que guiaban su pincel, capaz de fijar en el lienzo la variedad cromática y metamorfosis que definen cada estación y lugar.

Hace 50 años que el pintor Juan Roex se trasladó junto a su esposa al Zaidín, cuando la Vega conformaba la mayor parte del barrio y una fuente de inspiración para un paisajista como él. Desde su casa en la calle Venezuela, cercana al río Monachil, se vislumbraban campos y árboles que guiaban su pincel, capaz de fijar en el lienzo la variedad cromática y metamorfosis que definen cada estación y lugar.

Juan Roex, en su estudio de la calle Venezuela.

“El arte forma parte de mi vida, no podría vivir sin pintar, a pesar de que hoy día es muy difícil vivir del arte”, relata este artista de 83 años, que pasa las mañanas en su taller de la calle Venezuela, donde reposan 2.000 de las cerca de 8.000 obras que ha pintado a lo largo de su carrera. Allí da rienda suelta al proceso de creación que, en su caso, alcanza su máximo esplendor al aire libre. Porque Juan, como ha comentado la crítica en numerosas ocasiones, no es un pintor de estudio. Es de los que viajan con su caballete para descubrir nuevos paisajes, sentirlos y arrancarles sus secretos sobre el lienzo.

“En la naturaleza más vibrante y fugitiva el pintor entra y vive”, sostiene Martín Galán en el diario ‘Sur’, donde describe sus obras como “paisajes de gran valor constructivo, nada fáciles y que, sin embargo no acusan el mínimo esfuerzo, sino que, por el contrario, rebosan espontaneidad y un directo, sincero y valiente enfrentamiento con el motivo”.

Roex comenzó a pintar muy joven. “A los doce acometí mi primera obra, un paisaje de la Alhambra que posteriormente vendí a un museo de Munich por diez pesetas”, explica este artista, que estudió en la Escuela de Artes y Oficios y, posteriormente, se licenciaría en Bellas Artes. La obtención de varias becas le permitió  perfeccionar su técnica en Alemania, Italia, Rusia o Francia, donde coincidiría con Jean Mulder, Moreau, Picasso o Dalí, entre otros muchos.

Su estilo impresionista no ha pasado inadvertido desde entonces. Sus obras han sido expuestas en galerías de todo el mundo y actualmente los museos europeos son sus principales clientes. “La crisis actual también afecta al arte. No todo el mundo está dispuesto a gastar dinero en un cuadro porque se considera un lujo no una necesidad”, afirma Juan, para el que el artista “no se hace, sino que nace”.

De los alrededor de 300 premios que ha obtenido durante su carrera recuerda algunos bastante emotivos, como el que logró en Sitges por “la mayor acuarela pintada hasta el momento” -mide un metro ochenta por uno sesenta y representa un trato entre gitanos para la compraventa de una mula, comenta. “Cuando me dieron el galardón, los mismos acuarelistas catalanes llegaron a decir: ha tenido que venir un andaluz a cortarnos la coleta”, parafrasea Roex, que también vivió una singular anécdota cuando obtuvo el premio internacional de pintura al aire libre.

El pintor muestra el anuncio de una de sus exposiciones.

“Había unos 200 pintores en la Casa de Campo y entonces me preguntaron ‘¿usted no pinta?’ porque aún no había comenzado y andaba a mi aire. No recuerdo exactamente mi respuesta, pero en cuanto me puse manos a la obra comentaron: ‘el galardón seguro que es para éste’. Efectivamente me otorgaron el primer premio”, detalla Roex, para el que el arte supone un modo de vida en el sentido amplio de la palabra. Por eso se muestra «contrario a que cualquier cosa sea considerada arte».

“Gracias a la pintura he podido sacar adelante a diez hijos”, cuenta, “y para eso hay que estar muchas horas delante de un caballete”. Aún hoy, Roex suele pasar la mayor parte del tiempo entre óleos y acuarelas, sus dos técnicas predilectas. Con frecuencia se traslada a la Alpujarra, donde encuentra los paisajes que más lo emocionan, para ‘arrancarles’ cuanto tengan que decir en sus obras. “Aún me queda mucho por pintar”, reconoce este prolijo artista, que no podría vivir sin crear, subraya.

Comentarios en este artículo

  1. Fue vd. amigo de mi Padre a mi me conoció, de niño cuando las cunas y los somieres en los Lopez del Campo,tengo un cuadro suyo que nadie supo apreciar lo que Vd plasmo en el lienzo,el lienzo estuvo en Paris ,Nueva York,Bruselas y no se en que sitios más,es un cuadro pintado en un dia gris sin sombras el paisaje es el rio genil con sus señoras lavanderas lavado la ropa,muchas gracias Sr. Roex por su pintura ya que yo soy pintor aunque aficionado se valorar las cosas,mi hermana tambien pinta,adios.PD mi apellido es Mirón.

    Antonio
  2. Yo tengo un magnifica acuarela de D. Juan Roex. Se trata de un paisaje nevado con algun pueblecito de la sierra.

    Saludos al maestro.

    Fermín
  3. A Juan Roex lo conoci en su propio estudio por mediacion de otro pintor de la alpujarra , y quede impresionado de sus pinturas de las que tengo algua .

    Saludos desde Suiza. F.Garcia

    fernando
  4. Un gran pintor del cual tengo una obra suya en espátula ,» Cortijo del Padre Eterno»,todos los años exponía en mi pueblo Almuñécar y fue donde vi algunas de sus obras.Un cordial saludo.

    Elena

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