Pseudociencias en la Casa de Porras

El profesor de la Universidad de Granada Juan Antonio Aguilera Mochón escribe un artículo de opinión cuestionando los talleres sobre hábitos saludables que la UGR ha organizado en la Casa de Porras, en el Albaicín. Aguilera Mochón alerta de las «engañifas perpetradas en nombre de la ciencia».

Artículo de opinión

Entrada a la Casa de Porras, el inmueble de la Universidad de Granada donde se desarrollan los cursos.

Entrada a la Casa de Porras, el inmueble de la Universidad de Granada donde se desarrollan los cursos.

La Universidad de Granada, a través del Vicerrectorado de Estudiantes, viene ofreciendo a toda la sociedad talleres de muy distinto tipo, a 52,5 euros, en la Casa de Porras. Aquí sólo quiero hablar del ya tradicional bloque sobre “hábitos saludables”, en el que, para el “módulo 3. Abril-Junio” del curso 2013-14, se incluyen los siguientes: Chi-Kung, masaje yoga tailandés, masaje siatshu (sic), meditación y mindfulness, pilates, reflexología podal, stretching, reiki y yoga.

Si atendemos a las descripciones de estos talleres que ofrece la propia UGR, vemos con sorpresa que en todos los casos se hacen afirmaciones científicas gratuitas, no demostradas. Así, el masaje yoga tailandés “refuerza el sistema inmunológico”, el siatshu (sic) “regula y equilibra la energía vital”, la meditación y mindfulness “es el secreto de la felicidad” según “parecen constatar” “los recientes estudios de neurobiología”, el pilates promete “activar el sistema sanguíneo y el linfático, estirando cada músculo y tendón para lubrificar el cuerpo”, el stretching “aumenta el metabolismo, reduce la ansiedad”, y el yoga asegura “equilibrar todas las energías”, y es un “método de mejoramiento humano y de equilibrio psicosomático, energético y espiritual”.

No ignoro que algunas de estas disciplinas, como el yoga y el pilates, pueden ofrecerse, bien con todo un arsenal de creencias injustificadas, e incluso falsamente apoyadas en la ciencia, o bien sólo como técnicas tan saludables como otros ejercicios y “hábitos”, pero las descripciones que ofrece la UGR se inclinan, desdichadamente, hacia la primera opción. Otros talleres generan, por desgracia, menos dudas. Vean si no qué recoge la descripción de los tres siguientes.

La reflexología, “la práctica de estimular puntos sobre los pies, manos, u orejas (llamados zonas de reflejo) para conseguir un efecto benéfico sobre otras partes del cuerpo y mejorar la salud general”, que “trabaja el sistema nervioso a través de los dermatomas”, es puro disparate teórico sin contrastación científica alguna.

El reiki, “que mejora el sistema inmunitario” y “por eso es útil en el tratamiento de todo tipo de dolencias tanto físicas como emocionales o mentales”, es un conocido engaño. Decir que “se han publicado numerosos estudios científicos que demuestran su eficacia” es una burda mentira. Y añadir que es un método para “alcanzar la felicidad y liberarnos del sufrimiento” alcanza el delirio.

Según el Chi-Kung, “la enfermedad surge de un desequilibrio en el flujo de la energía vital en el hombre. La práctica de estos ejercicios consigue aumentar y mejorar la cantidad y calidad de esta energía vital y su flujo por el cuerpo y por consiguiente establece o restablece el bienestar. Regula a la persona fortaleciendo su salud”, “activa la circulación de la energía a través de los meridianos, fortalece los órganos internos,…previene lesiones ocupacionales y expande la conciencia en todos los niveles. Aporta la esencia y la base para una vida sana, feliz y armoniosa” .

