Tumbas del siglo XII en la calle Molinos

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Parecían huesos y eran huesos. Las obras que desde hace unos meses vienen levantando al Realejo todas las mañanas laborables por derribos y excavaciones han tenido que ser detenidas por el hallazgo de restos funerarios de 10 tumbas del siglo XII, pertenecientes al antiguo cementerio de Puerta de Alfareros, según confirma la Delegada de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Ana Gámez.

Lectores de GranadaiMedia que viven en pisos cercanos enviaban ayer fotografías de las excavaciones y en ellas se pueden ver algunos de los huesos de estos descubrimientos.

Los restos hallados, en una imagen enviada por un lector de GranadaiMedia.

Los restos hallados, en una imagen enviada por un lector de GranadaiMedia.

Son restos de 10 enterramientos, de personas adultas y sin ajuar, que según la delegada han sido «muy alterados por las construcciones que se hicieron encima durante los últimos tiempos». Los edificios que han sido derribados para realizar esta obra databan, según el catastro, de 1960, eran los números 47 y 49 de la calle Molinos -el 45 se ha quedado en pie y aislado, como si se tratara del de la película ‘Up’-. Empezaron los trabajos en febrero, con Vista Granada S.A. como promotor. El plan consistía en construir 12 viviendas, 2 locales y un aparcamiento con 28 plazas.

«Estos son los resultados de la primera valoración arqueológica. Ahora la actividad continúa por si se produjeran nuevos hallazgos, y para poder hacer, más adelante, los estudios antropológicos más profundos», añade Ana Gámez. Por tanto, las catas continúan.

El cementerio de Puerta de los Alfareros (Bab-Al Fajjarín) fue uno de los más importantes de la historia de Granada. Corresponde al arrabal por el que continuó la expansión urbana de la medina de Granada -que aún no era la capital de Al-Ándalus-. En aquella época, el Realejo eran huertas e importantes hornos de cerámica (laac.es).

El cementerio, que se empezó a emplear como tal en el siglo XII, ocupa -o ocupaba- casi todo el terreno de lo que hoy es el Campo del Príncipe, y se siguió ampliando en sus alrededores (donde se encuentran estas tumbas) y hacia la ladera del hotel Alhambra Palace. Toda esta necrópolis cayó en desuso y fue soterrada al final de la época nazarí, cuando el arrabal volvió a repoblarse (Legado Nazarí).

tumbas en el Realejo, calle Molinos

Otra perspectiva de las excavaciones. Foto: Juan Luis Tapia

Entre los vecinos de esta calle ya empezaban a sonar comentarios sobre los posibles hallazgos que podría provocar esta obra, sabiendo como es de conocimiento general que esta zona estuvo llena de enterramientos. También se habló de restos de un molino. Hasta donde se ha llegado, hay parte del misterio resuelto.

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