Siete propuestas para tener bicis en Gran Vía

El pasado jueves 11 de abril los representantes de las asociaciones granadinas a favor de permitir el paso de la bicicletas por Gran Vía de Colón presentaron un documento a la concejal de Movilidad, Telesfora Ruiz, que actualmente estudian los técnicos municipales.

Bicicletas en Gran Vía

Representación de la propuesta consensuada por el Ayuntamiento y Granada al Pedal.

El punto más polémico del nuevo Plan de Movilidad del Ayuntamiento en lo afecta al Centro es el paso de las bicicletas por Gran Vía de Colón y la reorganización del tráfico en la misma para acoger la nueva Línea de Alta Capacidad (LAC) de autobús. El pasado 22 de marzo, tras reunirse con el colectivo Granada al Pedal, la concejal del ramo, Telésfora Ruiz, anunciaba una solución consensuada, la creación de dos carriles bici en los laterales de 1,2 metros de ancho. Un proyecto -no está aprobado, tendría que pasar por el pleno para incorporarse al Plan- que fue rechazado de manera casi inmediata por otros colectivos, como Biciescuela Granada, Ecomovilidad Granada, Ecologistas en Acción o Salvemos La Vega. El pasado 11 de abril fue el turno de reunirse con la edil de la plataforma que integran estos grupos junto a más de 30 tiendas y 20 clubes de ciclismo locales, que presentaron un pliego con siete alternativas que Ruiz prometió estudiar.

Las siete alternativas fueron discutidas y votadas de manera asamblearia, antes de ser trasladadas a la reunión con la concejal, y se pueden consultar de manera detallada, así como su génesis, en el blog de Biciescuela Granada. Tienen en común la petición de eliminar los carriles de 1,2 metros, por ser insuficientes para que se respeten las distancias de seguridad, advirtiendo que la posición de los mismos entorpecería las paradas de los autobuses, y también el deseo de mantener el paso de las bicicletas por esta calle principal, dado que la ordenanza todavía en vigor las considera ‘vehículos autorizados’ para utilizar el carril de servicio.

La primera alternativa propone reconfigurar Gran Vía en sólo dos carriles de igual dimensión, 4,5 metros. Por los mismos podrían pasar el LAC, los taxis y los vehículos autorizados que ya recogen las ordenanzas, lo que incluye las bicicletas, que ya contarían con una distancia de seguridad suficiente al ser adelantadas. En la segunda, se propone conservar los tres carriles actuales, pero con dos de ellos con sentido hacia Reyes Católicos y uno hacia Triunfo. El carril central estaría reservado para ciclistas en un solo sentido y permeable para las bicicletas y el resto de vehículos autorizados, «si lo necesitan».

Bicicletas en Gran Vía

Representación de propuesta número 2.

Las alternativas tercera y cuarta contemplan, simplemente, eliminar del Plan de Movilidad el apartado 5.4.2.b del capítulo 13, el que establece la prohibición para las bicicletas de pasar por Gran Vía, y, en el primer caso, mantener la calle tal y como está, y en el segundo señalizar itinerarios alternativos para ciclistas en las zonas aledañas. La alternativa seis es similar sólo que incluye señalizar una velocidad máxima para todos los vehículos.

El quinto es el más complejo. Prevé la división en cuatro carriles de la Gran Vía, dos para transporte público y otros dos para bicicletas, uno en cada sentido. Los carriles bici, de 2,2 metros de ancho cada uno, irían por el centro, y los de taxis y autobuses, de 3,3 metros, en los laterales de la calzada. El documento entregado al Ayuntamiento defiende que los ciclistas serían perfectamente visibles y se evitarán los riesgos de entorpecer el paso del LAC o superponer el carril con las paradas. Sin embargo, requiere eliminar un metro de acera en cada lateral de la calle.