Puro disparate: jamás nos han aclarado qué es esa “energía vital”, que debería poderse medir (como cualquier energía real), sobre todo si se resalta que aumenta su cantidad y su “calidad”. Tampoco ha encontrado nadie esos “meridianos” ni se ha demostrado el proclamado fortalecimiento de los órganos internos (¿?)…

En definitiva, nos encontramos con talleres con pretensiones terapéuticas que, por absurdas e indemostradas, y por crear falsas expectativas, constituyen un fraude. No hay ciencia tras estas supuestas terapias, sino creencias infundadas. Por ello, hacerlas pasar por terapias con respaldo científico es especialmente engañoso y, el que las avale la Universidad de Granada, inadmisible. Más aún cuando en años anteriores ya ha habido denuncias, por parte de UNI Laica, del carácter pseudocientífico de estas actividades. Mientras que en otros casos (los cursos de Chi-Kung y de Tai-Chi del Instituto Confucio, y un Curso de Constelaciones Familiares en la Facultad de Psicología) tras las denuncias se corrigieron o no se prorrogaron los entuertos, en el de la Casa de Porras no sólo no se ha rectificado, sino que han ido a más (pues el reiki es lamentable novedad), aunque sí hay que celebrar que al menos les hayan retirado los créditos académicos.

Creo que es inadmisible que una Universidad al servicio de la sociedad avale patrañas pseudocientíficas. Que la de Granada, con extraordinarios profesionales, pueda quedar en entredicho por estas actividades, precisamente las ofrecidas directamente al conjunto de la sociedad, parece una jugarreta perpetrada por “el enemigo”, que diría Gila. El enemigo es aquí la charlatanería que pregona sin rubor unos avales científicos inexistentes.
Creo que la Universidad debería hacer, respecto a este tipo de prácticas y negocios tan extendidos, justo lo contrario de lo aquí denunciado: alertar a los ciudadanos de las engañifas perpetradas en nombre de la ciencia.

Comentarios en este artículo

  1. Cuanto odio y resentimiento en este post. Personalmente tengo mis dudas acerca de algunas de estas terapias y de sus supuestos efectos benéficos. No obstante, creo que nos hallamos insertos en un contexto dónde todo lo que no venga avalado por un supuesto «club de expertos» carece tan siquiera de atención. ¡Vaya, y yo que creía vivir en una sociedad desarrollada!. Hay cantidades ingentes de estudios, publicaciones y demás morralla «intelectual» que bajo el velo de lo que llamamos «ciencia» no puede objetarse. Este epistemicidio intelectual es propio de aquellos que intentan imponer su verdad negando la existencia de otras… no cabrían en un post las innumerables memeces que uno lee como supuestos «experimentos científicos» y no son más que mamandurrias para seguir justificando una dotación presupuestaria. El velo de la ignorancia que nos impone la llamada «sociedad desarrollada» en ocasiones nos convierte en auténticos analfabetos.

    Incubus_
  2. Parece que el escritor de este articulo vive en el siglo pasado. Si publica un meil puedo enviarle los 40 artículos que se han publicado este año sobre reiki en reputadas revistas científicas, y las tesis doctorales publicadas en España sobre meditación. Para criticar también hay que documentarse. No cita ni un solo estudio donde se demuestre que estas técnicas no funcionan.

    juana Jiménez
  3. Lo gracioso –o a mi me lo parece– de estas cosas, es que se usa siempre el «hay estudios científicos que lo respaldan» para enganchar a gente que en realidad la ciencia se la repampinfla.

    Es una pena que desde la UGR se cuelen estos señores. Que alguien se crea lo de los estudios científicos que demuestran la eficacia del Reiki es su problema, pero que la UGR no haga ese filtro, preocupa.

