Oposición al vallado del Huerto del Carlos

El Huerto del Carlos es un espacio público para la creatividad que no puede vallarse. Ese es el mensaje que decenas de jóvenes han defendido hoy en el parque del Albaicín ante la intención del Ayuntamiento de Granada de cercarlo con rejas y cerrarlo en horario nocturno.

Huerto-Carlos

Jóvenes músicos tocan en el Huerto del Carlos para mostrar su oposición al vallado de la plaza.

Decenas de jóvenes han participado hoy en una jornada festiva para mostrar su oposición a la decisión del Ayuntamiento de Granada de vallar el Huerto del Carlos, el mayor espacio público del Albaicín situado encima de los aparcamientos de Santa Isabel la Real.

El encuentro no ha distado mucho de los que allí tienen lugar a diario, salvo que alguno de los presentes ha aprovechado para mostrar sus pinturas, su poesía y otro tipo de trabajos manuales, como dando a entender que también hay cabida para la creatividad.

Por lo demás música tribal, juegos y malabarismo. Lo habitual en una plaza que el gobierno municipal, a petición de la Asociación de Vecinos del Albaicín y de la Asociación de Artesanos el Gallo, quiere cercar aprovechando la remodelación que reclaman los vecinos.

El precedente de la Plaza de la Libertad, situada a espaldas del edificio de la Normal, hoy convertida en una ‘jaula’, ha llevado a los jóvenes que habitualmente frecuentan el Huerto del Carlos a movilizarse en contra del vallado y su cierre en horario nocturno.

Ante el argumento de que dicho lugar se ha convertido en un botellódromo ruidoso con música a deshoras, los jóvenes invitaban en sus carteles a la “reflexión colectiva para aprovechar y dinamizar los espacios públicos”.

Es cierto que los que allí se concentran a diario, acompañados en muchos casos de sus mascotas, no son abstemios, como tampoco lo son los que se dan cita en muchas plazas del Albaicín y de la ciudad donde posiblemente se beba mucho más y de mayor graduación.

El ambiente a media tarde no era ni mucho menos de borrachera descontrolada. Era incluso familiar. Muchos no dudaron en acudir a la cita con sus hijos. Nada de excesos etílicos como se pueden ver en sitios a veces tan céntricos como Plaza Nueva, por donde pasean cuadrillas de despedida de solteros mucho más imprudentes que los jóvenes que hoy se han dado cita en el Huerto del Carlos con sus actividades lúdicas.

Las había que saltaban a la comba, otros practicaban el funambulismo, los más se congregaban en torno a un grupo improvisado de músicos, había quien cantaba flamenco en otro rincón del Huerto, e incluso unos pocos aprovechaban para leer o pintar.

Hábitos a todas luces más saludables que el de reunirse con el único propósito de beber. Por eso ponerles puertas al campo o tratar de cambiar determinadas conductas cercando un espacio público se antoja poco razonable.

(13-4-2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] Oposición al vallado del Huerto del Carlos, en GranadaiMedia. […]

    Granada despierta imaginando bicis por Gran Vía | Granada despierta
  2. Prefiero que lo vallen a que siga como está lleno de litronas y con olor a porro. PERROFLAUTAS ESTAIS DESTROZANDO EL ALBAYZIN!! BASTA YA

    quemar
  3. Bailando dentro de las jardineras y pegandole meneones al arbolillo. Vaya gentuza. Mas currar…

    Yo tampoco quiero que lo vallen pero esta visto que con esta gente solo sirve la vara verde.

    Fernando M
  4. Los lugares publicos no se pueden cerrar! jaja! y si se cierran….las alambradas y vallas siempre han podido partirse…

    cannapower
  5. ¿Nadie ha leido el artículo? En fin…

    «El ambiente a media tarde no era ni mucho menos de borrachera descontrolada. Era incluso familiar. Muchos no dudaron en acudir a la cita con sus hijos. Nada de excesos etílicos como se pueden ver en sitios a veces tan céntricos como Plaza Nueva, por donde pasean cuadrillas de despedida de solteros mucho más imprudentes que los jóvenes que hoy se han dado cita en el Huerto del Carlos con sus actividades lúdicas.

    Las había que saltaban a la comba, otros practicaban el funambulismo, los más se congregaban en torno a un grupo improvisado de músicos, había quien cantaba flamenco en otro rincón del Huerto, e incluso unos pocos aprovechaban para leer o pintar.

    Hábitos a todas luces más saludables que el de reunirse con el único propósito de beber. Por eso ponerles puertas al campo o tratar de cambiar determinadas conductas cercando un espacio público se antoja poco razonable.»

    Perroflauta
  6. Me parece la unica forma de mantener ese sitio decente, si la gente lo respetara y no dejaran botellas y no mearan y cagaran en el, igual no hubieramos llegado a esto. Iba con mis hijos y al ver el botellon junto al parque infantil y una rata en el gimnasio exterior…juraba que no volviera. Da asco!! El abaycin huela a mierda, la juderia en cordova esta reluciente y agtadable. Tomen nota.

    hanna
  7. mira, es verdad que el problema es de civismo. los vemos a diario son personas ja bastante creciditas que dejan litronas , cacas, vamos un campo de mierdas. no creo que esta gente le guste el huerto como nosotros.¿ que hacen ahi? VALLARLO YA. la foto , todos con música, es cuando menos ironica y sarcastica. vivo al lado del huerto asi que sé y veo lo que pasa. ¿ donde estaba los de la música todo ese tiempo que no han hecho nada y que llegara a ese punto ?

    maria jimenez
  8. no pueden ver a la gente libre, y salir de su casa y verlo cada día es demasiado dolor…….. lala, granada está sucia, vale, pero la ciudad entera, si viera usted lo que es pasar por el centro y dar asco del olor a productos para la limpieza (zotal o algo así que lo usaba mi madre para suciedades persistentes, es un olor peor que el de las cacas) después del finde, no se quejarían ustedes de tanto del huerto del carlos. Reconózcanlo ya, lo que más molesta, es toparse con esta gente libre.

    juliana

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