Arrojan expedientes de Cultura a la basura

Numerosos expedientes de la Concejalía de Cultura han aparecido en la basura próxima al Palacio de Santa Inés, en el Albaicín. En la documentación figuran gastos en contratación de varias ediciones del Corpus, correos confidenciales, partes de trabajo y otras notas.

La documentación de los expedientes de Cultura se arrojó junto a unos contenedores de la calle Carneros.

La documentación de los expedientes de Cultura se arrojó junto a unos contenedores de la calle Carnero.

Decenas de expedientes pertenecientes a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Granada, con más de dos décadas de antigüedad, han sido arrojados a la basura en la confluencia de la calle Carnero y la placeta de la Concepción, en el Albaicín.

El lugar se encuentra a escasos cien metros del Palacio de Santa Inés, edificio que albergó hace años el área de Cultura y que, tras la salida de la Agencia Albaicín, el Ayuntamiento de Granada ha alquilado a un empresario jiennense para instalar un museo sefardí.

La documentación se encontraba en una caja de cartón totalmente abierta, situada junto a los contenedores de basura orgánica de la calle Carnero, un lugar de paso para visitar el Monasterio de la Concepción, el Bañuelo o la Casa de Zafra. La caja contenía expedientes relacionados con programaciones culturales de los últimos 23 años.

En la basura  se han hallado gastos de varias ediciones del Corpus, correos electrónicos confidenciales y solicitudes de ayudas

Los más antiguos corresponden al periodo en el que el concejal de Cultura era José Miguel Castillo Higueras –cuando la alcaldía la presidía Antonio Jara– aunque también hay documentos mucho más recientes, del 2006, con Juan García Montero como responsable del área.

En la basura han acabado las contrataciones de los espectáculos que se programaron en el Corpus de los años 1990, 1991, 1994, 1996 (liquidación económica), 1997 (detalles de la facturación de las fiestas) y 1998; instancias elevadas por diversos colectivos, artistas y empresas promotoras para la cesión de espacios escénicos municipales; un informe técnico sobre la adjudicación del servicio de seguridad; solicitudes de ayudas de particulares; correos electrónicos y faxes que el personal del área de Cultura se cruzó con responsables de empresas y organismos como el Patronato de la Alhambra o la Fundación Rodríguez Acosta; partes de trabajo, notas manuscritas, albaranes de pago de servicios….

Documentación, en definitiva, que contiene datos con información confidencial de ciudadanos y empresarios que contactaron con Cultura para diversas gestiones, y que ha acabado en la basura en lugar de destruirse con la maquinaria adecuada si se considera inservible o caduca.

Seis millones de pesetas costó contratar a Rocío Jurado en 1990 y 30.000€ se desembolsó por Estopa en 2006

Una vecina de la zona aseguraba a GranadaiMedia que en los últimos días se ha arrojado al contenedor otros papeles, cuyo contenido no pudo precisar, así como mobiliario antiguo.

De entre la documentación han salido a la luz los cachés de artistas y músicos que recibieron dinero público de los distintos gobiernos que han pasado por el Ayuntamiento de Granada en tiempos en los que aún se disparaba con pólvora del rey, incluido en los mandatos de José Torres Hurtado.  También se deduce de su lectura que determinadas empresas familiares ya entonces tenían el monopolio en trabajos de montaje escénico, privilegio que aún hoy no han perdido. De cómo el arribismo se cuece en la trastienda política.

Pero más allá de lo que cada gobierno municipal ha estado dispuesto a pagar por la contratación de artistas (seis millones de pesetas costó Rocío Jurado en 1990, o 30.000 euros ha desembolsado el actual gobierno por la actuación de Estopa en 2006, un tercio de su caché), las cientos de páginas desechadas incluyen información, en muchos casos personal, que por ley debe estar protegida.

García Montero abre una investigación por los expedientes tirados a la basura

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada, Juan García Montero, ha ordenado que se investigue cómo han llegado a la basura decenas de expedientes  de su área, algunos con una antigüedad de 23 años, de lo cual no tenía conocimiento alguno, según ha declarado a GranadaiMedia.

La documentación sobre detalles de programación cultural de distintos gobiernos, que contenía en algunos casos datos confidenciales, se encontraba en la calle Carnero, a muy pocos metros del Palacio de Santa Inés, en el pasado sede de la Concejalía de Cultura, un lugar que está siendo acondicionado para albergar un museo sefardí después de que el Ayuntamiento lo haya alquilado para recaudar dinero.  En verano la Agencia Albaicín, que ocupaba el palacete, se trasladó a la Casa nazarí de Zafra, muy próxima también al lugar donde depositaron la caja con los expedientes.

García Montero está convencido de que, cuando hace años Cultura trasladó las oficinas al edificio de Hermanitas de los Pobres, “se retiró todo, absolutamente todo”. “Es muy raro porque el Palacio de Santa Inés quedó absolutamente vacío cuando se hizo la mudanza”, asegura.

