El pintor Apperley se queda sin placa

Unos gamberros han arrancado la placa identificativa que la Fundación Albaicín colocó hace cuatro meses junto a la escultura del pintor George Owen Wynne Apperley, en la placeta de la Gloria. Su hijo ha denunciado el incidente y ha iniciado los trámites para que se instale de nuevo.

escultura-apperley

La placa identificativa de Apperley ha sido arrancada del poyete de la derecha.

Cuatro años tardó la Fundación Albaicín en colocar la placa que identificaba la escultura dedicada al pintor inglés George Owen Wynne Apperley (1884-960) en la placeta de la Gloria. Fue el pasado 2 de noviembre de 2011, en presencia de su hijo Enrique Apperley y en reconocimiento a uno de los pintores que más ha hecho por la difusión de la imagen del Albaicín.

Cuatro meses después de ese sencillo pero emotivo acto, unos gamberros han arrancado la placa de uno de los poyetes del enrejado que protege la escultura y han pintarrajeado algún que otro garabato.

Enrique Apperley afirma que el lamentable episodio tuvo lugar la semana pasada y fue presenciado por un vecino desde su ventana. «La policia está al corriente del robo y están investigando», asegura su descendiente, que ya se ha puesto en contacto con la Fundación  Albaicín para volver a instalar la placa.

Los pastelicos Apperley

Imagen del dulce denominado 'Apperley'.

De momento, la escultura de Jorge Apperley, que es como lo conocían sus amigos -incluso el propio Federico García Lorca, conocedor de las preferencias del artista inglés, bautizó con el nombre de ‘Jorge’ un pastel que se vendía en la confitería del pintor José María López Mezquita– no ha sufrido daños. La estatua, de tamaño reducido, fue realizada por el escultor valenciano Mariano Benlliure y donada por la familia de su otro hijo, Jorge, ya fallecido.

Sin identificación alguna, la escultura vuelve a quedar ‘huérfana’como en los últimos cuatro años, desde que en abril de 2007 el alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado, inaugurara un rincón con cierto encanto, desconocido para la mayor parte de los granadinos y apacible si no fuera por el comportamiento incívico de unos pocos.

Su hijo Enrique hubiera preferido que, en lugar de la plaza que actualmente lleva el nombre de su padre en la zona norte de Granada, cerca de Pulianas, se le hubiera dedicado dicha placeta albaicinera, dada su vinculación al barrio donde residió y cuyos rincones retrató con especial interés y dedicación.

La Fundación Albaicín ya tiene conocimiento de la gamberrada y parece dispuesta a instalar la placa lo antes posible, pero esta vez habrá que atornillarla e instalarla en el interior del enrejado, lejos del alcance de desalmados.

(13-3-2012)

Comentarios en este artículo

  1. Nos aclara Enrique, hijo del pintor, que los pasteles se llaman ‘Apperley’ y todavía se venden en la pastelería de López Mezquita.

    Álvaro Calleja
  2. SON MUY BUENOS LOS PASTELILLOS LOS HE COMIDOOOOOO…..YO

    mariangustias
  3. […] y las fechas de su nacimiento y muerte, así como la autoría de la escultura y la fecha. Aunque apareció en la prensa local, nadie parece haberse preocupado por la desaparición de la placa, nadie ha hecho nada por […]

    Imágenes de Granada . 31: Despropósitos II | Alberto Granados

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