Promesas incumplidas en el ‘Hotel Luz’

La historia del edifico de la calle Henríquez de Jorquera conocido como Hotel Luz está llena de promesas incumplidas y abandono. Torres Hurtado prometió a los vecinos en 2003 que daría vida al edificio si le votaban como alcalde. Nunca más ha vuelto.

En el desvencijado edificio de nueve plantas ubicado al final de la calle Henríquez de Jorquera de la barriada de Cartuja los vecinos conviven con ratas, culebras y alguna especie vegetal de propiedades psicoactivas. Visitándolo ahora, más de 30 años después de su construcción, es difícil imaginar por qué lo bautizaron en sus orígenes como ‘Hotel Luz’.

Por esas escaleras, sólo alumbradas de día con luz natural y de noche con alguna bombilla que asoma desde el interior de uno de los pisos, subió el entonces candidato a alcalde José Torres Hurtado en 2003.

Uno a uno ascendió los nueve pisos del edificio, escoltado por el presidente del PP en el distrito Norte, Antonio Vallejo, alias Antoñín. Puerta a puerta fue prometiendo a los vecinos que arreglaría el edificio si lo votaban. «Si me votáis, os prometo que a este bloque le damos vida», recuerdan algunos que decía el que ese año se convirtió en alcalde de Granada.

Varias vecinas aseguran que le dieron el voto, aunque desde entonces nunca más han vuelto a ver al regidor por el edificio, que no sólo tiene las huellas del tiempo, también las de algún incendio y las del abandono de muchos años.

«Si me votáis, os prometo que a este bloque le damos vida»

«Esto está así por los rumanos, no por nosotros», aclara un joven que sale a la escalera a indagar «para qué es esto». Pero lo cierto es que, aunque hubo un tiempo en que algunas familias rumanas ocupaban varios pisos, ya no están. La leyenda asegura que un vecino los echó a tiros  por diferencias irreconciliables «con una ametralladora de esas pequeñitas que salen en las películas».

A pesar de las desavenencias, uno de los vecinos de los pisos más bajos subió un día, en medio de un incendio, a rescatar a los niños romaníes que se habían quedado atrapados por las llamas en un balcón. Puso en peligro su vida para salvarlos. Son los matices, gestos que demuestran que entre el blanco y el negro está toda la paleta de colores, sobre todo en la Zona Norte de la ciudad.

Hay muchas rejas en el ‘Hotel Luz’ del poblado de Cartuja. Rejas que a veces hacen de ratonera en un incendio. La última de ellas impide desde hace unos años acceder a la terraza, a menos que se tenga una de las cuatro llaves que custodian las vecinas del noveno.

«Este edificio está declarado en ruina desde hace tiempo»

Aseguran los vecinos que la terraza se está cayendo y que esa fue una de las cosas que el alcalde prometió arreglar. Por las escaleras y en el interior de algunos pisos hay huellas de humedad que confirman las declaraciones: «cuando llueve mucho hay que poner cacerolas en todas partes para recoger el agua».

«Este edificio está declarado en ruina desde hace tiempo. Vivimos en él 36 familias. ¿A qué están esperando? ¿A que se caiga y haya una tragedia?», se preguntan los vecinos.

Algunos aseguran que el edificio se está ladeando cual torre de Pisa y el día de la visita de GranadaiMedia un grupo de vecinos derribó una pared en los bajos ante el peligro de derrumbe por, dicen, una grieta enorme.

Promesas también de Gas Natural

Gloria lleva 35 años en la cafetería de los bajos, muy cuidada y pintada, pero en los últimos meses ha empezado a tener filtraciones, agravadas por la intensidad de las lluvias de marzo. Algunas vecinas, como Encarni, achacan esta gravedad de lo que ya estaba enfermo a las obras de Gas Natural para instalar el gas ciudad en el edificio.

«Nos prometieron algo de dinero, un regalo y arreglar la terraza si poníamos el gas». Son promesas difíciles de rechazar en la Zona Norte, donde hay vecinos que apenas se mantienen gracias a la pensión de algún mayor de la familia y otros a quienes las políticas asistencialistas tan comunes en el barrio han convertido en pillos. No hubo regalos y los 1.000 euros que Gas Natural entregó «al presidente de la comunidad» (en un edificio donde no la hay) se han ido en tela asfáltica y «no alcanza para arreglar los bajantes», apuntan algunas fuentes.

Gas Natural prometió arreglar la terraza si los vecinos contrataban el gas ciudad

«Yo puse el gas porque ya no puedo cargar con las bombonas de butano«, comenta Encarni, que tiene problemas en las rodillas y la falta de aire la obliga a hacer varias paradas hasta llegar a su piso. «Lo uso para lo imprescindible, porque le tengo miedo a la factura», comenta, y confiesa que se siente «engañada como niña chica».

El ‘Hotel Luz’ tuvo ascensores en sus primerísimos tiempos, que ahora son un recuerdo en forma de puertas selladas con silicona o con ladrillos para evitar que salgan las crías de las ‘señoras’ (culebras).

En el barrio se asegura que hasta tres veces se cambiaron los ascensores del edificio, que no funcionaron nunca… hasta que la compañía tiró la toalla. Encarni lleva viviendo 28 años en él y ya para entonces no había elevadores.

«Llamamos una vez a los Bomberos para ver si acababan con las bichas, pero salieron espantados cuando se asomaron a la sala de máquinas de la terraza», recuerda la que fue presidenta de la comunidad, mientras existió esa figura en el edificio.

De dónde le viene el nombre al ‘Hotel Luz’

«Es una maravilla: hermoso, amplio, con buenos balcones», describe las ‘potencialidades’ del edificio una vecina que se lamenta del abandono tanto de los vecinos como de las administraciones.

La mayoría de los actuales habitantes del edificio ignoran de dónde le viene el ‘mote’ al ‘Hotel Luz’. Algunos de los conocedores del barrio aseguran que está relacionado con esa descripción que hace la vecina del edificio.

Fue el primer edificio alto que se construyó en el Poblado de Cartuja

Fue la primera torre que se construyó en el Poblado en una zona en la que sólo estaban las casillas bajas. Contrastaba un edificio tan alto y la gente empezó a llamarlo ‘Hotel Luz’, que era el nombre que tenía antiguamente el Hotel Vincci de la Avenida de la Constitución. Después fueron surgiendo otros edificios, como el conocido por ‘El Coloso en Llamas’, que compiten en tamaño y le restaron protagonismo. El tiempo y el abandono han hecho el resto.

(19/04/2013)

Comentarios en este artículo

  1. me da vergüenza que nuestro políticos prometan cosas que ni hacen ni deberían hacer ,ese bloque a tenido ya mas privilegios que cualquier bloque de personas de otra parte de la ciudad ¿los demas no somos personas? yo pago mis impuestos y nunca me arregla nada de mi bloque ¿por que?

    anonimo
  2. […] que prometió si el Granada seguía en Primera. Un proyecto que sería la salvación, de paso, para el llamado Hotel Luz de la Zona Norte, cuyos balcones cotizarían al alza por sus vistas al campo deportivo. […]

    Granada despierta con fútbol de Primera, muchas palomas y pocas luces | Granada despierta

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