¿Está Granada preparada para lo peor?

Granada cuenta con un número aceptable de camas UCI, pero tienen un porcentaje de ocupación por encima de los valores que fija Sanidad para una situación extrema. ¿Habrá suficientes camas si la situación empeora?

evolución coronavirus granada

Las UCI de los hospitales de referencia para Granada y su cinturón rondan el 31% de ocupación con pacientes con COVID-19. Foto: Lucía Rivas

El número de contagiados por Covid-19 en Granada no para de crecer. Durante casi todos los días de esta semana se han superado con creces los 500 casos por 100.000 habitantes que fijan como tope máximo tolerable las autoridades sanitarias, empezando por la Organización Mundial de la Salud. Granada no está como en marzo o abril, pero es posible que llegue a estarlo. Los más agoreros, de hecho, aseguran que no es ya posible sino probable.

Los especialistas consultados por GranadaiMedia para este reportaje aportan varias soluciones si las cosas empeoran y todos coinciden en que van a hacer falta medidas muy drásticas para controlar la situación. El toque de queda o incluso un nuevo confinamiento de dos semanas, dicen, daría un respiro y puede que ayude a llegar algo más relajados a unas fechas señaladas que no están tan lejos como parece: las Navidades. 

Toca ahondar en los datos: para la población de Granada y su Área Metropolitana (667.816 habitantes) hay 63 camas UCI en el hospital del PTS y 59 en el Virgen de las Nieves. Con esas 122 se cumplirían los criterios recomendados por la OMS. Los son aún más tranquilizadores si se tienen en cuenta otros que aporta Carmen Serrano, secretaria general del Sindicato Médico, que apunta que a esas 122 camas de cuidados intensivos hay que unir las de los hospitales de Baza y Motril y las de centros privados que ya se utilizaron en marzo y abril. En total, 154.

El miércoles 21 de octubre, según datos de la Junta, había ocupadas 21 camas UCI en el PTS y 18 en el Virgen de las Nieves. Esto implicaría un 31% de ocupación de las plazas de cuidados intensivos, 6 puntos por encima del baremo establecido por Sanidad para casos extremos.

Tranquilidad a medias

Por ahí, apunta Serrano, podríamos estar relativamente tranquilos por ahora. También por el hecho de que «sólo están dando positivo un 6% de las personas que se hacen la prueba PCR». Lo preocupante, señala, sería superar el 15%.

Y aquí puede estar el problema, o si se prefiere, el baile de cifras, tan frecuente en las manifestaciones, porque el baremo que ha fijado el Gobierno con las comunidades autónomas establece para una «situación extrema», superar el 15% de positividad. El viernes pasado, el consejero de Sanidad de la Junta, Jesús Aguirre, indicó que para Granada capital y para su Área Metropolitana, la positividad estaba en 26 y 18%, respectivamente. Es más que improbable que la cifra haya bajado hasta el 6% en estos días, pero la Junta de Andalucía no ha actualizado este dato, a pesar del requirimiento de información de GranadaiMedia.

La representante del Sindicato Médico sí que considera «muy grave» que a lo largo de esta semana se hayan dado cifras de contagio casi inéditas: más de 800 al día, en algunos casos. Eso le lleva a pensar que «hay que tomar medidas» y la primera que sugiere es que la gente «haga lo que tiene que hacer y se responsabilice de sus actos», por ejemplo cumpliendo la cuarentena si le toca la china. Finaliza con un dato que puede calmar a los más tendentes al pánico: «La cuarentena la sigues si has estado en contacto estrecho con un positivo, y eso significa haber estado con esa persona a menos de un metro y medio, durante más de 15 minutos y sin la protección necesaria en las últimas 48 horas».

«No estamos tan mal, pero…»

Félix Alonso, secretario de Sanidad de Comisiones Obreras, también opina que «no estamos tan mal» si nos comparamos con los meses de marzo y abril, en los que estuvieron «a punto de saltar las alarmas». Aunque añade que no conviene confiarse. «La Atención Primaria está colapsada y eso hace que muchos usuarios se desplacen para ser atendidos en las urgencias de los hospitales, que en consecuencia también se saturan.

