Sin paz en la Plaza de la Unidad

Plaza de la Unidad de la Chana

Plaza de la Unidad de la Chana

Los problemas de ruidos, peleas y suciedad en la Plaza de la Unidad de la Chana, también conocida como Plaza de las Palomas, son una queja constante de los vecinos que viven en la zona. Tantas veces se ha trasladado esta situación en las juntas de distrito del barrio que las patrullas policiales se han intensificado en momentos puntuales con el fin de recuperar la paz.

Según los vecinos, la plaza se ha convertido en un lugar de botellón constante donde reinan la basura, los orines y excrementos, el ruido y las peleas

Según plantean los vecinos, la plaza se ha convertido en un lugar de botellón constante a cualquier hora del día, especialmente con la llegada del buen tiempo. La concentración de pequeños grupos que se reúnen para beber trae consigo problemas de ruidos, suciedad y enfrentamientos, hasta el punto de que, según denuncian algunos de los residentes, las familias han dejado de acudir a esta plaza.

Los arriates que la rodean suelen recoger el testimonio de lo que allí ocurre: latas vacías, botellas de cristal y todo tipo de desperdicios se acumulan junto a la vegetación. También es frecuente encontrar excrementos en el suelo, «y no sólo de perro», además de orines, lo que convierte a este espacio en «un foco de infecciones».

Banco de la Plaza de la Unidad de la Chana

Suciedad junto a uno de los bancos de la Plaza de la Unidad

Para quienes residen en los edificios que dan a esta plaza, especialmente en los pisos bajos, «el hedor es insoportable», sobre todo en verano, y los gritos impiden a los residentes estudiar, trabajar o ver la televisión con normalidad si se tienen las ventanas abiertas.

El comportamiento «incívico» de quienes ocupan esta céntrica plaza para beber hace que los vecinos del barrio hayan dejado de acudir a ella a sentarse en los bancos o para que los niños jueguen. Según han explicado algunos vecinos a GranadaiMedia, el pasado 7 de abril hubo una gran pelea en la plaza, «con agresiones físicas», que obligó a «varias patrullas policiales y a un furgón antidisturbios» a desplazarse hasta la zona. Y este tipo de enfrentamientos ocurre «con bastante frecuencia», alertan.

Carro de chatarra y excrementos en la Plaza de la Unidad de la Chana

Excrementos en el suelo de la plaza

El problema no tiene una solución a corto plazo. Hace falta constancia en las patrullas policiales para lograr un efecto disuasorio. La presidenta de la junta municipal de distrito de la Chana, Telesfora Ruiz, explicó en la última sesión que, a menudo, cuando la Policía acude, no encuentra en el acto ninguna actitud constitutiva de falta o delito. Y es que hay determinados comportamientos que pueden resultar molestos pero que, en sí mismos, no son sancionables pese a minar la convivencia.

En otras ocasiones, se ha procedido a denunciar a quienes beben en la vía pública o se ha identificado a los presentes, pero no siempre es fácil estar «en el momento justo», por lo que la única salida que queda es intensificar las rondas policiales para disuadir poco a poco a quienes hacen un mal uso de este espacio público y recuperar la normal convivencia en la zona.

Para los vecinos es triste que este espacio, conquista histórica de los chaneros, se haya convertido en lugar de conflicto. Y es que en los 70 el barrio se unió para oponerse a la construcción de viviendas en uno de los pocos lugares de recreo de los que disponía entonces. Por las noches, los vecinos ocupaban la plaza y, formando una cadena humana, se llevaban los ladrillos y demás materiales de construcción para hacer presión y evitar que la zona se convirtiera en bloques de pisos. Lo consiguieron y, desde entonces, este espacio se bautizó como Plaza de la Unidad. Ahora queda conseguir que la realidad de esta plaza haga honor a su nombre. 

(07-05-2013)

Comentarios en este artículo

  1. No puede abordarse este problema policialmente, sólamente, por las mismas razones que se muestran en el artículo. Sería imposible que una patrulla policial estuviese 24 horas en el lugar. Es un problema de convivencia que exige medidas sociales, educativas…

    Miguel Ángel F. Madrid
  2. Estoy de acuerdo contigo, Miguel Ángel, es un trabajo largo que debe atacar a la raíz misma del problema y la presión policial no es la solución milagrosa, aunque sea, probablemente, la más inmediata. Detrás de todo eso debe haber, por supuesto, una labor social y educacional, como bien apuntas.

    Rocío S. Nogueras
  3. La solución a largo plazo la desconozco, sobre todo porque me temo que a algunos lo de la educación o la integración no les va. Pero de momento se podían instalar un par de cámaras y grabar a los que andan flojos de vientre o arman follón. Así se les podría denunciar, ¿no?

    Pablo
  4. Esta plaza la han tomado unos pocos, cuando es de todos. Hace falta medidas drásticas por parte del ayto. Hay que vivir cerca para verlo.

    agustin garcia

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