    Antonio Casas
  4. Lo más pseudocientífico que hay aquí es este artículo. No sabemos si el que escribe es periodista o no porque no firma ni da la cara, pero en cualquier Facultad de Periodismo del cualquier universidad del mundo enseñan que aunque uno escriba un artículo de opinión debe estar fundamentado. Antes de escribirlo el supuesto periodista debe al menos haber leído algunos artículos tanto a favor como en contra de estas técnicas; quizás podría haber hablado con los profesores que las imparten y con los satisfechos alumnos que módulo tras módulo se inscriben en estos cursos. Y después debería fundamentar sus opiniones en estudios científicos, si realmente quiere usar eso como argumento. Así que supuesto periodista, antes de criticar el trabajo de personas que ni siquiera conoce, o censurar técnicas que se aplican en hospitales de todo el mundo, debiera usted informarse un poco. Este artículo es simplemente una opinión parcial y poco rigurosa basada en prejuicios culturales y un pleno desconocimiento del funcionamiento de la ciencia. El verdadero científico no censura, sólo prueba y experimenta por sí mismo. Así que vuelva a la facultad de periodismo si es que fue alguna vez y aprenda a criticar con rigor.

    Luis Gómez
  5. Soy Fanny Jiménez, profesora de Meditación, Mindfullness y Reiki de estos cursos. Soy Licenciada por la Universidad de Granada. Imparto cursos de meditación para el personal de enfermería del Hospital Virgen de las Nieves y actualmente participo en dos estudios de la Facultad de Enfermería: uno sobre los efectos del reiki con pacientes oncológiocos y otro sobre niños con enfermedades raras, cuyos resultados se publicarán en revistas científicas y están avalados por profesores de la Universidad de Granada. Próximamente se impartirán módulos de Reiki en la facultad de enfermería como ya sucede en otras ciudades y en otros países. Los que nos dedicamos a esto no somos cuatro idiotas, sino gente con formación (quizás más que el periodista que escribe esto que no da un sólo argumento de peso para defender sus críticas) que colaboramos con científicos para que existan esos estudios documentados. Son muy numerosos los estudios que muestran que sí que hay efectos positivos en el uso de estas terapias y animo a quien no lo crea a que me escriba y yo misma le envío toda la bibliografía de la que dispongo. Mis alumnos tanto de meditación como de reiki son físicos, médicos, biólogos, psicólogos…. entre otros muchos profesionales… Es muy fácil hablar y criticar técnicas que provienen de otras culturas sin conocerlas. En China los médicos tratan el cáncer con tai-chi y con acupuntura con prácticamente los mismas estadísticas de sanación que se consigue la quimio en occidente… afortunadamente los verdaderos científicos tienen la mente abierta y ante estas evidencias en lugar de negar y censurar, se dedican a investigar. Y esa es la labor de la Universidad, investigar y abrirse, no quedarse anclada en paradigmas culturales obsoletos. Felicito a la Universidad de Granada, por abrirse a la exploración de nuevas técnicas y agradezco al Director de Casa de Porras el espacio que nos ofrece para mostrar con muestro trabajo día a día que, aunque parte de estas técnicas no se puedan demostrar con las herramientas que tenemos hasta ahora, funcionan y tienen un efecto directo. Pregunten a nuestros alumnos… o matricúlense y prueben por sí mismos. Pueden dirigirse a mí en reikigranada@yahoo.es

    Fanny Jiménez
  6. viva lam inquisiscionnnnnnnn !!!!!!!!!

    pepe flores
  7. Tengo sentimientos enfrentados. Yo mismo hace tiempo fui a uno de esos cursos —el de yoga— y me vino fenomenal por muchos motivos. Sin embargo soy muy escéptico y no creo en pseudociencias. Cuando hablaban de energías o chakras yo omitía esa información, pues me suena a supercherías. Pero insisto: en los demás sentidos (relajación, estiramientos, bienestar) me vino fenomenal. No creo que sea necesario recurrir a «magia» para explicar esos beneficios: la propia ciencia aporta respuestas.

    Respecto al comentario de Juana: ¿por qué no publicas aquí los enlaces a los artículos científicos sobre reiki? Entiendo que son artículos con datos concluyentes, que han recibido pruebas de doble ciego para evitar el sesgo del placebo, y que aparecen en publicaciones reputadas. Enriquecería mucho el debate 🙂

    Jesús
  8. Luis Gómez y Fanny Jiménez, el presente artículo está firmado por Juan Antonio Aguilera Mochón, profesor de Bioquímica en la UGR y miembro de UNI Laica. Lo podéis comprobar en la columna de la derecha. También se incluyó en el momento de su publicación y al principio del artículo, encima de la imagen que sirve para ilustrarlo, una advertencia de que se trata de un artículo de opinión (subrayado y en cursiva). Lamentamos que no haya quedado claro. Es, por tanto, la opinión del profesor de la Universidad. Un cordial saludo y gracias por los comentarios.

