Escuelas de verano para ‘conciliar’

El alcalde de Granada presenta, en el colegio Eugenia de Montijo de la Chana, el plan de Escuelas de Verano 2012, que incluye 913 plazas para niños de entre 3 y 12 años. El precio se mantiene como en año anterior y las subvenciones pueden alcanzar hasta el 75%, en función de la renta familiar.

Escuela de Verano 2012 en el colegio Eugenia de Montijo

Escuela de Verano 2012 en el colegio Eugenia de Montijo de la Chana.

Hoy el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, ha presentado en el colegio Eugenia de Montijo de la Chana el plan de Escuelas de Verano 2012, que este año cuenta con 931 plazas (con posibilidad de ampliación) para niños de entre 3 y 12 años cuyos padres tienen que trabajar en la temporada estival.

Las escuelas de verano se reparten entre siete centros de la capital (Eugenia de Montijo, García Lorca, Jardín de la reina, Juan Ramón Jiménez, Los Cármenes, Parque de las Infantas y el Centro Cívico del Zaidín) y este año mantienen los mismos precios que el pasado, con posibilidad de subvención de hasta el 75% del importe -en función de la renta familiar-, oferta de aula matinal desde las 7.30 horas y opción de comedor.

Se trata de una de las propuestas de ‘conciliación’ más aclamadas por muchos padres, que se encuentran ante un verdadero problema cuando los niños comienzan las vacaciones de verano y ellos tienen que seguir acudiendo a su puesto de trabajo.

Llamar conciliación a que otros se ocupen de los niños mientras los padres trabajan es como comprar un lavavajillas en pro de la igualdad.

Para otros, sin embargo, es una medida ‘a la desesperada’. Y es que, efectivamente, aún falta (y sobre todo en la empresa privada) una conciencia real de la necesidad de conciliar, entendiendo la conciliación como la posibilidad de compaginar la vida laboral y la vida familiar. Y las escuelas de verano, como las escuelas infantiles (guarderías de toda la vida), sólo permiten una parte de esa conciliación: la laboral, al precio de sacrificar la vida familiar.

La flexibilidad horaria, la aplicación de jornadas intensivas, la prolongación de la baja maternal más allá de las dieciséis semanas, la oferta de servicios de guardería en el propio centro de trabajo, con posibilidad de tener contacto con el niño a lo largo de la jornada laboral, el teletrabajo, etc, son medidas de conciliación, pues permiten seguir trabajando sin separarse radicalmente del niño a costa de prolongar su jornada escolar (aunque tampoco podemos obviar el carácter lúdico de estas escuelas estivales). Dejar al niño en una escuela mientras se trabaja no es conciliar, es trabajar, a secas, mientras tu hijo asiste a una escuela.

Es cierto que para muchos padres supone una tabla de salvación; también es verdad que muchas familias agradecen la existencia de estos servicios; y a muchos niños les encanta la opción… Pero queda mucho, muchísimo por hacer, y llamar conciliación a que otros se ocupen de los niños mientras los padres trabajan, es como comprar un lavavajillas en pro de la igualdad… Puede resultar práctico, pero es mentira.

(05-07-2012)

 

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