Estudiantes de Kellogg, en Almanjáyar

Estudiantes de MBA de Kellogg School of Management (Chicago) pasan una jornada de convivencia con niños y jóvenes de Almanjáyar. Forma parte de un programa de la escuela de negocios estadounidense para que los alumnos formen grupos de trabajo antes de comenzar el curso.

Estudiantes de la Kellogg School de Chicago en Almanjáyar

Carrión explica a los estudiantes de la Kellogg el plan para el día de convivencia.

Un autobús turístico estacionado en una de las calles de Almanjáyar puede parecer algo extraordinario. Y lo es. Un grupo de estudiantes de Kellogg School of Management, perteneciente a la Northwestern University (Chicago), pasaron una mañana divertida con algunos de los niños y jóvenes usuarios de los distintos programas de Almanjáyar en Familia, la asociación que comanda Juan Carlos Carrión, el cura obrero del distrito Norte.

Estudiantes de Kellogg School en Almanjáyar

La prueba del cangrejo de la gymkana.

El viaje de la veintena de jóvenes a Granada (también pasarán por Sevilla, Jerez y Estepona) forma parte de una iniciativa de la escuela de negocio que pretende crear lazos entre los estudiantes antes de comenzar el curso. Según explicaron a GranadaiMedia Betty Abinader y Alex Chizhik, dos de los líderes del grupo, es tradición en Kellogg que los estudiantes de segundo año de MBA organicen un viaje turístico a estudiantes de primero. Así, cuando arrancan las clases, hay un conocimiento previo que les permitirá afrontar el trabajo en grupo.

No se trata de un simple viaje de conocimiento mutuo. Hay algunas reglas, como por ejemplo, que ninguno de ellos revela desde el principio algunos datos de su vida personal y profesional. Sólo al final del recorrido, después de haber convivido durante una semana, cuentan sus ‘secretos’. Nosotros ya conocemos algunos, pero nos los guardamos hasta el final del viaje ;-). «Es una manera de conocernos sin prejuicios«, comenta Alex. Como la propia sociedad de Estados Unidos, el grupo es muy heterogéneo: hay asiáticos, hispanos, afroamericanos… Y entre ellos hay desde fundadores de startup de éxito hasta consultores de importantes firmas internacionales.

El viaje turístico debía cumplir otra condición: una jornada de voluntariado social. Y eso fue lo que tocó el martes 23 de agosto en Almanjáyar. El recibimiento en el patio de la parroquia Jesús Obrero, sede de la asociación Alfa, fue a golpe de Cantajuegos y luego tocó turno a una gymkana que permitió a los estudiantes practicar algo de español y a los niños y jóvenes aprender algunas palabras en inglés. Luego vino lo mejor: un chapuzón en la piscina del barrio, hasta cuyas instalaciones se acercó el presidente de la asociación de vecinos, Ángel Rubio, para agradecer a los estudiantes estadounidenses la visita.

Durante el encuentro, los jóvenes de Kellogg pudieron recorrer las instalaciones de la parroquia, donde, entre otros programas, se ofrece refuerzo escolar a los chavales del barrio. ¿Vas a volver? Preguntaba una de las niñas a su amiga americana poco antes de la partida. «Seguro», respondía la aludida.

Para los niños y jóvenes que atiende la asociación Alfa en el barrio de Almanjáyar fue una mañana diferente. Para la veintena de estudiantes del MBA de Kellogg, la posibilidad de conocerse entre ellos interactuando con otros mundos y realidades. Carrión, el cura obrero, estaba feliz por la oportunidad de que personas de fuera del barrio se acercaran a Almanjáyar de otro modo.

Estudiantes de Kellogg School en Almanjáyar

No están todos, pero casi...

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