    GranadaiMedia
  9. Creo que el comentario de la profesora Fanny Jiménez resume claramente el fundamento científico de estos cursos, al alegar que con tai-chi y acupuntura se cura el cáncer en China igual que con la quimio en el resto del mundo. Me parece que este asunto no tiene más recorrido, y lamento profundamente que UGr le de cobertura.

    Ecothinktank
  10. Hola Fanny,

    ¿Podrías darnos aquí, por favor, algunas referencias a artículos publicados en revistas científicas que muestren evidencias de la efectividad del reiki (superior al placebo, se entiende) para curar o mejorar alguna enfermedad?

    Muchas gracias.

    César González Pérez
  11. Muy brevemente. Busquen revisiones de ensayos clínicos en revistas serias. Miren en http://goo.gl/2MGCC3 (a quien quiera le envío la revisión completa). Un par de frases:
    <>
    (Los mecanismos que pueden estar implicados en el reiki son hipotéticos. La existencia de Ki (o Qi, energía vital) no ha sido probada científicamente).
    <>
    (En conclusion, las pruebas son insuficientes para sugerir que el reiki es un tratamiento efectivo para alguna condición. Por consiguiente, el valor del reiki permanece indemostrado).
    Veo que el artículo de wikipedia trae información útil en este caso: http://es.wikipedia.org/wiki/Reiki

    La Sra. Fanny Jiménez, al decir cosas como <> MIENTE DE MANERA PELIGROSA. (De acuerdo totalmente con ‘Ecothinktank’). Por favor, que NO se le ocurra a nadie confiar en el taichí y la acupuntura (ni, por supuesto, en el reiki, o el chikung…) para curarse una enfermedad seria, como el cáncer. Jamás empleen estas técnicas como medicinas alternativas. Como mucho, úsenlas como técnicas (me resisto a llamarlas medicinas) complementarias, y a ser posible sólo para relajarse, hacer ejercicio y cosas así. O para aliviar dolores suaves, en los que el efecto placebo puede bastar. (Si no pretendieran que se consigue mucho más que esto, me callaría). Para las enfermedades graves, NO dejen los tratamientos que de verdad pueden funcionar, o peligrarán sus vidas.
    ¡Basta de camelos!,y camelos peligrosos, aunque los respalden licenciados en lo que quiera que sea (que en el caso de la Sra. Fanny no se sabe, pero no creo que sea en Ciencias, o espero que no sea en Ciencias).
    Por desgracia, en la UGR (y en otras Universidades) se cuela a veces la charlatanería, y hay que denunciarlo. Pero no piquen.
    Animo a quien ya se haya matriculado en cursos pseudocientíficos a que pida que le devuelvan el dinero.

    Juan Antonio Aguilera
  12. Es evidente que de todo se aprende. Como coordinador de los talleres de Casa de Porras agradezco este artículo de opinión; tal vez debamos ajustar algunos pequeños detalles en los resumenes de determinados talleres para así no herir susceptibilidades. Por otro lado, las disciplinas orientales están siempre rodeadas de esta nomenclatura que cada uno debe filtrar en función de su criterio. Lo que si es cierto es que son hábitos saludables.

    Y aprovecho este revuelo primaveral para animar a todos los lectores de este espacio a mirar la amplia oferta de talleres de Casa de Porras (más de cincuenta disciplinas) y apuntarse a alguno. Es muy meritorio que un centro con tan pocos recursos y un poco olvidado, sea capaz de desarrollar tan amplia oferta de educación no reglada con tanta excelencia.