La séptima y última propuesta recoge de nuevo conservar la configuración actual de tres carriles Gran Via, con la LAC circulando en ambos sentidos por el carril central y teniendo una única parada que interrumpiría el carril del resto de vehículos teniendo preferencia y que evitaría que fuese ralentizada por el resto. La principal pega es que requeriría de una sincronización de los autobuses posible sobre el papel pero imposible en la práctica.

No está claro que Movilidad vaya a asumir ninguna de estas propuestas, y algunas son más complejas de aplicar que otras. De hecho, ni siquiera la opción anunciada a finales del mes pasado por la concejal se puede dar por cerrada, ya que no está incorporada al texto del Plan ni aprobada en pleno, y no es descartable que, si los técnicos lo consideran oportuno, se mantenga la prohibición del paso de las bicicletas por Gran Vía. Los colectivos que han participado en la negociación, que destacan la voluntad de diálogo de Ruiz, esperan que no sea así.

(15-03-2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] ha sido considerada como una “ratonera” para los ciudadanos que se desplazan a pedal, por lo que estas asociaciones, junto a la opinión de los comercios de la calle, han hecho llegar a …. Jose A. Cano habla de ellas en GranadaiMedia. ¿Cuál te parece la mejor […]

    Granada despierta imaginando bicis por Gran Vía | Granada despierta
  2. ¿Realmente habéis leido las propuestas?
    Impresionante, qué locura. Resulta que ahora a los ciclistas torpes, los que no podemos ir a 20km/h nos quitan de la Gran Vía estos dos de Biciescuela. ¿Por dónde iremos los mayores que vamos despacio con la bici?
    Anda que la otra propuesta: un paso alternativo para el autobus, un sólo carril para el autobus en la Gran Vía!!! Qué locura.
    O la otra, la de rehacer la Gran Vía entera, quitándole dos metros de acera, y con los tiempos que corren.

    turinglegacy
  3. ¿Tan solo te has leído 3 alternativas de las 7? ¿Has leído la propuesta del Ayuntamiento?

    ¿estos dos? ¿a quién te refieres? A ver si lees de nuevo la noticia y tratas de prestar atención. Se convocó una reunión abierta y pública en la sede de Ecologistas en Acción a la que tu mismo podrías haber ido, porpuesto y debatido con tus argumentos.

    Las alternativas recogidas no fueron elaboradas por dos, ni por Biciescuela, sino por todos los que asistimos allí. No llegamos a ningún consenso para elegir una única propuesta, por lo que Biciescuela se responsabilizó de recoger todas ellas y entregarlas al Ayuntamiento. Pero, en ningún caso, son propuestas de Biciescuela, ni propuestas de dos. Sino propuestas individuales de los que allí fuimos.

    Para seleccionar las propuestas se partió de la base de que, al menos, todos aceptaramos porque corregían los riesgos que provocaba la propuesta del Ayuntamiento. No entramos en el debate de los costes, sino solo en la seguridad de los ciclistas compatibilizándola con la Línea de Alta Capacidad. Línea que es indiscutible para el Ayuntamiento (por ese motivo, hay una propuesta de velocidad mínima que no recuerdo quién de todos los asistentes la propuso). Así que, no te confundas ni confundas a la gente, no son los de Biciescuela, ni dos, los que te van a impedir ir a menos de 20km/h con la bici. Sino que es el Ayuntamiento, el que se niega a debatir sobre la necesidad o no de esta Línea de Alta Capacidad para una ciudad como Granada.

    Por favor, lee con detenimiento y sin prejuicios antes de escribir. Muchas Gracias.

    Juan Carlos
  4. No entiendo por qué dice el señor Jose A. Cano que la sincronización entre autobuses de la LAC es imposible en la práctica, la verdad. Tan torpes somos en Granada?

    Pablo
  5. Pablo, cuando escribo «imposible en la práctica» me limito a parafrasear el documento de las siete propuestas presentadas a la Concejalía de Movilidad. No es una valoración mía, sino de la fuente, aunque quizás debí especificarlo más claramente en el texto.

