Granada lo tiene claro: está con Ucrania

La invasión rusa y su principal consecuencia, la guerra, han provocado una abrumadora respuesta solidaria en Granada. Organizaciones no gubernamentales, entidades religiosas, bancos y colectivos de todo tipo recogen alimentos y medicina y ofrecen la posibilidad de enviar dinero

La frase puede sonar un poco tópica, pero por otra parte se ajusta perfectamente a la realidad: Granada se está volcando de manera abrumadora para ayudar a Ucrania, el país que se enfrenta a la invasión de Rusia y cuya población está pasando los que casi con total seguridad son los peores momentos de su vida. 

Son tan numerosas las organizaciones, entidades e instituciones que están prestando ayuda, que enumerarlas no va a ser fácil. No obstante, desde GranadaiMedia vamos a intentar hacer un listado, esperamos que lo más completo posible, para que nadie que quiera colaborar pueda decir que no encontró el modo. 

Los resultados de este esfuerzo colectivo ya empiezan a notarse. El pasado 8 de marzo salieron hacia Ucrania cuatro camiones con alimentos. Dos partieron desde Granada y otros tantos, desde Alhendín. Fue el resultado de una iniciativa denominada Operación Trizub (esa palabra designa al tridente que está en el escudo de la bandera ucraniana), coordinada por la asociación Guardias Civiles Solidarios y que tuvo como campamento de recogida la iglesia Ángel Custodio, en la barriada del Zaidín. 

Granadinos llevan alimentos y medicinas a la parroquia de Ángel Custodio, en el Zaidín. Fotos, salvo indicada: Lucía Rivas

La citada parroquia ha anunciado que ya ha dejado de ser un punto al que se puede acudir con alimentos y medicina, que por cierto son mucho más necesarias que la ropa, y ha agradecido la colaboración ciudadana. Pero quedan todos estos otros distribuidos por la capital:

 

-Hostal Costa Azul. Calle Rosario, 5. Teléfono: 608731161 (no se especifica horario)

-El Retiro Taberna. Calle Piedra Santa, 19. Teléfono: 608731161 (no se especifica horario)

-Café Bar Casanova. Carrera de la Virgen, frente a la Parroquia de las Angustias. De 9,00 a 21,00

-Arganium-Farma. Camino de Ronda, 46. De lunes a  viernes entre 10,00 y 13,30 y de 17,30 a 20,00. Sábados de 10,00 a 13,30. Teléfonos de contacto: 858812864 y 607484027

-Centro Cívico Norte. Plaza Jesús Escudero. Hasta el 11 de marzo, de 9,00 a 12,30. En este caso la idea partió de la Asociación de Vecinos Nueva Cartuja y cuenta con la colaboración del Área de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Granada y del centro cívico del distrito.

-Curia Metropolitana. Plaza Alonso Cano, 1

-Seminario Mayor Diocesano San Cecilio (Cartuja). Paseo de Cartuja, 49

-Centro superior de Estudios de La Inmaculada. Calle Joaquina Eguaras, 114

-Parroquia Nuestra Señora de Gracia. Plaza de Gracia, 5

– Parroquia Santa María Micaela (La Chana). Calle Sagrada Familia, 18

-Parroquia San Juan María Vianney (Zaidín). Calle Félix Rodríguez de la Fuente, 16

-Parroquia San Miguel Arcángel. Calle Primavera, 27

La cooperación de los voluntarios está resultando esencial.

 

¿Qué se puede llevar allí? Pues en lo relativo a medicamentos, son productos básicos y accesibles en cualquier farmacia: Betadine, agua oxigenada, vendas de tela, Enantyum o Dexketoprofeno, Nolotil, Paracetamol, Omeprazol, Pimperan, Amoxicilina o apósitos de cualquier tipo. 

Y en cuanto a los alimentos, son preferibles los que puedan conservarse mucho tiempo y sean de rápida preparación: alubias o garbanzos cocidos, fideos, conservas, cremas de sopa, galletas, chocolate negro, café soluble, té… Todo, a ser posible, en lata y no en envases de cristal, porque son más frágiles. 

