Sin paz en la Plaza de la Unidad

Las quejas por los problemas de ruidos, suciedad y peleas en la Plaza de la Unidad de la Chana, también conocida como Plaza de las Palomas, son una constante entre los vecinos del barrio, que han dejado de acudir a la zona por el «incivismo» de quienes la ocupan.

Un parque infantil con olor a marihuana

Los vecinos piden que se intensifique la vigilancia policial en los jardines de la calle Concha Piquer de la Chana donde, según denuncian, se juntan los jóvenes para fumar porros impidiendo que los padres puedan llevar a sus hijos a jugar al parque infantil de esta zona.

¡Quítenme el caballo de la puerta!

Desde hace unos días un caballo como el de la foto está aparcado en la puerta de una asociación vecinal de la zona Norte. «¿Nos lo pueden quitar de la puerta?», pregunta una vecina a los agentes, que se llevaron una reprimenda por una intervención en Cartuja para derribar una construcción ilegal donde vivía una familia con niños.

El arte de mirar hacia otro lado

Desde una fiesta privada con música en directo hasta las cuatro de la madrugada hasta establecimientos abiertos 24 horas sin ser, precisamente, farmacias. En la zona Norte a la mayoría de los vecinos les encantaría que la Policía dejara de mirar para otro lado.

Sin derecho al descanso por el botellón

Varias plazas del Zaidín se han transformado en usuales ‘botellódromos’ en los que “el ruido” y “las constantes trifulcas” mantienen en vilo a los vecinos, en su mayoría personas mayores que “viven atemorizadas”, denuncian los afectados.

Reguladores de tráfico en los centros escolares

Los reguladores de tráfico escolares se plantean como una posible solución a los problemas de seguridad en el IES Severo Ochoa de la Chana, situado junto a la salida de la circunvalación. La Policía Local no puede encargarse de la custodia diaria de la entrada y salida de alumnos porque existen más de 200 centros escolares y sólo hay un centenar de agentes por cada turno.