Tras la pista del grafitero

Pilar Parra y Begoña González están al frente de Pericia Caligráfica PB, una empresa que, además de realizar informes sobre falsificación de firmas y manipulación documental, se ha especializado en el estudio de los grafitis que ensucian la ciudad, sobre todo el Albaicín.

Arco-de-las-Pesas

Pintadas sobre Palestina y Libia realizadas en el interior del Arco de las Pesas.

Exu, Chipi, Torrija, Safari, Farlopa… A bote pronto estos nombres, seudónimos, no dicen nada. Se sabe de su existencia porque ellos mismos se han encargado de estampar su firma en fachadas y monumentos, una enfermiza obsesión por dejar su impronta a costa de embadurnar paredes.

De ello saben mucho en la empresa Pericia Caligráfica PB que dirigen Pilar Parra y Begoña González, y que se dedica al estudio y elaboración de informes técnicos y científicos sobre falsificación de firmas y manipulación documental. Desde hace algo más de un año también emplean su tiempo en examinar buena parte de las pintadas que hay repartidas por la ciudad, en concreto por el Albaicín, Realejo y el centro.

Libia

Distintas imágenes sobre ubicación de las pintadas objeto de estudio.

“Vimos en la prensa que en otras ciudades habían contado con peritos caligráficos para identificar firmas y escrituras. Eso nos animó, también el hecho de que en Granada salen con mucha frecuencia noticias sobre el problema de los grafitis”, explica Pilar Parra.

Lo siguiente fue salir a la calle con la cámara de fotos al hombro para confeccionar un archivo fotográfico. “Hemos tardado un año en el trabajo de investigación. Empezamos en septiembre de 2011, pronto nos encontramos con centenares de fotos, tuvimos que parar y en marzo iniciamos el proceso de maduración”, relata Begoña González.

fuera-libia2

Superposición de imágenes coincidentes.

No basta con las similitudes que uno pueda sacar con un simple vistazo a la pintada. La metodología de trabajo es mucho más compleja. Es cuestión de horas, de cotejar “letra por letra” hasta encontrar o descartar coincidencias. En primer término se saca una foto general, a continuación otra que incluye sólo la pintada y, por último, imágenes de detalles, palabra a palabra, siempre paralelas al plano. Todas ellas se clasifican por barrios y calles, junto a una descripción de la pintada y su contenido.

Libia

Cotejo de una letra.

“Para sacar un gesto tipo tardamos bastante tiempo, no es una cuestión de hacerlo a ojo, tenemos en cuenta la ubicación espacial, el tamaño, la forma, la cohesión, la dirección de línea, la inclinación… y luego los gestos tipos privativos de él, de la composición y morfología de la grafía”, aclara Begoña.

Pese a su corta experiencia en el campo de los grafitis, ya han tenido oportunidad de colaborar con la Policía Local para tratar de identificar las pintadas de algunos jóvenes detenidos, los últimos fueron sorprendidos in fraganti en el Albaicín. La Fiscalía también tiene una unidad policial adscrita que se dedica a recopilar información sobre los grafitis. “A través de un conocido en la Policía Local, presentamos el estudio de los grafitis por si en un futuro necesitan ayuda. Nos llamaron a los cuatro días después de detener a tres jóvenes. Querían un informe antes de que cerraran el juzgado”.

Sus impresiones a cerca de las pintadas dan una idea de la magnitud del problema. “La ciudad está viva, hoy ves un grafiti y mañana te encuentras otro. La imagen es asquerosa porque, si bien es verdad que hay muchos grafitis que son una preciosidad, sobresale el que pintarrajea una porquería, auténtico gamberrismo. Coincide, además, en que aparecen en zonas un tanto deprimidas, sucias, donde orinan y tiran la basura”, precisa Pilar.

Del estudio de las pintadas también deducen que “no son tantos como parecen” los que se dedican a ensuciar las paredes. A los propios gamberros les sorprendería saber hasta dónde llega la indagación de sus pintadas. No obstante, las peritos aclaran que ellas no se encargan de sacar conclusiones sobre el perfil psicológico del grafitero, un análisis más empírico del que se encargan los grafólogos, la pericia, lo que hacen ellas, “es una prueba más científica y técnica”, defienden.

En cualquier caso, la base de datos que han creado tras un año de investigación puede servir en un futuro para desenmascarar a más de un desaprensivo que, aerosol en mano, actúa con total impunidad.

(6-12-2012)

Comentarios en este artículo

  1. […] informes sobre falsificación de firmas y manipulación documental, se ha especializado en el estudio de los grafitis que ensucian la ciudad, sobre todo el Albaicín. Cuenta los detalles Álvaro  Calleja en […]

    Granada Despierta tras la pista del grafitero y con un polémico rastrillo | Granada despierta

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.