Réquiem por una biblioteca

Al grito de “no al cierre de la biblioteca”, un centenar de vecinos del Zaidín se han concentrado en la puerta del ayuntamiento esta mañana, donde han realizado una lectura pública coincidiendo con el pleno en el que se debatía el desmantelamiento de este espacio cultural para su cesión al grupo municipal de bailes regionales.

Armados de libros –la guardia pretoriana que, según Bradbury, recuerda al César que es humano- y al grito de “no al cierre de la biblioteca de la plaza de las Palomas”, un centenar de vecinos del Zaidín se concentraron en la puerta del ayuntamiento esta mañana, donde realizaron una lectura pública coincidiendo con el pleno en el que se debatía el desmantelamiento de este espacio cultural para su cesión al grupo municipal de bailes regionales.

Concentración contra el cierre de la biblioteca.

Autores de todas las épocas desfilaron por la plaza del Carmen para sumarse, con sus escritos, a la protesta del barrio. Antes de llenar de literatura los alrededores del consistorio, los zaidineros, acompañados del 15M, leyeron un manifiesto: “cerrar este espacio público para instalar otro en su lugar es desvestir a un santo para vestir a otro, además de un ataque directo a la educación, ya que esta biblioteca ha hecho una labor encomiable fomentando la lectura en una de las zonas más empobrecidas del barrio”, señalaron. Recordaron, asimismo, la lucha que protagonizaron a principios de los 90 para que reabrieran este espacio.

Los zaidineros dejaron claro, por otra parte, la importancia de los libros. “El conocimiento da poder al ciudadano al hacerlo pensar, desarrollar su conciencia crítica y cuestionarse lo establecido como la única alternativa posible. No hay fórmula más eficaz para ‘domesticar’ a la sociedad que quitarle los libros”, afirmaron los vecinos, que portaban una pancarta en la que aparte de su negativa al cierre subrayaban esta idea: “pienso, luego estorbo”.

Mientras su grito de “no al cierre” se colaba entre los muros del salón de plenos, desde donde era perceptible, el equipo de gobierno hacía suyo el lema de Maquiavelo: el fin justifica los medios.

Lo dejó patente al rechazar la moción conjunta de IU y PSOE sobre el mantenimiento de este espacio, justificando su negativa en que “el fondo bibliográfico del Zaidín se destinará a la creación de una biblioteca en el distrito Beiro, que no tiene ninguna”.

Muchos vecinos del Zaidín se quedaron a escuchar el pleno.

“Estamos velando por el interés general y el Zaidín ya cuenta con una nueva biblioteca, mientras que tres barrios no tienen”, manifestó el concejal de Cultura, Juan García Montero, a quien la oposición recordó en vano su promesa de mantener la de la plaza de las Palomas.

“Tiene muy poca credibilidad, señor Montero, y será recordado como el concejal de la incultura por cerrar una biblioteca con 40 años de historia, a pesar de que Granada incumple la normativa de bibliotecas por número de habitantes. La capital necesita seis bibliotecas más, no que desmantelen unas para abrir otras”, censuró la edil de IU, Maite Molina.

Agregó, asimismo, que la cultura no se mide en metros cuadrados, sino por cercanía. “La biblioteca de Las Palomas da servicio a la zona más pobre del Zaidín. Los niños y mayores a los que acerca la lectura -2.000 al mes- no se desplazarán a la nueva, muy lejana si tenemos en cuenta la amplitud del barrio, uno de los más populosos de la ciudad”, comentó Molina, que recordó la historia de varios vecinos para los que la biblioteca tiene una gran utilidad, entre estos, Ana Bermejo. “Esta mujer de 80 años ganó el premio a la mejor lectora. Su marido enfermo debe guardar cama y ella solo lo deja diez minutos al día para sacar libros de la biblioteca, que está junto a su casa. ¿Podría quizás esta vecina trasladarse a la plaza de la Hípica?”, interpeló Molina.

A sus argumentos se sumaron los de las ediles del PSOE y UPyD, que propusieron buscar un espacio alternativo para el grupo de bailes regionales. “La cultura hace más libres a las personas. Igual eso es lo que les molesta”, criticó la socialista Ana Muñoz, quien recriminó a García Montero que emplazara a los vecinos a tratar el asunto en octubre, cuando ya había tomado su decisión respecto al cierre.

Una vecina lee el fragmento de un libro.

La concejal de UPyD, Mayte Olalla, recalcó, por su parte, que “austeridad es repartir el dinero adecuadamente, no gastarlo en cosas innecesarias, como asfaltar calles que no lo requieren para posteriormente cerrar bibliotecas por falta de fondos”.

Las razones esgrimidas por la oposición no convencieron, sin embargo, al equipo de gobierno que las tildó de «demagógicas» mientras recordaba a las ediles que debían ser “más breves». «De lo contrario el pleno se prolongará siete horas”, advirtió el alcalde, José Torres Hurtado.

Tras la votación, que se saldó con 15 votos en contra de mantener la biblioteca (los de los populares) frente a 12 a favor, los vecinos dejaron clara su postura. “No vamos a permitir que le robéis la cultura a nuestros hijos. Vamos a luchar por nuestra biblioteca”, gritó con fuerza en el pleno una zaidinera, que fue desalojada por la policía.

En la puerta -cabizbajos por la decisión de “cambiar libros por panderetas, porque por paradójico que parezca el pueblo hace más ruido si tiene acceso a los primeros” – los zaidineros suscribían las palabras de su convecina. Tienen claro que, como defendía Vázquez Montalbán, “no se puede renunciar al sueño hacia adelante. Nunca. Aún sabiendo que todo futuro es imperfecto”.

(29/07/2011)

Comentarios en este artículo

  1. lo que quiere el gobierno de hurtado el inculturizar a esta ciudad prohibiendo todo lo cultural, musica, teatros, ect y ahora con las bibliotecas , fuera hurtado porque de señor hay qwue discutirlo mucho, INGIGNADO

    carlos
  2. Buen artículo, gracias por la información tan detallada para los que estamos estos días fuera.

    jeff

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.