La decadencia de la galería de Ganivet

La galería comercial de la calle Ángel Ganivet sobrevive como testimonio de otra época. Sólo queda un negocio más allá de la primera línea, donde en otro tiempo estuvieron comercios tan conocidos como el Fila Tren o la Perfumería Pareja. La última joyería en cerrar lo hizo tras un intento de robo.

Galería de Ganivet

La galería comercial de la Calle Ganivet abrió en los años 50 y albergó algunos de los negocios más conocidos de la ciudad: la perfumería Pareja o el Fila Tren. Hoy está desierta. Más allá de las dos joyerías en primera fila, sólo sobrevive otro comercio de los emblemáticos, la Herboristería Ganivet, con varios carteles bien visibles en el callejón y la ventaja, lo dicen más sus vecinos que el mismo comercio «de ser un sitio donde la gente va sabiendo que está porque lo conocen de toda la vida».

Rafael Echavarría, precisamente el propietario de este negocio, opina que «en la vida he visto funcionar una galería que no sea de paso, la de Ganivet lo hizo durante tanto tiempo porque en los 50, cuando se abrió, fue el boom, era algo como de lujo, pero eso ya pasó hace tiempo«. De hecho, su negocio, que aguanta desde hace 30 años «ya llegó cuando esto iba para abajo y se consolidó porque al principio no tenía competencia casi ni en Granada ni en el área metropolitana, y ahora por la clientela fiel, pero en el local de al lado he tenido de vecinos de todo: una tienda de lencería, una librería, una tienda de regalos, dos tiendas de ropa diferentes…«.

El último en marcharse fue el joyero del local de enfrente al suyo, haciendo esquina en la galería y con acceso directo a la calle. Rodolfo Bendix, de Joyería Benssig, vecino de la Herboristería, comenta que el dueño «era un hombre mayor al que le intentaron robar. Estaba ya tan harto que echó el cierre, pero llevaba aquí practicamente desde que abrieron la galería«.

Rodolfo comenta todo esto mientras fuma un cigarro a la salida de la galería, bajo los soportales de Ganivet, y señala la calle. «Yo llegué hace tres años, buscando un sitio por aquí, y coincidió que el que estaba en el local que ocupo ahora iba a cerrar. Si no, no estaría en la galería, porque en segunda línea ni se me ocurriría. Sobre todo porque en este tramo estamos ya cinco joyerías, que nos dicen la milla de oro, que ya nos gustaría».

Galería de Ganivet

Rodolfo Bendix (centro) y Rafael Echevarría (derecha) charlan con un amigo en la entrada de la galería.

Rafael recuerda que «yo entré en el local que había un bar. Entonces muchos de los espacios actuales estaban a lo mejor divididos en dos y luego se han unido, así que había más de 20, y todavía atraía bastante gente porque tenía negocios que eran emblemáticos: la Fila Tren era de las jugueterías más conocidas de la ciudad, el Museo del Fumador no tenía competencia apenas…». Pero «el desarrollo natural del mercado, aparte del sitio, las ha matado, porque ahora cualquier estanco te da lo que te daba entonces sólo el Museo», concluye.

«En 30 años, ves de todo», añade. «Gente que empieza con su negocio y con mucha ilusión… pero vamos, ilusión de crearse un puesto de trabajo y tener su sueldo, porque ricos saben que no se van a hacer… y luego acaban cerrando«. Mientras hablan y su vecino de galería apura el cigarro, una clienta habitual aparece por el margen de la calle del brazo de su hijo. «Pase, pase», le indica, señalando al interior «que está mi hermana dentro con las cosas».

La mayoría de los locales del margen derecha pertenecen actualmente a un mismo grupo de inversores, que los mantienen sin alquilar. En el margen izquierdo de la U, la joyería de esa salida mantiene uno de los locales del fondo como almacén de antigüedades a la venta. Y poco más. «La verdad es que da miedo pasearse por ahí dentro«, comenta Rafael. «Y le veo poca solución. La calle está cambiando las tiendas de marca, que se han ido a Recogidas o a Mesones, por hostelería, y a esos negocios no les va a convenir en la vida este sitio«.

(12-04-2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] tras un intento de robo cerró la última joyería que quedaba en la galería Ganivet, que sobrevive como testimonio de otra época. Sólo queda un negocio donde en otro tiempo estuvieron comercios tan conocidos como el Fila Tren o […]

    Granada despierta con un extraño robo y una 'bombilla eterna' | Granada despierta
  2. La galería Ganivet se está reactivando, probablemente por el auge que ha puesto de moda a toda la calle con locales nuevos muy elegantes principalmente dedicados a la hostelería. En el frente de la galería continua la Joyería Benssig y en su interior el Herbolario Ganivet, al que se le han unido dos anticuarios y una inmobiliaria. Por otra parte en un lateral se abre una nueva entrada al Hotel Meliá y un proyecto de colocación de máquinas expendedoras. Aun quedan en el interior de la galería algunos locales vacíos que creo que no tardarán mucho en ocuparse ya que continuamente viene gente a interesarse por ellos. La calle actualmente tiene muchísimo mas movimiento de gente y la galería se encuentra en un lugar estratégico a pasos de Puerta Real y del principal punto de encuentro de los granadinos: la esquina de Correos

    Rodolfo Bendix
  3. De hecho, hemos ido cubriendo a lo largo de los años esa evolución de la calle, con otras informaciones como esta: https://granadaimedia.com/calle-ganivet-granada-bares-restaurantes/

    Jose A. Cano

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