La Escuela de Teatro Remiendo, en el Alhambra

Del 13 al 15 de junio, cerca de cien estudiantes de la Escuela de Teatro Remiendo con edades comprendidas entre los once y los cincuenta años presentarán sus obras en el Teatro Alhambra.  Los trabajos cubren diferentes disciplinas y distintas categorías: desde la Escuela Integral para quienes van a dedicarse profesionalmente a la interpretación, hasta los talleres anuales, con tres grupos para adultos, dos para jóvenes y otro de títeres, donde además se desarrolla el carácter lúdico y creativo del teatro y sus posibilidades como forma de autoconocimiento y de interrelación social.

Desde que este centro de formación abrió sus puertas en el barrio de la Chana en 2004, la afluencia de alumnos no ha dejado de crecer. El curso pasado su sede se trasladó al centro de Granada, favoreciendo así el acceso y mejorando notablemente sus infraestructuras. Se podría afirmar que para este tipo de apuestas la crisis no está siendo un impedimento. “La gente sigue necesitando actividades que le ayuden a ampliar su experiencia personal o laboral, y que le enfrenten al necesario encuentro con el otro. Y hacer teatro resulta barato y tremendamente enriquecedor. Tenemos estudiantes que llevan varios años con nosotros y quieren continuar el curso que viene”, explica Carlos Gil Company, director de la Escuela y productor y actor en Remiendo Teatro, la compañía profesional de cuya iniciativa parte este proyecto.

Uno de los factores fundamentales de esta acogida del proyecto es, sin duda, el plantel internacional de docentes que trabajan en él: once profesores, procedentes de España, Argentina, Finlandia, la República Checa o Irán, todos ellos con una amplia experiencia tanto en la práctica de las artes escénicas como en su docencia. “Siempre destacamos que nuestros profesores son profesionales que se mantienen en activo, porque a nosotros, que también somos una compañía de teatro contemporáneo, nos parece muy importante que estén teniendo un contacto directo con cómo se está haciendo teatro actualmente”, afirma Carlos Gil.

Y sobre el teatro actual se apoyan los trabajos que componen esta fiesta final de curso. Samuel Beckett o los andaluces Gracia Morales, Antonio Hernández Centeno y Juan Alberto Salvatierra son algunos de los autores a partir de cuyos textos han elaborado sus propuestas. También abundan las creaciones propias, realizadas gracias al diálogo y el acuerdo entre estudiantes y profesores, donde se abordan temas tan candentes como la situación laboral, la corrupción política o la problemática de la inmigración. “Las clases no son un pretexto para montar una obra; quiero decir, que no nos pasamos todo el curso dirigiendo nuestros esfuerzos hacia la muestra final sino que es más bien el resultado de un desarrollo.”, comenta Piñaki Gómez, profesor y jefe de estudios en la Escuela de Teatro Remiendo. “Lo que queremos es darle al alumno herramientas actorales, desarrollar en él todo lo que la vivencia del teatro puede aportarle, y entendemos este enfrentamiento final con el público como un elemento más de dicha formación.”

Las representaciones, que contarán con intérpretes de signos para facilitar la asistencia de público no oyente, empezarán cada tarde a las ocho y media y la entrada es gratuita con invitación hasta completar aforo.

 

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