‘Perdonad molestias, jugamos para ustedes’

Desde que los juegos tradicionales les abrieron las puertas de la fantasía “lo material no importa”, ya que “con la imaginación” pueden tener lo que deseen. Así lo reconocen los pequeños que participan en Educalle, un programa para educar en valores recuperando los juegos en la vía pública.

Educalle en la plaza Nuevo Zaidín

Las monitoras del programa, Yolanda e Isa (izda), junto a los pequeños.

No necesitan videojuegos de última generación ni el juguete de moda que aparece en la publicidad infantil. Desde que los juegos tradicionales les abrieron las puertas de la fantasía “lo material no importa”, ya que “con la imaginación” pueden tener lo que deseen. Así lo reconocen los pequeños que participan en Educalle, un programa para educar en valores recuperando los juegos en la vía pública.

Educalle en la plaza Nuevo Zaidín

Los pequeños juegan en la plaza Nuevo Zaidín.

La iniciativa, promovida por la Red de Mujeres del Zaidín, complementa la intervención urbanística que se lleva a cabo en Santa Adela –actualmente paralizada- tratando de incidir socialmente en una de las zonas más deprimidas del barrio. “De nada sirve quedarse en la reforma de las viviendas si lo que deseas es cambiar la realidad de este entorno. De ahí que trabajemos otras vertientes con los vecinos de Santa Adela, como Zona con Necesidades de Transformación Social”, detalla Isa González, monitora de Educalle.

Con esta tesis de partida surge en 2006 la idea de poner en práctica el programa Vecinas y ciudadanas, que incide en distintos colectivos a través de varias iniciativas. Enfocado a los más pequeños se impulsó Educalle, que trabaja la adquisición de competencias cognitivas, sociales y afectivas desde la vía pública, haciendo realidad aquello de que “una ciudad buena para los niños es una ciudad buena para todos”, como defendía Francesco Tonuci.

Educalle en la plaza Nuevo Zaidín

Los juegos ahondan en las competencias cognitivas, sociales y afectivas.

Gracias a este proyecto se han desempolvado juegos antiguos y se han inventado otros tantos que enseñan lugares comunes (cada vez más olvidados por la sociedad actual) como que el único límite de la realidad es la imaginación o que el respeto y la empatía hacia los demás y el entorno son primordiales.

Desde su puesta en práctica, la plaza Nuevo Zaidín –o el hotel de asociaciones en caso de que el tiempo no acompañe- se llena de diversión y risas cada viernes por la tarde, cuando el cartel de prohibido jugar al balón se sustituye (simbólicamente se entiende) por este otro: “perdonad las molestias, estamos jugando para ustedes”, según aparece en el proyecto.

Fiesta de la espuma en la plaza Nuevo Zaidín

Fiesta de la espuma celebrada como parte del programa Educalle.

En este espacio público cerca de una veintena de pequeños se congrega en la calle para aprender jugando. “A lo largo del curso elegimos varias temáticas. No obstante, la importancia del reciclaje, el consumo responsable, la creatividad, el respeto por el medio ambiente y el conocimiento de las amenazas que sufre centran el programa junto a la interculturalidad, dado que en Santa Adela conviven muchas culturas”, sostiene Isa, quien concreta que la resolución de conflictos no violenta resulta crucial en estas dinámicas.

“Si surge algún contratiempo, inmediatamente se para la actividad que estén realizando para que en grupo busquen soluciones y encuentren alternativas que mejoren la convivencia”, detalla Isa, mientras explica junto a Yolanda Jiménez, también monitora, el próximo juego.

Castañada en la plaza Nuevo Zaidín.

Castañada celebrada en el barrio, en la que participan los pequeños.

Se trata de ‘Payo Gitano’, que trabaja la convivencia entre culturas y se ha convertido en “el favorito de todos”, reconocen los pequeños, a la par que se dividen en dos equipos para comenzar. Desde que comparten estos momentos de ocio se han transformado en “muy buenos amigos” y han descubierto que “los balones no sirven solo para darle patadas”, explica Gabriel, uno de los niños.

De hecho, con la pelota también se pueden compartir aventuras. “Nos la vamos lanzando para inventar cuentos entre todos. Para eso cada uno imagina una parte de la historia y la resume en una frase cada vez que tiene el balón entre sus manos”, refiere una pequeña.

Educalle en la plaza Nuevo Zaidín

Los niños diseñan un cartel por el Día de Andalucía.

También «son más divertidas» las fechas señaladas como el Carnaval o las jornadas con las que celebran el cambio de estación. En las castañadas de otoño, por ejemplo, pueden construir un mundo mejor entre todos. “Montamos un árbol en el que colocamos hojas secas con las cosas que queremos que desaparezcan del mundo”, explica Gabriel al respecto. En verano toca fiesta de la espuma y en Halloween tienen que armarse de valor para recorrer el pasillo del terror que instala la Red de Mujeres en el hotel de asociaciones. “Tenemos que hacer pruebas para encontrar un tesoro, pero siempre nos da mucho miedo”, relatan reviviendo la emoción con sonrisas de oreja a oreja y levantando insistentemente la mano para pedir turno de palabra.

Educalle en la plaza Nuevo Zaidín

Actividad de reciclaje llevada a cabo por los niños.

Además de experiencias, estos pequeños comparten juguetes. El día del trueque, como lo denominan, intercambian sus muñecos para que otros niños puedan disfrutarlos, sugieren, haciendo hincapié, por otro lado, en las jornadas de limpieza y recuperación de zonas degradadas del barrio.

“Entre todos retiramos los residuos del solar en el que se proyecta la nueva comisaría de policía”, recuerda José Antonio. “Solicitamos en la Junta Municipal de Distrito que construyeran en el terrenos un campo de fútbol provisional, pero al final lo vallaron y no pudimos usarlo”, cuentan con la ayuda de las monitoras.

Estos Días Verdes se completan con jornadas intergeneracionales e interculturales, actividades cooperativas, de expresión y creatividad, como representaciones teatrales o juegos inventados en grupo, entre otras muchas propuestas enfocadas a que el futuro del barrio, los niños, puedan afirmar cuando tomen el relevo que la pelota que arrojaron cuando jugaban en el parque aún no ha tocado el suelo  –como sostenía Dylan Tomas.

(13/03/2012)

Comentarios en este artículo

  1. […] No necesitan videojuegos de última generación ni el juguete de moda que aparece en la publicidad infantil. “Lo material no importa”, ya que “con la imaginación” pueden tener lo que deseen. Así lo reconocen los pequeños del Zaidín que participan en Educalle, un programa para educar en valores recuperando los juegos en la vía pública. […]

    bajo la sombra de la sospecha | Granada despierta
  2. ¡Qué interesante! Una propuesta estupenda para los peques. Me encanta :)¿Sigue funcionando?

    MMar

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