Además, se agradecerán productos de higiene personal para hombres, mujeres y niños: pañales, esponjas con jabón, higienizantes, pañuelos húmedos o compresas. 

Donaciones en especies o dinero

No obstante, son muchos más los colectivos que apuestan por recaudar dinero. Como apunta Laura Antolín, directora de Comunicación de Cáritas Granada, «preferimos no captar donaciones en especies porque no se dan ahora las condiciones óptimas para el embalaje, el transporte y la logística que se necesitan, y porque además eso es casi inabordable para las delegaciones de Cáritas en Ucrania». 

Donar dinero, añade, contribuye además «a la reactivación económica del país» y es una fórmula sencilla y segura. «El dinero va directamente desde el punto de destino hasta Cáritas Ucrania», afirma, para añadir que ése es, sencillamente, «el método que preferimos desde nuestra organización, pero por supuesto es compatible con cualquier otro». 

Donaciones en Arganium-Farma, en la Carretera de Ronda, una de las entidades colaboradoras.

Desde Cáritas aseguran estar «desbordados» ante la masiva respuesta de la población granadina. «Vemos que la población está completamente volcada», incide Laura Antolín, que desearía que la campaña terminara cuanto antes porque eso significaría que el conflicto tiende a su fin. «Por desgracia no hay fecha para finalizar esta iniciativa. Estamos en una situación de incertidumbre diaria», concluye. 

Lo de recaudar fondos es algo a lo que se han apuntado otros muchos, como ya se ha dicho. La campaña que se ha puesto en marcha responde al nombre de Granada solidaria con Ucrania y detrás están la Diputación Provincial de Granada y la Coordinadora Granadina de Ongs. A riesgo de que se olvide alguno por el camino, ésta es la relación:

-Acnur

-Cruz Roja

-Alianza por la Solidaridad Granada

-Farmamundi Granada

-Médicos del Mundo Granada

-Oxfam Intermón Granada

-Save the children Granada

-Unicef Granada

Además de las entidades bancarias:

-Santander

-BBVA

-Caixabank

-Sabadell

-Bankinter

-Banco Cooperativo

-Triodo

En las páginas web de todos los organismos citados se pueden encontrar los números de las cuentas corrientes donde realizar las transferencias. Todos los bancos aceptan pagos por bizum. 

La aportación de Covirán

La cooperativa granadina Covirán se ha sumado a la iniciativa desde el primer momento. Un portavoz relató que, para el envío coordinado por Guardias Civiles Solidarios y realizado desde la ya mentada iglesia del Zaidín, la empresa aportó tres mil kilos de alimentos de primera necesidad. 

Aparte de eso, Covirán ha abierto una cuenta corriente que ha puesto a disposición no sólo de sus clientes, sino de cualquiera que esté interesado en colaborar, y a lo que se recaude le añadirá una aportación que partirá de los fondos propios. 

La cooperativa Covirán colaboró con la asociación Guardias Civiles Solidarios en el primer envío con tres toneladas de alimentos de primera necesidad. Foto: Covirán.

Por añadidura, algunas tiendas asociadas a la cooperativa han puesto en marcha una campaña de recogida de alimentos, que después llegarán a centros logísticos para su posterior transporte. En todas las tareas mencionadas, Covirán está trabajando con las organizaciones Acnur, Aldeas Infantiles y Acción contra el Hambre. 

«Un tsunami que adaba de arrancar» 

A todo lo anterior hay que sumar al Banco de Alimentos, que se ha decantado igualmente por las donaciones de dinero. La delegación de Granada, que tan activamente trabajó durante los primeros meses de la pandemia, es una de las 54 que se ha puesto manos a la obra en el conjunto del país. 

En su web, su presidente estatal, Pedro Llorca, no se muestra nada positivo respecto a las consecuencias del conflicto bélico. «Creo que esto es un tsunami que apenas acaba de arrancar», manifiesta. Y agrega que los efectos «no sólo se notarán en Ucrania y en países vecinos, sino en todo el mundo». 

En la web de Banco de Alimentos Granada también se puede encontrar el número de la cuenta corriente al que poder enviar la donación de dinero. 