    Jose A. Cano
  6. Perdona, Jose, pero en ningún sitio leo yo ese «imposible en la práctica» ni nada que se le parezca. Quizás tú tienes un documento distinto al que tengo yo: http://es.scribd.com/doc/135082559/Propuestas-ciclistas-para-la-compatibilidad-BICI-y-LAC-en-Gran-Via-Granada

    Pablo
  7. Entiendo que la misma propuesta admite que la sincronización LAC tiene que ser exacta y lo reformulo con otras palabras.

    Jose A. Cano
  8. Pues eso te estoy criticando, Jose, que no sé por qué entiendes la imposibilidad de llevar a cabo una sincronización exacta (que tampoco es tan así, entiendo yo; si por lo que sea un autobús sufre un retraso de unos segundos, el que viene en sentido contrario puede esperar en la parada esos segundos: es algo que se realiza constantemente con las sincronizaciones de trenes o metros, por ejemplo).

    Pablo
  9. Desde el inicio de la redacción del Plan de Movilidad urbana Sostenible (PMUS) Dª Telesfora Ruiz, Concejal-Delegada de Movilidad, manifestó públicamente en diversas ocasiones (y, personalmente, en dos reuniones mantenidas con Biciescuela Granada) su intención de prohibir el paso de ciclistas por Gran Vía y Reyes Católicos, desviando su circulación hacia otras calles. El 22 de febrero fue aprobado en el Pleno del Ayuntamiento dicho documento que, entre otras medidas, prevé que los ciclistas no podrán coexistir con la LAC en las calles reservadas al transporte público (Gran Vía, Reyes Católicos y Acera del Darro), tal y como describe en el apartado 5.4.2.b del capítulo 13, pág. 388. Como no hay espacio para hacer vías reservadas, esto significa claramente que se nos prohíbiría el paso.

    Gracias a las movilizaciones realizadas por Biciescuela Granada (más de 2.000 ciclistas en la manifestación de diciembre de 2012 y la presentación de alegaciones apoyadas por 2.000 firmas y las adhesiones de Ecologistas en Acción, Salvemos la Vega, Ecomovilidad.net Granada, 30 tiendas locales de bicicletas y 20 clubs ciclistas locales) el Ayuntamiento de Granada, finalmente, dio un paso atrás. El 21 de marzo comunicó que no prohibirá el paso de ciclistas por Reyes Católicos y que Gran Vía pasará a tener dos carriles, uno en cada sentido, por la que circularán los autobuses LAC, los taxis y los vehículos autorizados. Pero, a ambos lados y junto la acera, habrá otro carril de 1,20 metros de ancho para las bicicletas.

    Sin embargo, esta solución técnica (que, entre toda la comunidad ciclista, al parecer, cuenta tan solo con el apoyo unilateral de Granada al Pedal -que no quiso participar en las citadas movilizaciones-) convertiría Gran Vía en auténtica ratonera para ciclistas. Multiplicaría la probabilidad de sufrir un accidente grave por los siguientes motivos:

    1. Cuando hay una vía específica en un lateral, al ser otro carril, el resto de conductores no tienen la obligación de realizar una maniobra de adelantamiento, sino que hacen un rebasamiento. Es decir, mantienen su trayectoria recta sin desplazarse hacia su izquierda y, además, pudiendo acelerar hasta la máxima velocidad posible. No habría ningún problema si la vía específica para la bicicleta fuera tan ancha como cualquier carril de tráfico normal, pero Gran Vía no da más de sí. El ancho previsto para esta vía lateral es de tan solo 1,2 metros. Lo cual significa que cuando el resto de vehículos rebasen a los ciclistas no mantendrán la necesaria distancia lateral de seguridad. Sencillamente, nos pasarían a 5 cm de distancia y a la máxima velocidad posible.