“Es muy raro porque el Palacio de Santa Inés quedó absolutamente vacío cuando se hizo la mudanza”

Al concejal de Cultura  le ha resultado extraño que entre la documentación arrojada a la basura hubiese documentos de 2006, cuando “por aquel tiempo no se compartía ya el edificio”. También ha lamentado que el vecino que dio la voz de alarma no acudiera al Ayuntamiento para advertir del supuesto accidente y sí a la prensa.

Como ya adelantó este medio on line, la caja de cartón contenía datos con información confidencial que debe ser protegida por ley pertenecientes a ciudadanos y empresarios que contactaron con Cultura para diversas gestiones. También los detalles de contratación y facturación de los actos celebrados en diversas ediciones del Corpus, partes de trabajo del área de Cultura, minutas a personal del servicio de seguridad,  libramientos de partidas para el pago de facturas; e instancias para solicitar, en la mayor parte de los casos, la cesión de espacios escénicos de titularidad municipal.

Se sabe ahora, gracias a la documentación hallada, que los gobiernos de turno no han dudado en gastarse los cuartos cuando la ocasión lo requería. En las fiestas del Corpus de principios de los 90 -con el PSOE en la alcaldía- se acostumbraba a tirar por lo alto y se pagaba con generosidad a los artistas que una parte del público demandaba: Rocío Jurado (6 millones de pesetas), Juanita Reina (2’2 millones), Marifé de Triana (2,2 millones), Enrique Morente y su grupo (4,3 millones), Raúl Alcover (2 millones), José Manuel Soto (2,2 millones)…

La cultura subvencionada ha apostado casi siempre por artistas a los que se les ha pagado la mitad o un tercio del caché

Aquel pasado de relumbrón ha tenido su continuidad en el tiempo hasta no hace muchos años. En 2006, el gobierno de José Torres Hurtado destinaba a la contratación de artistas nacionales e internacionales un dinero nada despreciable que venía a ser la mitad o un tercio del caché, según el material encontrado. Artistas que, en algunos casos, atraían a la multitud –sobre todo antes de la crisis- y que por tanto tenían garantizado el aforo de grandes espacios, con entradas nada económicas y con ayudas públicas más que generosas: Canto del Loco (20.000 euros), Estopa (30.000€), Andrés Calamaro (20.000€)… Sin olvidar otros músicos que también ese año pisaron Granada como Van Morrison (25.000€), Niña Pastori (12.000€), Eric Burdon & The Animals (10.000€) y José Mercé (15.000€).

La lista de conciertos subvencionados es mucho más extensa. En las carpetas halladas sólo se incluían los detalles de la programación de 2006 aunque también aparecen folios con anotaciones al margen escritas a mano de bolos previstos en 2005. Se trata de un borrador con cantidades de dinero que superaban los 200.000 euros, que hacía necesaria la aportación de las áreas de Juventud y Turismo. Entre aquella nómina de artistas aparecían Arrebato, El Barrio, Chemical Brothers, Pablo Milanés, David de María, Black Music Festival (Chuck Berry y Billy Prestón), Amaral, Les Luthiers, Hombres G y El Canto del Loco.

Y entre las innumerables propuestas de programadores culturales que a lo largo de las dos últimas décadas han ido llegando a la Concejalía de Cultura, algunas acompañadas de cartas de recomendación de hombres preclaros del partido hoy caídos en desgracia, figuran enterradas entre decenas de expedientes las liquidaciones de facturas por la contratación de servicios y sus beneficiarios. Nombres propios que llevan desde 1996 -el periodo gobernado por Gabriel Díaz Berbel– sacando buen provecho de las arca pública. Pero eso es otra historia.

(20-10-2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] la importancia que se da a la Cultura está servida, aunque en este caso no en bandeja, claro: decenas de expedientes de la Concejalía de Cultura han acabado literalmente en la basura. Esta documentación, con información confidencial -y protegida por ley- sobre ciudadanos y […]

    Granada Despierta con expedientes de Cultura en la basura | Granada despierta
  2. Otra lección de Periodismo

    JuanIg
  3. Es probable que se hayan vulnerado los principios de seguridad y confidencialidad recogidos en la normativa sobre protección de datos por parte del Responsable de esa información siempre y cuando contengan datos de carácter personal, es decir, de personas físicas, amén de la mala imagen que le traslada a la entidad responsable este tipo de actuaciones.

    Juan José
  4. Una vez más hay que decir que esto es «un asco»

    Juanito Barrero
  5. Vaya pillada no? No se porque se molesta el señor García Montero, porque se acuda a la prensa ante que a la alcaldía. Eso solo denota que alguien tiene miedo de mostrar datos que puedan comprometer a todos los que han chupado del bote y luego han dicho que la culpa es de los ciudadanos por vivir por encima de nuestras posibilidades. Esos datos son de todos….

    Fernando M

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