Una paella para ‘resucitar’ San Miguel bajo

Amigos del Albaicín Bajo. Así rezaba el cartel utilizado por distintos colectivos para anunciar la paella popular celebrada hoy en San Miguel bajo. Se trataba de revitalizar la plaza. La Hermandad de la Aurora ha aprovechado para abrir la torre de la Iglesia con vistas espectaculares de la ciudad y la Alhambra.

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Imagen de la cola para degustar la paella de San Miguel Bajo realizada desde el campanario de la Iglesia.

Una plaza abandonada por las autoridades municipales. Eso al menos piensan los responsables de los negocios situados en la plaza San Miguel bajo que, junto con la Hermandad de la Aurora y la Asociación de Vecinos del Bajo Albaicín, han organizado una paella popular para «darle vida» a este espacio.

Por sólo un euro todos aquellos que se han acercado al mediodía a San Miguel bajo han podido degustar un plato de arroz, salaílla y postre. Las cervezas o refrescos se adquirían en alguno de los bares de la plaza que eran, en definitiva, los que costeaban buena parte de la comida. La recaudación que se ha haya hecho este mediodía sólo la conocen los hosteleros. Más allá del vil metal, el público ha respondido a la convocatoria hecha días atrás por los propios vecinos y la cofradía.

A diferencia de Plaza Larga, el centro neurálgico del AlbaicínSan Miguel bajo es una zona de terrazas de escasa actividad pese a su emplazamiento estratégico, muy próximo al Palacio de Dar al Horra, la que fuera residencia de  la madre de Boabdil, y a la muralla zirí; y a un paso del Carril de la Lona, probablemente la mejor ventana para presenciar la puesta de sol de Granada.

Hacía tiempo que no se veía una imagen similar en la plaza. El sol otoñal facilitó las cosas y, a eso de las dos, era numeroso el público que hacía cola en torno a la paella. La Hermandad de la Aurora abrió las puertas del templo, todavía en proceso de rehabilitación, y por primera vez en mucho tiempo el público pudo acceder al campanario de la Iglesia, previo pago de dos euros, desde donde se tienen unas vistas espectaculares de toda la ciudad, con una estampa distinta de la Alhambra que incluye las Torres Bermejas y la cúpula del Hotel Alhambra Palace.

José Francisco Ortega Solera, secretario de la Hermandad de la Aurora, se refirió a las razones de implicarse en la iniciativa de «revitalizar» la plaza. «Es una buena idea para reforzar los lazos con el barrio. Está zona está muy aislada y abandonada. Se quería aprovechar también la cercanía de las fiestas de San Miguel«, argumentaba Ortega, quien confía en que pronto pueda estar restaurada en su totalidad la Iglesia como un atractivo más de la zona.

Sin ayuda de la Curia, sólo con su aval, los 900 miembros de la cofradía se han embarcado en una hipoteca de 1.890 euros mensuales durante los próximos 40 años para que la imagen de la Aurora, coronada recientemente, pueda ser acogida en el templo albaicinero. Ahora tratan de organizarse para establecer un horario de visitas al campanario que suponga un ingreso extra con el que afrontar la segunda fase de la rehabilitación. GranadaiMedia ya informó de una iniciativa similar en la Iglesia de San Nicolás, en peor estado de conservación. Ambas sufrieron casi a la vez el desplome de parte de la cubierta del templo y tuvieron que cerrar al público.

Aislamiento

Sobre el aislamiento de la plaza, varios hosteleros de la zona coincidían en señalar esta mañana que los cambios introducidos en el transporte urbano les ha restado público y por tanto ingresos. Hakim, uno de los responsables del bar Lara, se quejaba de la «desidia» de las autoridades. «Antes el autobús pasaba con una frecuencia de 30 minutos y ahora con más de una hora. Además han suprimido la línea 32 que conectaba con la Alhambra. No era necesario fastidiar al barrio».

En un receso en el trabajo, mientras se fuma un cigarrillo de forma apresurada en el Callejón del Gallo, señala al periodista el mal estado del suelo, por donde transitan no sólo turistas sino también vecinos que cada día acuden al centro de servicios sociales, un lugar que no reúne las condiciones de accesibilidad. «El problema es que primero arreglaron el suelo y luego construyeron el edificio de los servicios sociales. Tampoco hay suficiente información sobre el horario de apertura del Palacio de Dar al Horra. Los turistas no hacen más que preguntarme sobre los horarios», se lamenta.

En la fiesta popular han colaborado el Restaurante Acebuche, Mesón Yunke, Restaurante Ají, Restaurante el Rincón de la Aurora, Cefetería Restaurante Lara, Pizzería San Miguel Bajo, Hi Diseño, Asociación de Vecinos del Bajo Albaicín y la Hermandad de la Aurora.

(6-10-2012)

 

Comentarios en este artículo

  1. Sin duda el ayuntamiento está destrozando el barrio, desde que la Telesfora -con el beneplácito de la asociación bajo albaicín- se cargó la Carrera y el Paseo, todo el Albaicín está jodido. Ahora quieren hacer que los buses y coches entren por la Lona sentido San Nicolás, que se preparen los vecinos de San Miguel porque lo que se les vienen encima no es pequeño.

    Francisco Rojano
  2. Me gustaría ver qué pasaría si a quién hubiesen dejado sin Bus fuese a la placeta de San Miguel Bajo. Seguro que la posición de la AA VV del Bajo Albaizyn no sería la misma.
    Lo triste es que desde el Carmen de la Victoria para arriba la gente no se quiere dar cuenta de que el problema de los de abajo es el problema de todos.
    Ya les tocará a ellos, ya…

    Francisco Manuel

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