    2. Incitiría a los ciclistas a adelantar por la derecha al resto de vehículos. Lo cual, es ilegal y peligroso, pues contradice una de las normas más básicas del tráfico. Por un lado, los taxis y autobuses tendrían que ocupar la vía específica de bicicletas para subir y bajar pasajeros. Y, por otro, cuando los taxis y vehículos autorizados giren a la derecha no tienen interiorizado que por su derecha les pueda adelantar otro vehículo. Por todo ello, los otros vehículos cerrarían el paso peligrosamente a los ciclistas porque éstos últimos, además, estarían ubicados en el ángulo muerto de sus retrovisores.

    3. Por último, condicionaría a los ciclistas a que se ubiquen en el extremo derecho de la calzada en el resto de calles. Sin embargo, según los datos sobre los accidentes ciclistas urbanos de la DGT en 2010, el 60 % de los casos ocurren en los cruces por falta de visibilidad y para evitarlos se recomienda que los ciclistas no circulen pegados a la derecha, sino que vayan por el centro del carril de la calzada, donde son más visibles (www.enbicipormadrid.es, 7 marzo 2013).

    Ratonera ciclista propuesta por el Ayuntamiento y Granada al Pedal para Gran Vía
    El 5 de abril, Biciescuela convocó a toda la comunidad ciclista a una reunión abierta y pública en la que se recogieron 7 alternativas que evitan los riesgos para los ciclistas y consensuó la convocatoria de una segunda manifestación para el 13 de abril: “Ni prohibición, ni ratoneras para ciclistas en Gran Vía”.

    El 25 de marzo, Biciescuela solicitó una entrevista a Dª Telesfora Ruiz que, finalmente, el 11 de abril accedió a mantenerla. Se le entregaron las 7 alternativas citadas. Nos confirmó que los ciclistas podrán seguir circulando por Gran Vía y Reyes Católicos. Sin embargo, desconocía lo escrito en el apartado 5.4.2.b del capítulo 13, pág. 388 del PMUS. Tras su lectura, en nuestra presencia, afirmó que estaba mal redactado pero que a estas alturas no podía modificarse el documento. Y, además, reconoció que las vías laterales para ciclistas de 1,2 metros podían generar riesgos, por lo que estudiaría las alternativas entregadas. Por estos motivos, la manifestación del 13 de abril fue desconvocada.

    Después de casi dos meses nos preocupa que el Ayuntamiento todavía no haya publicado una decisión definitiva sobre este asunto y tememos que la reunión que tuvo con nosotros tan solo haya servido para apaciguar el malestar ciclista y continúe manteniendo su decisión de introducir las peligrosas vías laterales de 1,2 m. Por todo esto, queremos transmitir la opción que consideramos más acertada para conjugar la prioridad de la LAC y la seguridad de los ciclistas.

    Según el gobierno municipal, con la puesta en marcha de la LAC Gran Vía tendrá menor tráfico rodado y pasará a tener dos carriles (uno para cada sentido). En este nuevo escenario, al contrario de lo que ocurre cuando hay vías laterales específicas, el resto de conductores tiene la obligación de realizar la maniobra de adelantamiento. Lo cual no es una traba para ellos porque los carriles serán más anchos que los actuales y el tráfico rodado en sentido contrario será menor. Es decir, habrá espacio de sobra para desplazarse hacia su izquierda e invadir parcialmente, si es necesario, del carril contrario sin problemas. Esta maniobra de adelantamiento es más segura para los ciclistas que la de rebasamiento porque se realiza a menor velocidad y con la suficiente distancia lateral de seguridad. Y, además, da la opción al ciclista de gestionar su propia seguridad: separándose del extremo derecho de la calzada evita ser encerrado por el resto de vehículos y, además, puede protegerse de adelantamientos indebidos con solo moverse hacia el hueco que ha venido dejando a ese mismo lado. Por lo tanto, consideramos que esta es mejor opción: hacer en Gran Vía dos carriles de tráfico, como en Reyes Católicos, por los que circulen LAC, taxis y vehículos autorizados (entre ellos, las bicicletas).

    Juan Carlos I

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