«Nos obligan a enterrar las fiestas»

Las asociaciones de vecinos de algunos de los barrios más populosos de Granada -Zaidín, Chana, Cerrillo de Maracena, Doctores-Plaza de Toros y Sacromonte- exigen que el alcalde asuma públicamente que ha dado carpetazo a las fiestas populares, en lugar de «echar la pelota» a los colectivos.

Manuel Morcillo, José fernández, Antonio Ruiz, Matías Muñoz y Juan Cueto, en rueda de prensa.

Manuel Morcillo, José fernández, Antonio Ruiz, Matías Muñoz y Juan Cueto, en rueda de prensa.

«Nos obligan a enterrar las fiestas». Así lo denuncian las asociaciones de vecinos de algunos de los barrios más populosos de Granada –Zaidín, Chana, Cerrillo de Maracena, Doctores-Plaza de Toros y Sacromonte-, para las que el Ayuntamiento «no deja otra alternativa» que dar carpetazo a los festejos con la medida de retirar la financiación correspondiente a su infraestructura (montaje, iluminación, horas extra de la Policía Local o limpieza) y recortar al 50% las subvenciones que reciben los colectivos para su celebración.

Los responsables vecinales (las cinco asociaciones representan más del 50% de la población granadina) han exigido, en esta línea, que el alcalde, José Torres Hurtado, «asuma su responsabilidad» y explique a los ciudadanos la necesidad de suspender las fiestas «por la crítica situación económica del Ayuntamiento», en lugar de «pasar la pelota» a los colectivos afirmando que «pueden realizar las celebraciones si costean estos gastos extra que, hasta ahora, dependían de la administración local».

Esta decisión «no solo apuntilla las fiestas», sino que además «hace peligrar» la 23 edición Zaidín Rock, que se celebra en el marco de las fiestas populares del barrio, lamenta Antonio Ruizpresidente de la asociación de vecinos Zaidín Vergeles. «Otra cosa es que quieran acabar con el festival, como sucedió con el Espárrago Rock, que desapareció para siempre de la ciudad», puntualiza.

Actuación de Los Celtas Cortos en el Zaidín Rock. Javi S&M

El fin de las fiestas tendrá, asimismo, «una incidencia negativa en la economía de los barrios», argumentan los representantes de los colectivos vecinales. «Los festejos generan riqueza en los bares y comercios de la zona, además de dar trabajo temporal a algunos vecinos (solo en el Zaidín se crean 200 puestos directos e indirectos, según Ruiz ). También se benefician de su celebración los caseteros y feriantes», subraya el presidente del Cerrillo de Maracena, Matías Muñoz, quien agrega, por otro lado, que por su precio más asequible las de barrio son las únicas fiestas que se pueden permitir algunas familias. «La mayoría se reserva los cuatro euros que tiene para poder llevar a los niños a los columpios del Cerrillo, más baratos que los del Corpus», afirma.

La participación ciudadana «se verá igualmente afectada» con esta «imposición», dado que el gobierno local «ha decidido recortar en una actividad directamente relacionada con el movimiento vecinal», las fiestas, «cuya organización fomenta la cohesión y convivencia no solo entre vecinos sino entre barrios», manifiesta Juan Cueto, presidente del Sacromonte. «Para el Ayuntamiento -añade- se trata de un ámbito que requiere recortes y, como es problemático porque en los barrios se cuecen votos, pretenden que sean las propias asociaciones las que asuman la responsabilidad de que no se hagan fiestas».

Según el representante vecinal se trata «del último paso» de un proceso que «comenzó intentando» que la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAAVV) convenciese a los colectivos de renunciar a las fiestas para entregar el dinero a Cáritas, una «estrategia que no les funcionó».

Manuel Morcillopresidente de la asociación de vecinos Plaza de Toros, Doctores San Lázaro, exige, en este sentido, «un respeto por el movimiento vecinal», cuya labor por la mejora de los barrios resulta vital. Cuestiona, por otro lado, «la legalidad» de cobrar las fuerzas de seguridad, «dado que son públicas». «¿Cómo nos pasarían la factura de la Policía Local, que presta un servicio a los barrios, como es su obligación?», se pregunta Morcillo.

Fiestas de la Chana 2011

Fiestas de la Chana 2011

Su homólogo en la Chana, José Fernández Ocaña, señala, por su parte, que el Ayuntamiento «no ha tenido en cuenta las peculiaridades de cada barrio, ni sus necesidades a la hora de acabar con sus fiestas». «El gobierno local debería de haber tenido otra sensibilidad y, en lugar de tomar esa medida tan drástica,  buscar otras salidas con nuestra ayuda. De esta manera, muy a pesar nuestra, nos aboca a no celebrar los festejos», lamenta.

«No han sido capaces de decir públicamente que los suprimen, sino que han querido hacer el juego torticero de decir que somos nosotros lo que hemos renunciado a las fiestas», pormenoriza al respecto Muñoz, quien exige, al igual que sus compañeros, «que el gobierno local asuma su responsabilidad de anunciar que este año no habrá fiestas».

(14/04/2012)

 

Comentarios en este artículo

  1. Lo que este alcalde impone no son recortes economicos sino IDEOLOGICOS.
    ¿Por qué no da ejemplo el equipo de gobierno y se autoimponen un recorte en sus sueldos?
    La cultura en esta ciudad se ahoga pero no se va a callar.

    Cascajales

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