    Si la intención del autor del artículo de opinión es aportar le rogaría que se pusiese en contacto con los responsables de la Casa de Porras para intentar mejorar la información que aportamos sobre los talleres; si su ánimo es otro, tenemos demasiadas cosas en las que pensar como para enredarnos en estos asuntos. Y como defensor del laicismo, creo que tiene otros campos donde la ingerencia de la religión en lo social es tan grande que tal vez debería ser allí donde volcase su ingenio y verborrea.

    Cesar, coordinador de los talleres de Casa de Porras

    Cesar Elvira
  13. En mi comentario anterior se han perdido las citas al ponerlas entre dobles ».
    Es importante rescatar la tercera, sobre la que digo que la Sra. Fanny Jiménez «MIENTE DE MANERA PELIGROSA». Es este disparate:
    «En China los médicos tratan el cáncer con tai-chi y con acupuntura con prácticamente los mismas estadísticas de sanación que se consigue la quimio en occidente».

    Saludos

    Juan Antonio Aguilera
  14. Me parece lamentavel que un periodista escriba un articulo sin investigar antes. Criticar sin investigar es simplesmente dar una opinion sin fundamento,solamente por el gusto de crear polemica. Para hablar de algo hay que informarse antes, sólo porque usted no entiende los conceptos de energía vital o meridianos, no significa que se pueda explicarlos cientificamente. Solo es cuestion de buscar buenos libros y buenos articulos para informarse mejor.
    Hay mucha gente trabajando de forma bastante seria y poniendo muchas horas de estudio en investigar los benificios de la practica del yoga. Como por ejemplo en la Universidad de Harvard http://www.health.harvard.edu/newsletters/Harvard_Mental_Health_Letter/2009/April/Yoga-for-anxiety-and-depression , la Universidad de Oxford http://www.ox.ac.uk/media/news_stories/2013/130711.html y en la web de la Asociacion Americana de Yoga Iynegar hay una lista de articulos (muchos de ello cientificos) sobre como el yoga puede ayudar en diferente enfremedades http://iynaus.org/research/research

    Y seguramente si usted hiciera su trabajo con mas seriedad seguro que tambien encontraria trabajos de investigacion cientifica en las demas disciplinas mencionadas en este articulo.

    Cristina Ferro Trevisan
  15. Tenemos que reflexionar un poco y no ser tan radicales. Lo que el Prof. Aguilera denuncia , no es que se realicen los cursos, simplemente es que se anuncien estudios científicos que avalan el carácter terapéutico de estas técnicas. El Yoga y la acupuntura son actividades que no son tóxicas y que ayudan a relajar el cuerpo y la mente y el dolor, por tanto, son saludables. Estas sensaciones ayudan a disminuir el estress, que a veces puede afectar a disminución del sistema inmunológico, como muchas enfermedades psicosomáticas. Esto ahorraría el consumo de una gran cantidad de fármacos con cierta toxicidad (calmantes, somníferos, antiinflamatorios, relajantes). Pero de ahi a que cure el cancer,….se han pasado los anunciantes. Es dificil demostrar científicamente el efecto beneficioso de un buen vaso de vino en un día de mucho stress en una terracita del Albaicin viendo los arboles en flor, pero os aseguro que también funciona. Relajaros y disfrutar de la primavera.

    Ignacio Sainz Díaz
  16. Que, con lo que ha escrito aquí Fanny Jiménez, monitora de talleres de la casa de Porras, en particular respecto al cáncer, lo que le preocupe al coordinador de esos talleres, César Elvira, sean “pequeños detalles en los resumenes de determinados talleres para así no herir susceptibilidades” me parece inadmisible. ¿Lo que hace falta es disimular aberraciones peligrosas como decir que la acupuntura y el taichí son tan eficaces como la quimioterapia para curar el cáncer?

    ¿Qué significa “las disciplinas orientales están siempre rodeadas de esta nomenclatura que cada uno debe filtrar en función de su criterio”? ¿Y dice que yo uso “verborrea”?