La Archidiócesis de Granada ha tomado partido de forma inequívoca. No sólo organizando rezos, entre ellos el que celebró su arzobispo, Francisco Javier Martínez, con el representante de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Granada, Mihail Ustimenko. También para hacer un llamamiento «a creyentes y no creyentes» para que se movilicen para «acoger a los refugiados ucranianos que huyen de la guerra». Asimismo, ha habilitado puntos de recogida de alimentos en parroquias (reseñados unos párrafos atrás) y ha puesto a disposición de quien lo desee una cuenta corriente para ingresar donativos.

Apoyo para los refugiados

El arzobispo precisó que «se está trabajando para ayudar de forma organizada en esta acogida, que, en el caso de la diócesis de Granada, se coordinará a través de las parroquias, ampliando esta disponibilidad desde colegios, órdenes y congregaciones que puedan ofrecerse». La idea es enviar un formulario a las parroquias «para ver esta posibilidad de acogida y coordinación en las familias y casas particulares».

Esos refugiados ya están llegando y por ahora, en su mayoría, están siendo acogidos por los aproximadamente 700 ucranianos que residen en la provincia granadina. Previsiblemente vendrán más y entonces habrá que buscarles sitio. La Junta de Andalucía ya ha anunciado que ha puesto a disposición del Gobierno central un total de 1.209 plazas en albergues, residencias y hospitales. No se ha precisado cuántas serán en la provincia de Granada. 

La Archidiócesis de Granada también colabora de forma activa y ha habilitado varias parroquias para la recogida de alimentos y medicinas. Entre ellas la de Gracia, que las recibirá desde el lunes 14 de marzo.

Por si todo lo anterior fuera poco, también está la aventura de cuatro policías locales de Granada que, junto a un agente de Canarias y otro de Madrid, han puesto en marcha un viaje de cuatro días sin parar, turnándose en la conducción de tres furgonetas, para llegar hasta Przmysil, ciudad polaca fronteriza con Ucrania.

Cuatro días en la carretera por una buena causa

La idea, según el policía granadino Juan Luis Cervilla, uno de los expedicionarios, es salir el jueves 17 con las furgonetas cargadas con entre 200 y 300 kilos de material recolectado en la parroquia de Santo Ángel Custodio, con idea de llegar a la citada localidad polaca el sábado por la tarde. 

Allí, tras depositar la comida y las medicinas, recogerán a refugiados «con los que previamente habremos contactado», a través de gestiones con las embajadas de España en Ucrania y Polonia. Serán mujeres y niños, porque los hombres adultos en edad militar tienen que quedarse para combatir. 

La operación, precisa Cervilla, cuesta unos 7.500 euros «para combustible y peajes, porque nosotros comeremos bocadillos y no precisaremos gastos de hotel ni de pernocta». Lo que gasten, que se comprometen a acreditar con facturas, se sufragará con donativos. En la Jefatura de la Policía Local habrá una caja dispuesta para eso, por ejemplo. Si lo recaudado supera las expectativas y sobra dinero, los policías se comprometen a destinarlo íntegramente a ayudas para los refugiados. 

«Aquí estamos de paso»

Otro de los viajeros es Álvaro Romero. El policía local dice que viaja «sin miedo» y que tampoco lo tienen ni su mujer ni sus dos hijos. «Ella lo ve bien si es para ayudar. Aquí estamos de paso, así que en lo que se pueda echar una mano, lo vamos a hacer», justifica. 

Define la iniciativa como «altruista» porque la harán «fuera de nuestro horario de servicio y quitándonos días de descanso», pero también porque, en principio, el dinero saldrá de sus bolsillos. «Ya hemos recaudado algo de amigos y familiares y esperamos que con esta especie de crowfunding que vamos a poner en marcha sufraguemos los gastos», confía. 

¿Qué espera encontrar allí? Por desgracia, se teme que nada bueno. «Nos ponemos en lo peor, en que vamos a ver a mucha gente necesitada. Pero precisamente para eso vamos. Son muchas horas de furgoneta y será un viaje agotador, pero merece la pena», concluye.

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