¿Quién vive ahí?

La ribera del río Monachil se ha transformado en un vertedero acuático de muebles usados: sofás, sillas de oficina, una butaca o el esqueleto de una mesa son algunos de los enseres abandonados en su cauce. Hasta ahora, nadie ha hecho nada para evitar esta situación.

Muebles en el río Monachil

La ribera del Monachil a su paso por el Zaidín es un vertedero de muebles.

Bienvenido a la república independiente de tu río. Este eslogan, similar al de una conocida multinacional dedicada al hogar, podría encabezar la ribera del Monachil a su paso por el instituto Juan XXIII, debido a la cantidad de muebles que se acumulan en su cauce: sofás, sillas de oficina, un butacón o el esqueleto de una mesita son algunos de los enseres  que desde hace meses ‘ornamentan’ sus aguas. Igual quienes arrojan estos desechos, contaminando con ellos la flora y la fauna de la zona, no se han planteado que la naturaleza no necesita decoradores interioristas.  El problema es que nadie ha movido aún un dedo para evitar que sigan usando este río como estercolero acuático y, mucho menos, para retirar el mobiliario abandonado en su cauce. Mientras esto ocurra, seguiremos preguntándonos ‘¿quién vive ahí?’.

Comentarios en este artículo

  1. El mismo estercolero en el que está convertida la calle Santa Rosalía, siempre hay muebles en las aceras, impidiendo el paso de las personas, carritos y minusválidos. Los muebles permanecen un mes, tras el cual vienen a retirarlos, supongo que el Ayuntambiento. Al dia siguiente, volvemos a tener mas muebles, y «disfrutamos» de ellos durante otro mes entero. Se ve que a veces los tiran al rio, a veces a Santa Rosalia, la gente es incívica, pero el servicio de limpieza de la ciudad es otra porqueria igual que la tiran

    Ana

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