    Dice César Elvira: “Si la intención del autor del artículo de opinión es aportar le rogaría que se pusiese en contacto con los responsables de la Casa de Porras para intentar mejorar la información que aportamos sobre los talleres; si su ánimo es otro…”

    Mi ánimo, muy ‘aportador’, me lleva a exigir lo siguiente:

    * Que no prometan cosas indemostradas y con un fundamento absurdo. Es un FRAUDE, especialmente grave cuando hablan de salud y cuando lo respalda la Universidad. ¡Pero no vayan a quitarlo de ‘la información’ de los talleres y a dejarlo en el desarrollo de éstos!

    * Que eliminen técnicas falsas (fraudulentas) de punta a rabo, como la reflexología podal. Si del Chikung, del reiki, etc., eliminan, tanto de las descripciones como del desarrollo, TODA promesa terapéutica infundada y TODA la palabrería sobre energías que no hay manera de detectar (el ‘Qi’), sobre meridianos no menos indetectables por los que esas energías circulan, etc., etc., adelante (aunque me temo que, en algunos casos, quede poca cosa; en otros, como el yoga y el pilates, puede ser suficientemente atractivo lo que pueden ofrecer –buenos ejercicios, relajación– sin necesidad de engañar).

    Termina César Elvira: “Y como defensor del laicismo, creo que tiene otros campos donde la ingerencia (sic) de la religión en lo social es tan grande que tal vez debería ser allí donde volcase su ingenio y verborrea.”

    Se percibe aquí el ánimo ‘conciliador’ de César. Le agradezco el consejo, pero no se preocupe, que ya lo hago (me refiero a volcar mi ingenio, no mi ‘verborrea’), y dentro de la propia UGR, donde, en efecto, la “injerencia” de la religión católica (entiendo que se refiere a ésta) es muy lamentable (cátedra de Teología, seminario Newman, misas en Facultades…). Pero, como digo, no se preocupe, que me quedan fuerzas para denunciar la “injerencia” de otras ‘creencias’ (algunas, también religiosas, otras no) no demostradas, y a veces peligrosas, que se ofrecen como si tuvieran un respaldo científico del que carecen (dejarían de ser meras ‘creencias’ y dejarían de ser peligrosas). Estas pretensiones de respaldo científico son lo que me permite hablar de fraude.

    Saludos,
    Juan Antonio Aguilera

    Juan Antonio Aguilera Mochón
  17. Ignacio: aunque matizaría alguna cosa de lo que dices, estoy de acuerdo en lo fundamental: ah, ese vasillo de vino, una buena lectura (que puede ser un tebeo), una buena peli, un buen sexo, una buena siesta, un buen paseo (no necesariamente en ese orden)…
    Respecto a las técnicas de las que lo que critico son sus pretensiones, no sólo se pasan los anunciantes: suelen ‘venderse’, por desgracia, con ese carácter fraudulento, pseudocientífico.

    Salud, y ¡feliz primavera!

    Juan Antonio Aguilera Mochón
  18. […] GranadaImedia se hicieron eco de los talleres de carácter pseudociectífico que cobija la Universidad de Granada […]

    Los enlaces del finde | la Sinceridad está mal vista
  19. …Será que la ciencia es la verdad objetiva de la vida.. ¡Viva el dogmatismo!

    Manuel
  20. Tuve a J. Antonio como profesor de bioquímica evolutiva cuando hice la carrera de biología. Siempre ha expresado sus puntos de vista con integridad, claridad y fundamento, llevándole a «enfrentarse» a compañeros de departamento. Si hay algo que le caracteriza es que no se achanta y es crítico con lo que no es racional ni está demostrado científicamente. Comparto al 100% su crítica a este tipo de divulgación pseudo científica por parte de una institución como la UGR. Respecto a la señora Fanny, me hace gracia que diga que es licenciada sin decir en qué, y que diga que tiene clientes que son licenciados o estudiantes. Nadie está exento de poder caer en el fraude de las pseudo ciencias, el spam, las fake news, los curanderos etc. Y eso no la acredita. Ánimo J. Antonio!

    Enrique Martínez

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.