Granada vs Oviedo: combate (cultural) nulo

GranadaiMedia compara la actividad y el tejido cultural de la ciudad con el de la capital asturiana. Es un enfrentamiento virtual y nadie gana. Como en el boxeo, es combate nulo.

El Festival Internacional de Música y Danza, con setenta ediciones, es un referente cultural de Granada. Foto: Lucía Rivas

Granada es un foco cultural indiscutible. Granada es el epicentro cultural de Andalucía y la envidia del resto de las provincias. Granada reúne méritos más que sobrados para ser la capital cultural europea en 2031. Muchísimos más que Burgos, que también aspira a eso. En Granada hay una oferta cultural tan amplia que muchos días, si vas a ver una cosa, te pierdes otras tres. A Granada la llaman la Liverpool española por la pila de grupos de rock que tiene. Si la gastronomía es cultura, entonces Granada también gana. ¿No ven que aquí las tapas son gratis, por favor, que con dos que te tomes ya has cenado? 

Muy acostumbrados estamos los que vivimos en Granada al autobombo cultural, y ese ombliguismo ha impedido a muchos ver que, con el paso del tiempo, ha ido perdiendo peso respecto a otras ciudades. En materia de museos, por ejemplo, ya casi nadie puede dudar que Málaga le ha ganado la partida. Sevilla, Huelva Córdoba, Almería, Cádiz, Jaén y, de nuevo, Málaga, tienen restaurantes con estrella Michelín. Granada no. Es la única de las ocho provincias que no. El solar donde se iba a construir el Palacio de la Ópera, o Gran Espacio Escénico, o como se le quisiera llamar, sigue muerto de risa, repleto de malas hierbas, mientras que el arquitecto japonés Kengo Kuma, que ganó el concurso para su construcción, ya habrá dejado de preguntarse para qué hizo esos planos.

Y así sucesivamente. Granada tiene una oferta cultural, eso es indudable, y la gente mentiría si asegurara que es un sitio mortalmente aburrido donde nunca pasa nada. No es cierto, suceden cosas. Pero puede que no tantas como a algunos les gusta airear. Y como a lo mejor no es cuestión de comparar por comparar, ¿qué tal hacerlo con alguna ciudad de su tamaño?

¿Qué hay allí?

Según el último censo, Granada tiene 233.648 habitantes, una cifra muy similar a la de otras capitales de provincia como A Coruña (247.604), Valladolid (299.265), Vitoria (253.996), Santa Cruz de Tenerife (209.194) u Oviedo (220.020). Para el presente análisis elegiremos a esta última. Entre otras cosas, porque de las citadas es la que tiene más tirón turístico. Y también porque está acostumbrada a que la comparen, a la rivalidad. Dentro de la Comunidad de Asturias hay otra ciudad, Gijón, en la que vive más gente: 271.843 personas.

Un rápido vistazo a su agenda cultural en días recientes arroja estos resultados: el espectáculo El Carnaval de Pim Pam Fuera, en el Palacio de Congresos y Exposiciones (porque allí también tienen uno); la proyección de la película Tres en el camino, en el Auditorio Príncipe Felipe; o el concierto de Il Gardelino, formación de música clásica que lidera el oboe de Marcel Poonele y que se enmarca dentro del programa Primavera Barroca 2021. Ni para febrero ni para marzo hay programado ningún espectáculo, pero en Oviedo sí que hay ópera. Las representaciones se hacen en el Teatro Campoamor, célebre porque allí se entregan todos los años los Premios Princesa de Asturias. Ahora no hay ópera pero sí zarzuela: allí se representará el 27 de febrero La Tempranica y la vida breve

Granada versus Oviedo

Visita teatralizada con La Regenta. De fondo, el Teatro Campoamor. Foto: GiM

Hay previstas más cosas. Si la pandemia no lo impide (cosa que sí hizo en noviembre), Camela estarán el 5 de marzo en la sala Espacio Estilo, y justo una semana después, el Campoamor prevé recibir la visita de Carlos Goñi. O lo que es lo mismo, de Revolver. Por contra, el concierto de Sergio Dalma, que era para estas fechas, se ha aplazado.

Además, la Plaza de Trascorrales acoge entre los días 9 y 27 de febrero la exposición de artes plásticas y visuales sobre el Camino de Santiago denominada Expo Peregrina, hay al menos dos muestras programadas en el Museo de Bellas Artes y están abiertos, con las lógicas restricciones, el Museo Arqueológico, el de Geología y el Centro de Interpretación del Hórreo. 

