Cúmulo de despropósitos alrededor del callejón del Gallo

Vecinos del Albaicín no comparten el traslado de los servicios sociales al nuevo edificio del Callejón del Gallo que ha permanecido cerrado cuatro años desde su inauguración. El entonces director de la Fundación Albaicín, Juan Manuel Segura, se muestra crítico con su construcción y cuenta los entresijos de una obra destinada en sus inicios a zoco artesanal.

Concentración en la Plaza de Aliatar

Protesta vecinal en la Plaza de Aliatar contra el traslado de los servicios sociales. Foto: Loli Santos

Catorce años para levantar un edificio que sólo satisface a algunos artesanos y que es ejemplo del despilfarro de los fondos europeos gestionados, en este caso, por el Ayuntamiento de Granada. La historia del nuevo centro del Callejón del Gallo es rocambolesca y uno corre el riesgo de perderse. Antes de todo aclarar que el traslado del centro de servicios sociales al encajonado edificio del Callejón del Gallo, discordante con la estética del entorno, no sólo cuenta con la oposición de las asociaciones de vecinos Aynadamar del Fargue, bajo Albaicín y Sacromonte, sino también de los propios técnicos de los servicios sociales. No es caprichosa la queja. El centro no cumple, según los técnicos, con las condiciones de accesibilidad para las personas mayores  y dependientes. Por ello -entienden los vecinos- era preferible que dicho servicio se siguiera prestando en la plaza Aliatar.

“No sé cómo se pudo engendrar ese mamotreto de edificio, nunca se debió construir”.  Juan Manuel  Segura,  ex director de la Fundación Albaicín y vecino del barrio, sabe como pocos el historial de despropósitos que rodea al edificio que hoy alberga el centro comunitario de servicios sociales situado en el Callejón del Gallo, junto al Palacio de Dar al Horra. Su reciente apertura, cuatro años después de inaugurarse –entonces como centro cívico- para unos días y después de que su coste se disparara de forma innecesaria, ha indignado a casi todo el movimiento vecinal, que considera el cambio de uso, sin consulta previa, “una burla y un desprecio”.

“Que permaneciera tanto tiempo cerrado, sin darle utilidad, y que de pronto se cambiara su uso sin motivo ni justificación, es propio de un gobierno que nos desgobierna”, censura Juan Manuel Segura, la persona que heredó en 2003 el proyecto –con financiación de fondos europeos- a requerimiento del entonces concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García Royo. “El proyecto de un zoco artesanal salió a concurso en 1997 por 458.000 euros [en época del gobierno tripartito con Rafael Pedrajas como presidente de la Fundación Albaicín] y cuando llegué ya se había disparado la inversión. Convoqué a los artesanos y la mayoría abandonó el proyecto porque el acceso era complicado y no podían meter la materia prima”.

Instalaciones del nuevo edificio de los servicios sociales

El centro del Callejón del Gallo tiene problemas de accesibilidad. Foto: Loli Santos

Fue entonces cuando se modificó el proyecto, aprovechando que sólo se había levantado el armazón del edificio y que aún no se habían realizado las divisiones. La idea pasaba porque los artesanos se ubicaran en el edificio de la Chumbera y luego pudieran vender sus productos en el zoco del Callejón del Gallo, donde compartirían espacio con el movimiento vecinal, la Policía Local, un área de Urbanismo, despachos de concejales y el Instituto de Rehabilitación.  Segura recuerda que se inauguró en marzo de 2007, poco antes de las elecciones municipales, cuando ya García Royo había sido defenestrado por su propio partido.

“Hubo un concejal del equipo de gobierno, enfrentado con García Royo, y cercano a la dirección del PP, que estuvo poniendo pegas para impedir que se inaugurara pero, al final, se hizo por todo lo alto”, sostiene. Llama la atención que en una de las paredes de la zona interior ajardinada luzcan dos placas: una de ellas, donde se recoge la fecha de inauguración siendo alcalde José Torres Hurtado y concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo; y una segunda donde se da cuenta de la primera y única junta municipal de distrito presidida por Jaime Sánchez Illescas que se celebró en la primavera de 2007.

Días después volvió a cerrarse para cometer las obras de una cubierta pero “dejaron que el edificio se hundiera, se destrozara el mobiliario y robarán cables y otros materiales, cuya reparación costó entre 200.000 y 300.000 euros”. En definitiva, un edificio en el que se ha invertido 1,8 millones de euros, según los datos que maneja el PSOE, y que, por si fuera poco, requerirá de más obras para mejorar la accesibilidad.

Comentarios en este artículo

  1. […] su parte, el Ayuntamiento de Granada, que recientemente cedió parte de las instalaciones del Callejón del Gallo a talleres de artesanía, argumentaba la decisión de ordenar el desahucio en el simple hecho de que había expirado el […]

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  2. […] comienzos de 2011 el Alcalde decidió trasladar centro de Servicios Sociales del Distrito Albaicín, de la Plaza Aliatar al Callejón del Gallo. Este traslado lo hizo sin […]

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