Un palacete y un edificio protegido, hundidos

Una casa señorial del siglo XVII y un inmueble de cuatro plantas contiguo, situados en la calle Santa Ana del barrio de la Churra, se encuentran abandonados y en la ruina más absoluta. Urbanismo encarga la ejecución de la obra subsidiaria a una empresa con la que ya no trabaja.

Casa señorial

Vista del lamentable estado del interior de la casa señorial número 4 de la calle Santa Ana.

Las imágenes del interior de la  casa señorial del siglo XVII, situada en la calle Santa Ana, en el barrio de la Churra, y las del inmueble colindante, que en los últimos años ha servido de alojamiento a ocupas, deberían ilustrar las páginas que las administraciones dedican en sus planes urbanísticos a la conservación de inmuebles históricos que gozan de protección. Quizá así, mostrando las heridas abiertas, pudiera tomarse en serio la letra en negrita de las normas que rigen el urbanismo.

Del actual estado de ambos edificios, a cien metros de Plaza Nueva, se puede hacer responsable si se quiere a los propietarios, inmobiliarias que en su día quisieron hacer negocio aprovechando un emplazamiento privilegiado; pero que ninguna administración -en este caso Ayuntamiento de Granada y Junta de Andalucía- hayan sido capaces de frenar el deterioro de ambos inmuebles, dice mucho del fracaso de las políticas de rehabilitación de viviendas y su ineficacia para impedir la ruina de los inmuebles y, por consiguiente, la especulación urbanística.

El sacristán José Delgado, que tiene su despacho parroquial  a la espalda de la Iglesia Santa Ana y San Gil, asegura que el palacete situado en el número 4 de la calle Santa Ana estuvo ocupado hace aproximadamente diez años por un inquilino. Muy posiblemente dicho inmueble ya experimentara signos evidentes de decadencia y se viera obligado a cambiar de aires, pero de lo que no cabe duda es que su deterioro se ha acelerado desde su clausura.

Estado ruinoso

La casa señorial, propiedad de la inmobiliaria Administración y Gestión Romar SL, de Cuevas de Almanzora (Almería), se halla completamente destrozada, hasta el punto de que no queda casi nada del tejado de madera y lo poco que se conserva amenaza con desplomarse en cualquier momento.

En el exterior se puede ver el escudo nobiliario esculpido en el dintel de la entrada, los balcones y los aleros de madera, la decoración ornamental un tanto desvencijada de la fachada… En el interior, la escena es más descorazonadora si cabe: no hay cubierta alguna, la casa está a la intemperie; sólo se conservan las columnas sin armaduras de lo que fue un patio interior, apuntalado en su día con un andamiaje insuficiente, al igual que otras partes de un edificio, como son el interior de la fachada principal y uno de los laterales que difícilmente podrán conservarse si algún día se decide rehabilitar la casa señorial.

Edificio Santa Ana

Imagen del interior del edificio situado en el número 6 de la calle Santa Ana

En uno de los laterales de la casa señorial, los ocupas abrieron en su día un enorme agujero para pasar al interior del inmueble de tres plantas del número 6, de construcción más reciente y cuyo interior ha sido asaltado a golpe de martillo, con escombros en casi todos los rincones del edificio. Pintadas, basuras y excrementos ‘adornan’ las distintas estancias de la casa, también con patio interior de columnas más modernas y un pilar de agua quebrado a golpes.

El sacristán recuerda que los ocupas llegaron a enchufar una manguera al Pilar del Toro para trasladar agua al edificio. También ha visto cómo algunos trepaban por los balcones hasta acceder al interior. En la actualidad, las ventanas están tapiadas.

Problemas con la ejecución subsidiaria

Lo curioso del asunto es que el pasado viernes apareció publicado en el Boletín Oficial de la Provincia un edicto  firmado por la concejala de Urbanismo, Isabel Nieto, instando a la empresa Artesa Construcciones, responsable de acometer las obras por ejecución subsidiaria, a que en un plazo de diez días aportara un estudio de los trabajos y presupuesto aproximado de la intervención, así como un plan cronológico de los trabajos y una serie de requisitos habituales que conlleva toda obra.

El edicto está firmado el 5 de febrero pero un mes antes, el 5 de enero, la empresa Artesa decide no renovar el contrato que se le adjudicó durante un periodo de dos años . Según el acta de la junta local de gobierno del pasado 8 de febrero se alega “falta de voluntad de las partes” y se aprueba el nuevo pliego de condiciones administrativas para la adjudicación del contrato por el procedimiento abierto.

GranadaiMedia se puso en contacto con un responsable de la constructora para conocer si tenía orden de ejecutar los trabajos de apuntalamiento y cubierta de la casa señorial de la calle Santa Ana, tal y como aparece en el BOP. El portavoz de la empresa confirmó que su relación con el Ayuntamiento de Granada había cesado pero se negó a explicar las razones.

Urbanismo ordena la obra de ejecución subsidiaria a una empresa que un mes antes decidió no renovar el contrato

Fuentes de Urbanismo confirmaron que el Ayuntamiento se había demorado en los pagos a la empresa Artesa, lo que impedía acometer más obras por el procedimiento de ejecución subsidiaria. Entre otras deudas figuraba pendiente el pasado verano los trabajos de apuntalamiento y cubierta de la casa nazarí, situada en la calle Agua, 34, que se cuantificaron en algo más de 100.000 euros. Entonces, según las mismas fuentes, se dio orden en Urbanismo para que se emitieran multas coercitivas en lugar de proceder a la ejecución subsidiaria, puesto que esto último le supone al Ayuntamiento de Granada desembolsar un dinero por adelantado que en ocasiones le es imposible facturar al propietario. De hecho, la crisis ha empujado a muchas constructoras a declararse en suspensión de pagos.

A la inmobiliaria Administración y Gestión Romar SL, propietaria del palacete, se le venía requiriendo desde 2005 para que adoptase medidas urgentes de apuntalamiento, desescombro, colocación de cubierta, sistema de evacuación de aguas y reparación del muro medianero que linda con el inmueble del número 6. Las últimas notificaciones a la propietaria datan de noviembre de 2011 y febrero de 2012, sin que se diera por aludida.

Romar SL, con la que GranadaiMedia intentó sin éxito contactar, tiene problemas por impagos. Algunas fuentes aseguran que el edificio podría haber sido hipotecado y estar ahora en manos del banco.

(20-2-2013)

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.