Ah, y en Oviedo capital no hay ningún restaurante con estrella Michelín. Pero en el Principado de Asturias hay ocho. O sea, ocho más que en la provincia de Granada.

¿Y en Granada?

Pues, por empezar por las exposiciones, están a punto de clausurarse dos de fotografía: Nocturnas, mientras la ciudad duerme, en el Centro de la Memoria de Andalucía, y Morente, en el Centro Cultural Gran Capitán. Permanecerán más tiempo Federico García Lorca: el nacimiento de una revolución teatral, en el Centro Lorca, o Symphony, un viaje virtual al corazón de la música, en el Paseo del Salón. Espacios como el Parque de las Ciencias, el Museo Arqueológico, el Palacio de los Condes de Gabias, la Casa de los Tiros y la mismísima Alhambra tienen abiertas sus puertas. El monumento por excelencia de la capital no está repleto de turistas, como de costumbre, pero son bastantes los granadinos que se agolpan a primera hora del lunes en la Corrala del Carbón (o en la pantalla del ordenador) para hacerse con entradas gratuitas para los domingos. 

Concierto del grupo estadounidense de rockThe Fleshtones en la sala Planta Baja. Foto: David Moya

Los conciertos de rock, tan habituales en salas como el Planta Baja o el Boogaclub, están de capa caída. No obstante, los locales Eskorzo se dejarán caer el 20 de febrero por el Teatro Caja Granada, escenario por el que pasará siete días después una banda de tributo a AC/DC. En un ámbito más académico, la Orquesta Ciudad de Granada ha hecho varias representaciones a lo largo del mes en el Auditorio Manuel de Falla. 

Y ahora, el análisis

Fernando Novi es granadino, promotor cultural e integrante de la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (ARTE). Considera que, al margen de que ahora esté todo de capa caída por lo que ya se sabe, en Granada «sobra chovinismo, que es algo que le echamos en cara a los franceses y a los sevillanos pero que también tenemos por aquí». Lo explica diciendo que, en el ámbito cultural, y apurando un poco también en el turístico, la tendencia es pensar que «con Lorca, la Alhambra y Sierra Nevada lo tenemos todo», una convicción que ha impedido que se cree «un tejido cultural amplio y consistente». 

Ese mismo defecto, entiende, ha sido en parte culpable de que Málaga «nos haya pasado por la derecha con lo de los museos». Y la citada circunstancia, unida a la falta de miras, a la inexistencia de «una visión a largo plazo», ha impedido que se apueste por otras alternativas o se dejen las cosas a medias.

Pone como ejemplo el proyectado y no construido Palacio de la Ópera. «Se nos llenó la boca hablando de eso, pero no reflexionamos sobre si de verdad podíamos competir con otras ciudades europeas ya asentadas en ese terreno, si podríamos traer óperas de primera categoría, si eso sería rentable… La verdad es que, para que luego vengan óperas de tercera, yo preferiría hacer un espacio menos grandioso pero más polivalente, que pueda traer espectáculos rentables», opina. 

Cultura al aire libre en la Carrera de la Virgen. Foto: Lucía Rivas

Ese mismo escepticismo (por no decir pesimismo) lo expresa cuando se refiere al 2031 y a la Capitalidad Cultural Europea. «Espero que no sea un bluff como el del Milenio, pero no veo que se esté haciendo nada, que la ciudad esté capacitada para abordar algo así, que se esté creando ese tejido. Y quedan diez años para eso, que se pasan volando», advierte. 

Novi resalta que, para que las apuestas culturales tengan continuidad y prosperen, hace falta, desde luego, un apoyo institucional «fuerte, decidido y continuado», que sí observa en ciudades como Cartagena, donde «no existen los vaivenes políticos que sí hay aquí y nadie se atreve a cuestionar un festival pequeño pero todo un referente en su campo, como La Mar de Músicas». 

Eso mismo, sostiene, es lo que podría haber pasado en Granada con el festival de magia Hocus Pocus. «En los veinte años que lleva podría haber crecido y convertir a Granada en referente en ese terreno, en Ciudad de la Magia o como la queramos llamar. Se mantiene, pero es una empresa privada la que lleva prácticamente todo el peso», lamenta. 

Lo viejo, lo nuevo y lo que queda

Hocus Pocos permanece, pero no ocurrió lo mismo con el Festival de Teatro, que desapareció. Y el Festival de Jazz sigue, pero con mucha menos repercusión. Granada, eso lo admite sin ambages, tiene como referencia ineludible el Festival Internacional de Música y Danza, que desde hace no mucho se llama oficialmente Festival de Granada y que este año cumple setenta años. Esa prevalencia le parece muy bien pero que no quita para que se pudiera compatibilizar con otras actividades. «Es factible si se confía en ello», insiste. 