«Hay, por encima de todo, un problema enorme de falta de personal. No sólo hacen falta médicos y enfermeros, sino que esos profesionales tengan además experiencia en UCI, y de esos no los hay», subraya el sindicalista, que además menciona que en Granada y en el resto de España «encadenamos la primera y la segunda ola de la pandemia y no escarmentamos en cabeza propia, no se tomaron medidas salvo aumentar la carga de trabajo en Atención Primaria con los rastreos».

Con todo, Alonso no dibuja un futuro próximo catastrófico. «Ahora tenemos el colchón del antiguo Clínico y disponemos además de más respiradores que pueden adaptarse a las camas UCI. Eso puede ser un desahogo. Otra cosa es que se agrave el colapso de las urgencias en los hospitales», insiste. 

Un colapso «posible, pero no probable»

Jorge Fernández Parra, director del Colegio de Médicos, considera «posible, aunque no probable» que se llegue a una situación de colapso como la de marzo «si se mantiene el ritmo de contagio de los diez últimos días». Su receta para no acercarse a esa situación no es exactamente el confinamiento, «porque tendría graves repercusiones en nuestra economía», pero sí restricciones drásticas.

«Hay que reducir las relaciones sociales, eso está claro, y salir lo mínimo. De hecho, el toque de queda del que se está hablando me parece bien». Sobre todo si, como se avanza ya en otros países, habrá «picos mayores» en diciembre y enero».

Lo que sea, viene a decir, con tal de darle un respiro a los hospitales. «En el confinamiento de los primeros meses, las urgencias disminuyeron mucho. Ahora ha vuelto a ir mucha gente a urgencias por motivos banales y eso aumenta la presión», explica. 

Isabel López, responsable de Salud de UGT, quiere ser optimista «porque hay más respiradores, tenemos a disposición el antiguo Clínico…» pero, al igual que su compañero de CCOO, incide en que lo que falta es gente. «Los recortes que estamos sufriendo desde el año 2012 los estamos pagando ahora. De haber tenido más inversión y haber dispuesto de un sistema sanitario más potente, la situación habría sido diferente», argumenta. 

La sindicalista no se pronuncia sobre si el confinamiento sería una buena idea, pero entiende que serviría de mucho «dar una tregua de por lo menos dos semanas» a los profesionales. «Los investigadores creen que esa pausa podría servir para frenar lo que se nos puede venir encima en un mes o un mes y medio. Protegernos de ese pico es de sentido común», dice. Por cierto, dentro de dos meses estaremos ya en Navidades. ¿Alguien quiere imaginarse unas fiestas con la gente confinada en sus hogares? Ella no, desde luego. 

Daños colaterales

Para evitar que la presión hospitalaria se haga insoportable, la Junta de Andalucía ya ha anunciado que priorizará una serie de intervenciones quirúrgicas y retrasará otras, las que no se consideran urgentes. En concreto, en Granada, en el PTS se suspenden el 75% de las actuaciones y en el Virgen de las Nieves, el 25%. 

La inevitable pregunta es si esa medida, que en principio parece lógica y adecuada a las circunstancias, puede producir daños colaterales. Jorge Fernández Parra entiende que a partir de ahora, al estar la sanidad más volcada aún en luchar contra la pandemia, «habrá menos consultas y se realizarán menos diagnósticos o pruebas como las colonoscopias o las endoscopias.

Sin embargo, se mantendrá la cirugía oncológica, «que es primordial» y los programas de detección de tumores de colon, cérvix o mama. «El ritmo es menor, pero en las consultas no hemos reducido las mamografías», afirma el director del Colegio Oficial de Médicos de Granada, quien no obstante menciona que «hay muchos otros problemas, sobre todo los relacionados con el dolor, que no vamos a poder atender igual».

«No se ha paralizado el protocolo del sistema de detección de tumores», puntualiza la ugetista Isabel López, mientras que Félix Alonso, de CCOO, resalta que se consideran prioritarias también las actuaciones para atajar una peritonitis o los cateterismos. «La cirugía oncológica tampoco va a sufrir demoras, pero los diagnósticos a lo mejor si llegan a veces tarde y la detección tardía de un tumor es un problema grave», finaliza.  

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.