Creadores de historias en la Chana

Taller de relato en la biblioteca municipal de la Chana

Participantes en el taller de relato en la Biblioteca Municipal de la Chana

Se reúnen una vez al mes, desde hace cinco años, para compartir historias a través de la palabra. Lo hacen en la Biblioteca Municipal de la Chana, sin demasiado ruido, a paso lento pero constante. Ocho vecinos del barrio, la mayoría jubilados, dedican parte de su tiempo a construir relatos, a compartir impresiones y gustos literarios con la convicción de que a escribir se aprende escribiendo y de que, una vez que se empieza, el gusto se convierte casi en necesidad.

El grupo lo forman Amalia López Conde, Rafaela Castro (Rafi), María Gutiérrez (a la que todos conocen como Patro), Antonio Pérez y Antonio Cobos, Pilar Sanjuán, Elena Casanova y Carmen Sánchez. En sus sesiones proponen el tema que centrará los relatos, y en la siguiente cita realizan una lectura colectiva y comparten sus impresiones sobre los resultados.

Todo comenzó en 2008 cuando el escritor granadino Francisco José Segovia Ramos acudió a la ‘Tertulia de la Chana’, otra actividad que realizan mensualmente en la biblioteca, para comentar su libro El aniversario. Durante el coloquio, Paco Segovia animó a los presentes a comenzar a escribir e incluso se comprometió a acompañarlos una vez al mes para iniciar ese camino.

Así lo hizo hasta que consideró que los participantes podían comenzar a caminar solos, y efectivamente, ya sin su mentor, estos vecinos de la Chana mantuvieron viva la llama literaria con sus encuentros mensuales, complementarios a ‘la tertulia’, para dar forma escrita a sus ideas e inquietudes.

El pasado martes ‘la utopía’ fue el punto de partida de los relatos, muy diversos, con estilos variados y algunos de ellos convertidos en auténticos manifiestos. A través de la escritura estos vecinos de la Chana vuelcan sobre el papel sus inquietudes, sus pensamientos o aquellas historias de ficción bajo las que subyace un mensaje, propio o ajeno, porque ahí está la magia de la escritura, como alguno de ellos señalaba en la última sesión, «en que se puede decir cualquier cosa, incluso aunque uno no lo piense».

Biblioteca Municipal de la Chana

Biblioteca Municipal de la Chana

Con el título Utopía, Pilar Sanjuán, maestra jubilada, ofrecía una riquísima reflexión a partir de la construcción de un país imaginario con la libertad como bandera, marcado por la integridad política, la vocación, la justicia sin abusos, el respeto a la naturaleza… Pilar leía su relato cargado de ideología y escrito en una perfecta prosa mientras el resto de los asistentes construía en su mente la imagen de ese lugar ideal llamado Utopía…

En su texto escrito a mano, Rafi cuenta la historia de un mendigo llamado a ser cabeza de lista de un partido político. El relato, inspirado en una anécdota de su día a día, indaga en el ‘alumbramiento’ que se produce cuando todo se pierde y se toma consciencia de cuáles son las cosas realmente importantes en la vida… Con un estilo mixto y una focalización múltiple, Rafaela, escritora autodidacta y alumna de la Universidad de Mayores, hace con su texto un llamamiento a la cordura…

Patro prefiere el tono directo, casi periodístico y cercano al artículo de opinión, para reivindicar la vida sencilla y los pequeños placeres inmateriales frente al consumismo voraz y el sometimiento a las falsas necesidades. En su discurso, Patro traslada al lector a tiempos pasados en los que el Capitalismo aún no había comenzado a dominar nuestras vidas…

Todos aplauden tras cada lectura, comentan lo que más les ha gustado, plantean sus dudas… Es un taller experimental sin normas ni guías en el que todos son maestros de todos.

Se reúnen una vez al mes para leer los relatos que han escrito y que se centran en un tema consensuado por el grupo

Distinto es el enfoque de Amalia, costurera de profesión, que deleita a los presentes con un texto en prosa, aunque su especialidad, según reconocen todos, es la poesía… Amalia se centra en los logros de la historia, en los pasos hacia adelante, en todo aquello que un día pareció utópico y hoy es una realidad. Le tiembla la voz y se confiesa nerviosa, insiste en que su problema es «que está vieja», pero sus compañeros la animan a continuar y, ciertamente, en sus palabras no se vislumbra vejez, sino vitalidad.

A su lado, Elena, licenciada en Filología Hispánica, lee desde su tablet un relato que podría enmarcarse en el género de la ciencia ficción. Una madre y su hija visitan un museo donde se exponen como ‘vergüenzas del pasado’ ya superadas imágenes de guerra, hambre, pobreza, desigualdad, homofobia, represión y conformismo… La hija asiste aturdida a un pasado que no reconoce y se enfrenta a conceptos ya desaparecidos en una sociedad utópica que ha alcanzado la armonía. Bajo el título ‘El museo de la estupidez’, Elena Casanova llama la atención al lector sobre la necesidad de conservar la memoria histórica para evitar caer nuevamente en antiguos errores…

Llega el turno de Antonio Cobos, profesor de inglés a punto de jubilarse, que hipnotiza a los oyentes con un relato cargado de suspense que comienza con un naufragio… Tras el accidente, la víctima, desconcertada, despierta en el hospital de una isla desconocida que no aparece en los mapas. No encuentra a su acompañante ni a sus compañeros de viaje, y a lo largo del relato va descubriendo el lugar al que ha legado y del que sólo sólo unos pocos puede salir determinados días al año… Un lugar donde todo el mundo tiene un trabajo vocacional, con salarios estandarizados, sin posibilidad de heredar (porque es un flaco favor a los hijos no permitirles aportar algo al bien de la comunidad)… El texto, perfectamente construido, propone un modelo de vida idealizado pero, al mismo tiempo, cuestiona esa perfección frente a la posibilidad de salir y conocer otros mundos.

Carmen Sánchez, administrativo de la Escuela de Estudios Árabes y con vocación periodística, según reconoce, hace una lectura parcial de un relato, ‘Residencial Utopía’, cuyo final decide reescribir. «Ahora se me ha ocurrido un final mejor y prefiero leerlo el próximo día», porque esta lectura conjunta, este trabajo en grupo, este aprendizaje colectivo inspira y motiva. Así lo sienten quienes participan, y por eso llevan cinco años haciéndolo, con humildad y con grandes logros que se hacen visibles en el blog donde vuelcan sus relatos, Relatandocon.

(18-03-2013)

Comentarios en este artículo

  1. Me ha encantado vuestra creatividad y la ilusión por continuar con la escritura creativa ¡Ánimo y a seguir adelante! Nos vemos el 16. Un abrazo

    mariángeles Jiménez
  2. […] cada mes en la biblioteca del barrio para compartir los relatos que escriben en sus ratos libres. Este mes el pie forzado fue la utopía, según cuenta Rocío S. Nogueras en […]

    Granada despierta con páginas de utopía | Granada despierta
  3. Una iniciativa estupenda

    Ramón
  4. me encanta saber que existen soñadores, que le dan cuerpo a su inmaginación, que son seres normales que incluso conozco y que van por el camino de la vida sembrandola del poder de la palabra. Sois realmente increibles, en medio de ésta locura de la vida………….se puede uno embriagar de si mismo.

    fabiola

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