¿Se puede revertir la situación? Cree que eso dependerá de si los políticos «no se quedan en el corto plazo» y de si hay técnicos y gestores culturales que tengan visión de futuro «y busquen financiación donde sea». De lo contrario, sospecha que todo seguirá igual. «Ahora tenemos el Milnoff, del que no debemos buscar, en principio, que supere a la Bienal pero sí que sea otra referencia en el mundo del flamenco, que se nombre a ese festival cuando se habla del género. Para que eso ocurra tiene que haber una apuesta de futuro, durante muchos años. Si es así, el dinero llamará al dinero y las multinacionales apostarán por él, porque siempre buscan proyectos con difusión. Si no, podrá seguir, pero no crecer», concluye.

Actuación de la artista norteamericana Patti Smith en Granada. Foto: Lucía Rivas

Enka Tripiana, responsable de comunicación de la promotora de conciertos Wild Punk, pone también el acento en la necesidad de contar con un apoyo institucional firme «porque la iniciativa privada no puede aguantar». Ese impulso sí lo observa en otras ciudades como Almería o Murcia, localidades donde su empresa trabaja más que en Granada «porque allí se están moviendo más». Granada es «una cuna cultural incuestionable», pero también un lugar «donde quizás sobre algo de narcisismo». Aun así, admite que «hay cosas», ideas positivas reafirmadas por el paso de los años, como el Hocus Pocus o el Granada Sound, y propuestas nuevas como el Milnoff. Si todo eso repercutirá o no en que Granada sea en 2031 capital cultural europea dependerá, insiste, de que las instituciones, todas, «estén ahí para respaldar».

La visión de allí

granada versus oviedo

Exposición dedicada al asturiano Esteban Vicente y al granadino José Guerrero, en el Museo de Bellas Artes de Asturias (verano de 2019). Foto: GiM

«Oviedo tiene mucha actividad cultural en el ámbito clásico», afirma David Orihuela, redactor del periódico La Nueva España, que recalca que allí llevan 73 temporadas consecutivas de ópera y que también está más que asentado el Ciclo de Zarzuela. Además, hay dos orquestas con programación estable, una de la ciudad y otra del Principado.

En cuanto a la financiación de todo eso, matiza que la ópera es una iniciativa «privada, pero con apoyo público», mientras que la zarzuela, que sólo tiene programación fija todos los años en Oviedo y en Madrid, es una actividad institucional. 

Aunque por lo que comenta, la cultura menos clásica tampoco se puede quejar. «Desde que irrumpió la pandemia, el Ayuntamiento ha apoyado a artistas locales, a los que ha contratado para dar conciertos en locales al aire libre y ha costeado vídeos y grabaciones de actuaciones». 

Añade que Oviedo es, de hecho, una parada cada vez más frecuente en las giras de artistas pop, aunque la ciudad tiene el hándicap de carecer de un espacio capaz de albergar a más de mil espectadores. Es algo que se pretende solucionar con la adquisición de la antigua Fábrica de Armas de la Vega, ahora llamada Fábrica Scorsese (el nombre puede parecer extraño, pero el director de cine ganó un premio Princesa de Asturias), un espacio de 120.000 metros cuadrados en pleno centro «donde ya se han hecho cosas» pero que, cuando pase de las manos del Ministerio de Defensa a las del Ayuntamiento, aspira a ser «el gran recinto cultural que falta aquí». Se trata de un proyecto que podría guardar hermandad con el que pretende recuperar la antigua azucarera de San Isidro.

granada vs oviedo cultural

La iglesia de Santa María del Naranco, prerrománico asturiano. Foto: GiM

Entre los atractivos culturales que cita el periodista están el Museo de Bellas Artes, las cercanas iglesias prerrománicas de Santa María del Naranco o San Pedro de Nora o el mismo casco histórico, que pugna por ser declarado Patrimonio Mundial de la Unesco. Para esa iniciativa sí ve el redactor un auténtico interés por parte de las instituciones, que hace algo más de una década no estuvieron tan de acuerdo a la hora de apoyar que Oviedo pudiera ser capital cultural europea. «Se barajó pero no llegó a fructificar, igual fue algo que se lanzó un poco como apuesta electoral», finaliza. Y ese último comentario suyo, aplicado a lo de ahora en Granada, da para una reflexión. 

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