Los límites entre lo natural y lo humano

‘Naturalidad’ es la última exposición que se estrena en TRN, una casa de la Chana que, una vez al mes, abre sus puertas a creadores, visitantes y vecinos para convertirse en un laboratorio de experimentación artística. La muestra constituye una reflexión sobre los límites entre lo natural y lo urbano.

Exposición en TRN: 'Naturalidad'

Exposición en TRN: 'Naturalidad'

En una sala pequeña de luz tenue, el sonido que emiten los pastores para llamar a sus cabras convive con la proyección de diapositivas de la Azucarera de San Isidro. En un rincón, dentro de una tienda de campaña, la vegetación recibe la luz artificial de una lámpara mientras en una pantalla aparecen imágenes naturales con un audio que puede escucharse a través de unos auriculares. A otro lado, un proyecto de recuperación de la periferia agrícola para salvarla de la especulación. Y a la entrada, una sucesión de fotos proyectadas de grafitis recoge las llamadas más primitivas dentro del entorno urbano.

Es ‘Naturalidad’, la última exposición organizada en TRN, que recoge varias obras de cinco arquitectos que, a través de proyectos artísticos que, en algunos casos, se escapan de su propia línea de trabajo, constituyen una reflexión sobre los límites entre lo rural y lo urbano, lo natural y lo humano.

Una asistente contempla la obra 'Ecosistemas ampliados'

Una asistente contempla la obra 'Ecosistemas ampliados'

Comisariada por Carlos Gor, la muestra es un experimento de creación que, a través de distintas perspectivas y desde una disciplina no siempre ligada al arte (la arquitectura), pretende indagar en las conexiones entre el mundo natural y el mundo humanizado rescatando lo simbólico, lo primitivo, y contextualizándolo en un entorno humanizado.

Pilar Álvarez, Carlos Gor, Fermín Marrodán, Javier Callejas y Juan Domingo Santos son los creadores de las obras, que se encuentran expuestas en TRN (c/Huéscar, 28. Chana.) y se pueden contemplar pidiendo cita previa en el correo electrónico trnlaboratorio@gmail.com. Un escrito informa a los asistentes de que la obra cumbre de la exposición (un mapa sobre la especulación en la Azucarera de San Isidro) no podrá exponerse por constituir una prueba en el juicio que Juan Domingo Santos mantiene con los propietarios de la azucarera, donde el arquitecto tiene su estudio desde hace 30 años.

Un laboratotio artístico en plena Chana

Lo peculiar de esta muestra es que se plantea como una experiencia artística integral. El propio lugar donde se realiza la exposición es peculiar en sí mismo. Una preciosa casa de la Chana, con una distribución curiosa y un amplio patio interior, donde viven los creadores de TRN: Antonio Collados, Fernando García Méndez y María García.

TRN es una vivienda que, una vez al mes, abre sus puertas a artistas, vecinos y visitantes para convertirse en un laboratorio de experimentación artística. No es una asociación, no tiene ánimo de lucro, renunció voluntariamente a recibir subvenciones o apoyo institucional cuando nació hace aproximadamente un año… Es un proyecto que nace y vive, literalmente, por amor al arte.

Exposición en TRN: 'Naturalidad'

algunos de los asistentes a la muestra, en el patio de TRN

«TRN hace referencia a lo transfronterizo, la mezcla de disciplinas y culturas, la experimentación artística…«, explica Antonio Collados, uno de sus creadores. «Nosotros vivimos aquí y tenemos contacto con artistas de distintas disciplinas. Una vez al mes, organizamos una exposición que sólo abre un día y después, si alguien quiere pasar a verla, nos puede pedir una cita por correo electrónico».

TRN es una vivienda que, una vez al mes, abre sus puertas a artistas, vecinos y visitantes para convertirse en un laboratorio de experimentación artística.

El proyecto, como señala Collados, nació con la intención de «construirse desde cero» a partir de la «generosidad y la colaboración», lejos de las estructuras mercantiles que rodean al arte. Por eso, en esta experiencia, nadie cobra. Los artistas exponen gratis y TRN se encarga de diseñar los folletos informativos sobre la exposición y organizar un pequeño catering para invitar a los asistentes.

Por eso no es de extrañar que en la muestra que se inauguraba ayer hubiera un ambiente distendido y cercano en el que la colaboración cobraba protagonismo. Una casa para el arte, un laboratorio de ensayo, un lugar donde los creadores ‘juegan’ a indagar en sus posibilidades de creación. Sin duda, un proyecto que abre puertas a nuevas formas de creación y fruición estéticas y que promueve un concepto del arte más cercano a la generosidad del disfrute compartido que a los circuitos capitalistas de mercantilización artística.

(5-5-2012)

 

Comentarios en este artículo

  1. Gracias chicos. Para mi amiga Esperanza fue maravilloso poder entrar en la casa de su infancia.

    Carmen
  2. Muy Interesante Gracias.

    Dafne Molina

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