El Carnaval del Zaidín, en imágenes

Vecinas del Zaidín se proponen ‘rescatar’ la historia del barrio a través de distintas exposiciones. La primera, inaugurada el 4 de marzo, repasa a través de fotografías, disfraces y recuerdos compartidos la historia de las mascaradas zaidineras, una de las pocas zonas de la ciudad donde sobrevive esta fiesta.

historia carnaval del zaidin

Exposición sobre la historia del Carnaval del Zaidín.

Partidarias de que el pueblo no solo escriba su historia -«transformando la realidad del día a día» con sus acciones- sino que también la cuente para evitar que caiga en el olvido, varias vecinas del Zaidín se han propuesto rescatar la memoria colectiva del barrio a través de distintas exposiciones monográficas. Este 4 de marzo se ha inaugurado la primera, que repasa a través de fotografías, disfraces y recuerdos compartidos la ‘Historia del Carnaval del Zaidín’, uno de los pocos barrios de la ciudad en el que sobreviven las mascaradas.

La muestra, abierta hasta el 8 de marzo en el centro cívico, inicia y cierra página recordando a Isidro Olgoso, «impulsor y defensor» del carnaval zaidinero, además de letrista y miembro de varias agrupaciones, entre éstas, ‘La chirigota del Zaidín’. Aunque desde su fallecimiento la fiesta ha quedado «huérfana», el «recuerdo» y la «eterna sonrisa» del historiador del barrio se convierten en «aliento para aquellos que, siguiendo sus pasos, hacen posible que el carnaval del Zaidín cobre cada año más fuerza», se subraya en la exposición, «un homenaje» a este «querido amigo y vecino».

No en vano Isidro promovió como pocos el Carnaval en Granada. A mediados los 80 creó junto un colectivo de jóvenes cercano a la asociación de vecinos Zaidín Vergeles un pasacalles denominado ‘Cauchil’, cuyo recorrido por la ciudad no pasaba desapercibido. Fue «el germen» de una de las primeras agrupaciones «con letrillas, música, percusión», la ‘Chirigota del Zaidín’ , que desde el 88 y «durante un par de décadas ‘carnavaleó’ por Granada cosechando varios primeros premios con actuaciones entrañables», recuerda la muestra.

Según reseña, las mascaradas zaidineras nacen a principios de los 80 en el centro sociocultural, creado por tres congregaciones para transformar realidad del barrio utilizando la Educación como arma. Sus impulsoras consideraban que «el carnaval era una gran oportunidad para reivindicar los problemas del Zaidín y la sociedad» en general. En el 87 las mujeres del centro educativo crean una murga. Durante «más de dos décadas» eligieron disfraces y letras reivindicativos para denunciar «injusticias y carencias» que sufrían:  ataviadas como enfermeras para reclamar un centro de salud digno; encarnando madres de luto en los 90 para concienciar de los estragos que la droga estaba causando o vestidas de obreras en el 94 por las altas cifras de paro…

Se nos ocurrió disfrazarnos de la sección femenina para criticar el franquismo […] La idea cabreó a todos por igual

Aunque inicialmente «participaban bastantes mujeres del centro sociocultural», con el tiempo «quedó un grupo más pequeño» que pasó a llamarse ‘Chirigota el revuelo’. Su andadura arranca en el 99 y no dejó de «denunciar injusticias y hacer carnaval de calle». Además, ganó varios premios por sus originales atuendos. También levantó ampollas en alguna ocasión: «se nos ocurrió disfrazarnos de la sección femenina para criticar el franquismo y comenzamos cantando una satírica versión del cara al sol», relata una de las integrantes. La idea, sin embargo, «cabreó por igual a los de izquierdas, por pensar que recordábamos al régimen, y a los de derechas, por mofarnos de la dictadura. Al final nos vimos obligadas a decir que íbamos de scouts», refiere.

Un década antes -entre el 88 y el 89- el centro de mayores de la Junta creó ‘El Coro de las Niñas’, que ha pasado por numerosos escenarios. Esta agrupación sigue «dando marcha» al Carnaval del Zaidín, junto a otras de creación más reciente como la comparsa ‘El año que viene’, creada por un grupo de mayores del barrio en 2008 para «fomentar la cultura carnavalera en el barrio», o la chirigota de Mujeres Alhalba, segundo premio en el concurso del carnaval de Loja en 2013.

De estas reivindicativas mascaradas, con un pasacalles como «referente desde el año 87», también forma parte el movimiento junior, integrado por pequeños que con sus disfraces y coplillas se han implicado en  las reclamaciones del barrio. Así se relata en la exposición, cuyas numerosas fotografías ilustran la historia de una fiesta con muchos capítulos aún por escribir.

(04/03/2014)

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