Huelga vs pan para hoy en el Zaidín

El Zaidín vive una jornada de huelga desigual, dependiendo de la zona y sector. En las grandes avenidas comerciales el seguimiento ha sido menor que en las más pequeñas. La convocatoria ha sido mayoritaria entre los trabajadores de la Rober, el centro cívico y Merca 80.

Algunos comercios han colocado carteles para informar del motivo del cierre.

El Zaidín ha vivido una jornada de huelga desigual, dependiendo de la zona y sector. Así, en las grandes avenidas comerciales el seguimiento ha sido de algo menos de la mitad, un porcentaje que ha aumentado en otros puntos. La convocatoria ha tenido gran éxito de participación, sin embargo, en Merca 80, Transportes Rober o el centro cívico.

Piquete informativo en las cocheras de la Rober.

“El 100% de la plantilla ha secundado la jornada de paro. Incluso los compañeros del CSI-F han decidido ejercer su derecho a huelga, a pesar de que este sindicato se ha descolgado de la convocatoria”, anunciaba esta mañana Juan Francisco Muñoz, presidente del comité de empresa de la Rober (CCOO), donde se ha concentrado el mayor piquete informativo del Zaidín. De las cocheras solo han salido los autobuses que cumplen los servicios mínimos: 20 vehículos a los que se sumarán 12 de refuerzo de 6 a 9.

No lejos de allí, en la sede de Telefónica, tres sindicalistas entregaban a sus compañeros panfletos con las razones para apoyar el 14N. “Cuando más motivos hay para echarse a la calle, más parece reinar la apatía”, comentaban en la puerta. Según advertía Antonio Aguilera, miembro del comité de empresa (UGT) “el seguimiento entre los trabajadores de la compañía ha descendido con respecto a la convocatoria anterior. Algo menos del 60% de la plantilla, de unos 160 empleados, la ha secundado”, indicó.

Trabajadores de Telefónica informan a sus compañeros de los motivos de la huelga.

“Eso quisiera yo, poder hacer huelga”, puntualizaba uno de sus compañeros mientras abría la verja para iniciar la jornada laboral. También  levantaban persianas más del 50% de los comerciantes de avenidas como Dílar, Don Bosco o la calle Palencia para comenzar a trabajar. “He abierto por extrema necesidad, aunque soy consciente de que esto es pan para hoy… y hambre para mañana”, comentaba cabizbajo un autónomo de la zona. “No tenemos otro modo de afrontar las facturas a final de mes. Estamos asfixiados con los impuestos. Y, para colmo, vivimos al día por la caída del consumo”, sostenía otro pequeño empresario. Y agregaba: “No es que no tengamos motivos para ir a la huelga, es que nuestros bolsillos no nos permiten secundarla”. La opinión era compartida por la mayoría.

En términos similares se expresaban los trabajadores que han optado por permanecer en su puesto: “no me puedo permitir perder un día de salario”. Otros, en cambio, añadían al componente económico el “miedo a perder el trabajo”. “Tengo una hipoteca y un bebé y no puedo permitirme quedarme sin empleo. Tampoco nos han dado la opción de secundar la huelga porque, de hecho, mi compañera dijo que no venía y los jefes la han obligado a ir a limpiar una nave”, indicaba una dependienta, mientras reparaba en la “pérdida de derechos generalizada”. “No se qué clase de mundo le voy a dejar a mi niña”, subrayaba.

Interior de Merca 80, donde solo un negocio ha abierto.

No es la única a la que “el miedo a represalias” ha disuadido de secundar la convocatoria. En algunos supermercados  del barrio -todos han abierto- los trabajadores confesaban su “temor a ir a la calle” si hacen huelga. “Están ‘asustaicas’ las chiquillas y no se atreven ni a chistar”, señalaba una vecina en la puerta de una conocida cadena del Zaidín.

Entre tanto, Merca 80 permanecía desértico. Salvo un establecimiento, todos los comercios han cerrado hoy para poder abrir mañana, como titulaba El Jueves su portada dedicada a la huelga general. “Unos por convencimiento ante los recortes y otros por miedo a los piquetes”, sostenía el trabajador municipal que cumplía los servicios mínimos en el edificio.

También en el centro cívico los empleados municipales se han sumado mayoritariamente a la convocatoria. “De 30 trabajadores han venido siete y me consta que muchos no se han sumado por no perder un día de sueldo”, señalaba una trabajadora.

Cartel contra los recortes en el centro de salud Zaidín Sur.

En otros edificios públicos, como el centro de salud Zaidín Sur el 100% del personal de administración; la mitad de los enfermeros y un 10% de los médicos han respaldado la huelga general, a la que se han sumado el 50% de los profesores de centros educativos como el colegio Sierra Nevada y un 10% de sus alumnos.

En términos generales, ha imperado la tranquilidad en el barrio, menos ruidoso y concurrido que de costumbre, y con un tema monopolizando conversaciones entre los viandantes: la huelga  general y la posibilidad de de los ciudadanos de cambiar o no algo.

(14/11/2012)

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